La Junta de Libertad Condicional de California adelantó de manera tentativa a marzo de 2027 la audiencia que definirá si Erik y Lyle Menéndez son aptos para una eventual liberación. La revisión estaba prevista para agosto de 2028.La revista estadounidense People informó sobre el cambio de fecha y citó a un vocero de la familia Menéndez, que confirmó la modificación del calendario. La cadena ABC News señaló que la audiencia todavía es tentativa.La Junta deberá determinar si los hermanos reúnen las condiciones para acceder a la libertad condicional. La audiencia de marzo de 2027 no les concede la libertad ni asegura su salida de prisión.La evaluación de la Junta y la postura de la familiaEl organismo valorará la conducta de los internos, su evolución durante la reclusión y los criterios que rigen las decisiones sobre libertad condicional en California.La familia afirmó ante People que los hermanos dedicaron casi cuatro décadas a asumir responsabilidad por sus actos, enfrentar el trauma y los abusos que denunciaron, y participar en iniciativas de servicio a otras personas.Los allegados también dijeron que esperan que Erik y Lyle puedan recuperar algún día un lugar en la vida cotidiana de la familia. Mencionaron la edad y los problemas de salud de sus tías Joan, Terry y Marta.People señaló que los familiares agradecieron a la Junta por adelantar el proceso. Consideraron que la medida reconoce los esfuerzos de los hermanos, aunque no define el resultado de la futura evaluación.La resentencia de 2025 habilitó el pedido de libertad condicionalLos hermanos recibieron en 1996 dos condenas consecutivas de prisión perpetua sin posibilidad de libertad condicional. El fallo se dictó después del segundo juicio por el homicidio de sus padres, José y Kitty Menéndez, en la vivienda familiar de Beverly Hills.En mayo de 2025, la pena fue modificada a 50 años a cadena perpetua, de acuerdo con ABC News. La decisión les permitió solicitar una evaluación para obtener la libertad condicional porque ambos tenían menos de 26 años al momento de los asesinatos.Lyle tenía 21 años y Erik tenía 18 cuando José y Kitty Menéndez fueron asesinados con escopetas en agosto de 1989.El cambio de sentencia no derivó en una salida inmediata. La Junta rechazó en agosto de 2025 las primeras solicitudes de libertad condicional de ambos hermanos.Según ABC News, la decisión se vinculó con infracciones cometidas en prisión, entre ellas, el uso de teléfonos móviles no autorizados. El organismo concluyó que su conducta carcelaria no permitía considerarlos aptos para abandonar la cárcel.Los programas desarrollados por los hermanos en prisiónLa postura de los familiares contrastó con la evaluación de la Junta. En una declaración enviada a la cadena local KABC y citada por ABC News, la familia describió a Erik y Lyle como internos que habían trabajado durante décadas para asumir sus responsabilidades y reparar el daño causado.Los parientes indicaron que los hermanos participaron en la creación de un programa de cuidados paliativos. También mencionaron un proyecto de embellecimiento desarrollado durante sus años de reclusión.La familia presentó esas actividades como parte de la transformación personal de los condenados. La próxima audiencia permitirá que la Junta examine ese argumento junto con los antecedentes disciplinarios que influyeron en la negativa anterior.El debate por el móvil de los asesinatosDurante los procesos judiciales, Erik y Lyle Menéndez afirmaron que actuaron porque temían por sus vidas. Ambos denunciaron que su padre los sometió a abusos sexuales durante años y que su madre conocía esa situación.La Fiscalía sostuvo una versión distinta durante el juicio. Los fiscales afirmaron que el móvil había sido económico y citaron los gastos que los hermanos realizaron después de los asesinatos.El primer proceso, celebrado en 1993, terminó sin veredicto porque los jurados no alcanzaron una decisión. El segundo juicio concluyó tres años después con las condenas por asesinato en primer grado.Las pruebas sobre los abusos y los planteos de la defensaABC News informó que el juez limitó en el segundo juicio la presentación de una parte sustancial de las pruebas vinculadas con el presunto abuso sexual. Ese aspecto volvió a cobrar relevancia en los planteos posteriores de la defensa.En mayo de 2023, los abogados de los Menéndez presentaron una petición de hábeas corpus ante el Tribunal Superior del Condado de Los Ángeles. La defensa incorporó elementos que, a su criterio, justificaban una revisión judicial del expediente.Entre ellos figuró la denuncia de Roy Rosselló, exintegrante de una banda juvenil, quien acusó a José Menéndez de haberlo violado durante la década de 1980. Los abogados sumaron esa acusación a su presentación.La audiencia proyectada para marzo de 2027 no reabre por sí sola el juicio ni modifica las condenas. Será una instancia centrada en la aptitud actual de Erik y Lyle Menéndez para obtener la libertad condicional. Navegación de entradasLa jefa de la NTSB confirmó que los cinco muertos en el accidente del avión de Amazon viajaban en una camioneta de limpieza Neuquén y su ruta hacia el Cretácico