El desahogo de Franco Mastantuono: primer hat-trick, con un doblete en dos minutos y un insólito gol con la cara
El desahogo de Franco Mastantuono: primer hat-trick, con un doblete en dos minutos y un insólito gol con la cara

Fiorentina necesitaba respuestas después de un comienzo de temporada muy adverso y Franco Mastantuono apareció con una ráfaga de dos minutos. Por la cuarta fecha de la Serie A, el argentino marcó ante Venezia sus primeros goles desde su llegada a Italia y consiguió el primer hat-trick de su carrera. Con dos tantos en apenas dos minutos dio vuelta el partido antes del entretiempo y, ya sobre el final, completó el triplete de una manera insólita: un rebote del arquero le pegó en la cara y terminó dentro del arco.

El inicio parecía poco prometedor. A los 22 minutos, Akor Adams puso en ventaja al conjunto local. El delantero nigeriano castigó a Fiorentina y obligó al equipo visitante a reaccionar en un partido que, hasta entonces, profundizaba las dificultades exhibidas durante el arranque del torneo.

Entonces apareció Mastantuono. El número 30, cedido por Real Madrid, recibió un pase del español Alejandro Jiménez sobre la derecha y quedó frente a Richie Sagrado. El argentino encaró al carrilero, enganchó hacia su zurda y sacó un remate al primer palo para establecer el empate.

El gol también terminó con una sequía personal. Mastantuono no convertía desde el 28 de julio, todavía con Real Madrid. Su reacción después del 1-1 expuso que no estaba conforme: tomó rápidamente la pelota y corrió hacia la mitad de la cancha para acelerar la reanudación.

Tenía motivos para estar apurado. Apenas dos minutos después llegó otra oportunidad y el argentino volvió a aprovecharla. Tras una pelota hacia atrás que recuperó Beto, el delantero avanzó hacia el arco, pero cedió ante la llegada de Mastantuono mientras los defensores intentaban regresar a sus posiciones.

Otra vez eligió su zurda. El surgido en el Millonario enganchó y remató entre las piernas de un rival. La pelota pegó en el palo y cruzó la línea con suspenso para completar el doblete y consumar la remontada de Fiorentina antes del entretiempo. Esta vez Mastantuono sí se permitió el desahogo: celebró con furia en el estadio Pierluigi Penzo, una ráfaga que, en apenas dos minutos, cambió por completo el desarrollo del partido.

El escenario no podía ser más incómodo para Fiorentina. Tres derrotas consecutivas en el comienzo de la Serie A, con apenas un gol a favor y nueve en contra, una secuencia que provocó la salida del recién llegado como entrenador, Fabio Grosso.

La dirigencia recurrió entonces a un nombre conocido: Paolo Vanoli, quien regresó al club apenas tres meses después de su salida. El entrenador italiano había dejado Fiorentina el 5 de junio, al término de una temporada en la que consiguió una particular recuperación: el equipo no ganó durante las primeras 14 fechas, pero logró asegurar la permanencia con dos jornadas de anticipación. Ahora volvió para iniciar una segunda etapa y tratar de revertir otro comienzo adverso.

El cambio de entrenador incluso había puesto un signo de interrogación sobre el futuro de Mastantuono en Florencia. En la previa del encuentro, surgió un rumor desde España de que Real Madrid evaluaba interrumpir la cesión del argentino, acordada hasta junio de 2027 y sin opción de compra, ante la salida de Grosso, quien lo había utilizado como titular en las primeras tres fechas.

Con la ventaja, Fiorentina modificó su postura en el segundo tiempo. El equipo de Vanoli se replegó ante un Venezia que asumió la iniciativa en busca del empate, aunque Mastantuono continuó como una de las principales amenazas cada vez que la visita encontró espacios para atacar. El argentino terminó como el futbolista que más remató, con ocho disparos, además de completar tres gambetas y recibir dos faltas. Una que terminó en amarilla para el rival. Su actuación mostró una confianza que remitió a aquella versión que había deslumbrado con la camiseta de River.

La tranquilidad llegó a los 66 minutos y tuvo otra vez sello argentino. Mateo Pellegrino, incorporado para esta temporada y autor del único gol de Fiorentina en las primeras tres fechas, ingresó y necesitó apenas seis minutos para convertir el 3-1. El delantero encabezó un contraataque desde más atrás de la mitad de la cancha, perseguido por un defensor y, al entrar en el área, resolvió con una exquisita definición de zurda cruzada que ingresó junto al palo.

El gol de Pellegrino terminó de darle aire a un equipo que había comenzado la tarde otra vez en desventaja y que encontró en sus argentinos las respuestas que necesitaba. Pero faltaba la frutilla del postre para una actuación consagratoria del volante de 19 años.

A los 84 minutos, recibió un pase por arriba de la defensa y quedó ante Filip Stankovic. El argentino buscó definir por abajo, pero el arquero consiguió rechazar su remate. La fortuna quedó del lado del atacante: el rebote le pegó en la cara y la pelota tomó dirección hacia el arco hasta ingresar junto al primer palo. El festejo tuvo un significado especial: consiguió el primer hat-trick de su carrera.

Venezia todavía encontró un descuento por medio de Antoine Hainaut, con un potente remate al primer palo, pero el resultado ya estaba definido. Fiorentina consiguió así su primera victoria en el torneo. La tarde, de todos modos, quedó en manos de Mastantuono.

Salió recién a los 89 minutos, ovacionado por la tribuna visitante, luego de firmar su actuación consagratoria en Europa. Llegó a Venecia sin goles con la Fiore y, en medio de versiones sobre su futuro, convirtió el primer hat-trick de su carrera y fue el gran protagonista del triunfo que le permitió al equipo de Vanoli empezar a cambiar el rumbo.