El empresario argentino Eduardo Elsztain quedó en el ojo público luego de que se conociera que es uno de los accionistas minoritarios de la Falkland Islands Company (FIC), una compañía de enorme relevancia estratégica y económica en las Islas Malvinas. Según sus propias palabras, la inversión se trató de una estrategia para “estrechar los lazos sociales, económicos, culturales y productivos a través de una empresa argentina que podía ayudar en el reclamo de soberanía”.Elsztain se desempeña en los rubros inmobiliario, financiero, tecnológico y agroindustrial. Además de ser el CEO de IRSA, es el presidente de los directorios de las empresas CRESUD, Banco Hipotecario S.A., BrasilAgro Companhia Brasileira de Propiedades Agrícolas, Austral Gold Ltd., Consultores Assets Management S.A., entre otras.Asimismo, es miembro del World Economic Forum, del Council of the Americas, del Grupo de los Cincuenta (G-50) —una organización empresarial sin fines de lucro con sede en Washington que reúne a líderes de empresas privadas de América Latina— y de la Asociación Empresaria Argentina (AEA). A lo largo de su trayectoria, también fundó la ONG Endeavor Argentina, que conecta a emprendedores de alto impacto entre sí, y se desempeña como vicepresidente del Congreso Judío Mundial.“Soy un optimista de la Argentina. Estoy convencido de que el trabajo y la inversión son formas de servir y transformar. Creo en los frutos del esfuerzo y en el largo plazo. Invertir es un acto de esperanza activa: una manera de emprender y de vivir”, se autodefine en su biografía de la red social LinkedIn.El empresario también se relaciona con el ámbito hotelero a través del Grupo IRSA. En los últimos años se convirtió en propietario o copropietario de emblemáticos establecimientos en la Argentina: el Hotel Intercontinental, ubicado en Montserrat; el Hotel Libertador, en el barrio porteño de San Nicolás; y el Hotel Llao Llao, en San Carlos de Bariloche (junto con el Grupo Alvear y en donde se realiza cada año un exclusivo foro de líderes empresarios y debate político).Elsztain no sólo se mantiene activo en el ámbito empresario, sino que también se acercó a la política de la mano del presidente Javier Milei. Su vínculo comenzó a gestarse formalmente a mediados de abril de 2023, durante el Foro Llao Llao, en donde el entonces candidato presentó sus propuestas ante la cúpula empresarial. Meses más tarde, el dueño de IRSA le cedió el Hotel Libertador como búnker electoral y el Presidente vivió allí durante la campaña y los primeros meses como jefe de Estado.A su vez, el empresario se acercó a Milei por el interés del Presidente hacia la religión judía. Incluso se unió a él en una visita al cementerio Montefiore, en Queens, en donde se encuentra la tumba del rabino Menachem Mendl Schneerson, conocido como el rebe de Lubavitch —un venerado maestro fallecido en 1994 que revolucionó el mundo judío desde su adhesión al jasidismo.Inversión en MalvinasElsztain es accionista minoritario de Falkland Island Company, la empresa que manejó la economía y la vida política de las islas Malvinas, desde 2017. Esa inversión, que fue mencionada este domingo por LA NACION, hizo resurgir “teorías conspirativas y antisemitas en su contra”, afirmó el empresario inmobiliario,Es por este motivo que decidió publicar una carta en la que explicó los motivos por los que decidió invertir en la FIC, entre los que, justificó, se encuentra la “estrategia diplomática” de la Argentina desde hace décadas.“Desde 2005/06 fui comprando acciones de la Falkland Islands Company (FIC), una compañía de enorme relevancia estratégica y económica en las Islas Malvinas que tiene a cargo temas inmobiliarios, agropecuarios, hoteleros, entre otros. En el 2017 se abrió una oportunidad mayor, cuando los propios empleados de FIC hicieron una oferta para comprarla”, relató.También detalló que en 2017 intentó una compra mayor de acciones de la FIC y así “contagiar” a otros empresarios argentinos. “Al contrario de la cultura liberal de la bolsa inglesa, la propuesta fue bloqueada y prohibida por las autoridades británicas”, dijo y sumó: “Valió la pena, aunque haya fracasado. Si pudiera, no dudaría en volver a intentarlo —y quién dice— quizás vuelva a pasar”.“Nuevamente veo aparecer en redes sociales teorías conspirativas y antisemitas sobre mi persona, que distan tanto de la realidad concreta de los acontecimientos que a veces me parece hasta ridículo. Por lo general no hago intervenciones de este tipo, pero la causa Malvinas es tan importante para todos los argentinos que me parece que no hay que quedarse callado, aclaró. Navegación de entradasPablo Quirno defendió las medidas sobre Malvinas y reveló que tras las sanciones no paró de “atender llamados de empresas” Neuquén inauguró otra obra de asfalto y quieren que el 100% de la ciudad tenga pavimento para 2027