Texas ejecutará a un hombre condenado por el asesinato de tres personas en 2005
Texas ejecutará a un hombre condenado por el asesinato de tres personas en 2005

El 24 de agosto de 2005, LeJames Norman y su cómplice Ker’Sean Ramey irrumpieron en una vivienda del pequeño municipio de Edna, Texas, en busca de cocaína. Salieron sin drogas, pero dejaron tres personas muertas, repasó The Texas Tribune.

Dos décadas después, Norman —hoy de 40 años— está programado para morir por inyección letal el miércoles 16 de septiembre en la penitenciaría estatal de Huntsville.

Norman y Ramey, que entonces tenían 19 y 20 años respectivamente, creían que su vecino Celso López, de 38 años, guardaba cocaína en su hogar. Entraron a la fuerza, lo redujeron a punta de pistola y comenzaron a buscar la droga. A pesar de que no encontraron nada, López recibió cuatro disparos, tres de ellos en la nuca.

Cuando los compañeros de cuarto de López, la joven Tiffani Peacock de 18 años y Sam Roberts, de 24, regresaron al domicilio y descubrieron la escena, Norman ejecutó a Peacock de rodillas con un tiro en la cabeza. Roberts intentó huir y ambos hombres le dispararon; Ramey remató a los tres para asegurarse de que estuvieran muertos.

LeJames Norman y Ker'Sean Ramey irrumpieron en una casa de Edna, Texas, en busca de cocaína y dejaron tres muertos en agosto de 2005 (Texas Department of Criminal Justice)

Norman huyó a México y fue capturado por la Patrulla Fronteriza al reingresar a Estados Unidos

Tras los crímenes, Norman cruzó la frontera hacia México. Cinco meses después, la Patrulla Fronteriza lo detuvo cuando intentaba regresar al país. A diferencia de Ramey, Norman cooperó con las autoridades desde el principio: confesó su participación y testificó en el juicio contra su cómplice.

Según relató durante el proceso, la víctima Peacock se le apareció en un sueño poco después de los hechos. “Me disculpé y ella me miró. Desperté y empecé a intentar confesar”, declaró Norman.

Su juicio se desarrolló en 2008. Dado que ya había admitido su culpabilidad, la única cuestión a resolver era la condena. El jurado optó por la pena de muerte. En el juicio de Ramey, celebrado un año antes, el fiscal Eli Garza describió la escena del crimen ante el tribunal como “una ejecución”.

Edna es una localidad rural texana de unos 6.100 habitantes. Allí fue donde Norman y Ramey asesinaron a tres personas y dejaron un trágico caso que impactó en la comunidad (City of Edna)

Los fiscales lo calificaron de “podrido hasta la médula” pese a su remordimiento y cooperación

La defensa de Norman presentó ante el jurado un perfil de infancia marcado por la violencia. De acuerdo con los registros judiciales, creció expuesto a un nivel extraordinario de agresiones: su padre lo golpeaba con regularidad, ambos progenitores traficaban con drogas y participaban en actividades de pandillas.

Cuando Norman era adolescente, un agente policial mató a su padre a tiros, experiencia que le provocó pesadillas crónicas. A los 10 años ya había cometido dos robos a mano armada.

A pesar de estas circunstancias y de su colaboración con la justicia, los fiscales lo describieron en sus alegatos finales como “podrido hasta la médula” y “el peor de los peores”.

El investigador penitenciario A.P. Merillat —figura habitual en juicios capitales de Texas— declaró ante el tribunal que Norman representaría un peligro permanente incluso cumpliendo cadena perpetua sin libertad condicional.

Norman confesó su participación, testificó contra Ker'Sean Ramey y aun así un jurado de Texas lo condenó a pena de muerte en 2008 (Texas Department of Criminal Justice)

La madre de Sam Roberts le dijo en el juicio que lo perdonaba

El impacto de los asesinatos se extendió más allá de las víctimas directas. Los padres de Roberts, Linda y Steve Coker, fueron quienes encontraron los cuerpos.

En el juicio de 2008, Linda Coker se dirigió directamente a Norman: “LeJames, lo que hiciste no solo lastimó a mi familia, también destruyó la tuya”. Según el diario Victoria Advocate, añadió que lo perdonaba.

La hermana de Peacock, Tabatha Munnerlyn Hastings, declaró en USA Today que su hermana “era mucho más que la tragedia que terminó con su vida”. “Tenía sueños, esperanzas y planes, y aún nos queda un lugar en la familia que nunca se pudo llenar”, expresó.

Los abogados de Norman agotaron todas las instancias judiciales sin lograr revertir la condena

En los años transcurridos desde la sentencia, los abogados de Norman presentaron recursos ante tribunales estatales y federales. En 2017, la Corte Suprema de Estados Unidos rechazó revisar una apelación que cuestionaba la competencia de sus abogados de primera instancia.

En su petición más reciente, presentada al Supremo el lunes previo a la ejecución, Norman sostuvo que los fiscales alteraron la presentación de los hechos entre su juicio y el de Ramey para hacerlo aparecer como el principal responsable de los crímenes.

El Tribunal de Apelaciones en Materia Penal de Texas (CCA, por sus siglas en inglés) rechazó el lunes la solicitud de suspensión presentada por sus defensores. La Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas votó en contra de conmutar su pena o conceder una prórroga de 90 días.

La defensa expuso una infancia de violencia, pero los fiscales sostuvieron que Norman era un peligro permanente incluso con cadena perpetua (City of Edna)

Norman también impugnó el uso del pentobarbital, el sedante utilizado para las ejecuciones

En agosto, Norman y otro condenado a muerte, John Rubio, demandaron al estado ante un juez del condado de Travis para bloquear el uso del pentobarbital, el fármaco empleado en las inyecciones letales de Texas.

La demanda argumentaba que el suministro estatal estaba vencido o había sido producido mediante métodos poco fiables en instalaciones de terceros.

El Departamento de Justicia Criminal de Texas (TDCJ) analiza periódicamente la potencia de su reserva del fármaco y extiende la fecha de uso si considera que seguirá siendo eficaz, una práctica que los críticos califican de poco segura.

El fiscal general de Texas, Ken Paxton, solicitó al CCA que impidiera a ese juez frenar las ejecuciones, argumentando que el tribunal carecía de jurisdicción para bloquear procesos penales mediante una demanda civil. El CCA hizo lugar al pedido.

Ken Paxton, fiscal general de Texas desde 2015, intervino directamente en el caso Norman al solicitar al Tribunal de Apelaciones en Materia Penal que bloqueara el intento de suspender la ejecución (REUTERS/Callaghan O'Hare)

Si la ejecución se lleva a cabo, Norman será el quinto hombre ejecutado por Texas en 2026 y el primero desde que el estado superó las 600 ejecuciones desde la restauración de la pena de muerte en la era moderna.

La ejecución del cómplice Ramey está prevista para el 23 de septiembre, una semana después. De los cinco hombres en espera de ejecución en Texas en lo que resta del año, tres son afroamericanos —entre ellos Norman y Ramey— y dos son hispanos.