El Museo Lucas de Arte Narrativo abrirá sus puertas en Los Ángeles el 22 de septiembre, según informó la agencia estadounidense Associated Press.El proyecto, impulsado por George Lucas después de la venta de Lucasfilm a Disney en 2012, busca situar la ilustración comercial, el cómic, el arte infantil y la pintura popular en el centro de una institución museística.Aunque Star Wars será uno de los principales atractivos para los visitantes, la saga ocupa solo el 7% del museo, según explicó a AP la directora ejecutiva Tracey Bates.El resto se distribuye en 100.000 pies cuadrados de galerías —unos 9.290 metros cuadrados—, con obras procedentes principalmente de las colecciones personales del cineasta, de 82 años, y de su esposa, la empresaria Mellody Hobson.El vestíbulo de la biblioteca pública de investigación recibirá al público con un Naboo N-1 Starfighter amarillo de La amenaza fantasma, película estrenada en 1999.La muestra inaugural, Star Wars en movimiento, incluirá versiones de producción del deslizador terrestre de Luke Skywalker, de la película original, y motos deslizadoras de El retorno del Jedi, de 1983.Bates explicó que el objetivo es exhibir imágenes conocidas en un contexto curatorial que les otorgue la atención habitualmente reservada a los grandes maestros de la historia del arte. Esa premisa orienta el proyecto al que Lucas se dedicó tras su salida de Lucasfilm.El origen y la misión de la colecciónLucas comenzó a coleccionar durante su etapa universitaria, cuando compraba originales de tiras de prensa como Alley Oop por sumas bajas. Después, con los ingresos obtenidos por sus éxitos de taquilla, incorporó trabajos de ilustradores comerciales como Norman Rockwell y Maxfield Parrish, entonces considerados pasados de moda por parte del mundo del arte.El año pasado, durante un panel de la Comic-Con de San Diego, el cineasta bromeó con que necesitaba un museo para almacenar todo lo que había reunido.El recorrido propone observar a Rockwell con una consideración similar a la que suele recibir Renoir, y a Parrish con la que se concede a Picasso.Bates, incorporada al proyecto en 2020, definió a Rockwell como uno de los grandes narradores visuales de su tiempo. “Es uno de los mejores narradores de nuestra época, de verdad. Me refiero al nivel de matices y profundidad de las obras de Rockwell; me pierdo en ellas constantemente”.Conocido por sus portadas semanales para The Saturday Evening Post, con escenas de Boy Scouts y comidas familiares de Acción de Gracias, Rockwell fue durante décadas una imagen reconocible de la vida en pequeños pueblos de Estados Unidos. Su popularidad también alimentó el rechazo de críticos que consideraban convencional su obra.El conservador jefe Ryan Linkof contó a AP que conocía esa opinión extendida cuando llegó al museo en 2018. “Trabajando aquí, llegué a amar profundamente su trabajo y a descubrir que él, como creador de imágenes, como artista, como figura, como ícono cultural, es increíblemente sofisticado”.Rockwell y Parrish en las salas centralesLa galería de Rockwell incluye El problema con el que todos vivimos, el retrato de Ruby Bridges, una niña negra de seis años escoltada por alguaciles al ingresar, en 1960, a una escuela de Nueva Orleans reservada hasta entonces para blancos.El espacio también exhibe una escultura encargada recientemente por el museo que recrea el célebre autorretrato humorístico del artista mientras se pinta a sí mismo.Parrish ocupa otra de las salas centrales. Sus imágenes etéreas, angelicales y dominadas por un azul característico contribuyeron a definir parte del imaginario visual del siglo XX, aunque algunos las consideraron decorativas y ligeras.Linkof describió esa galería como “un pequeño santuario, una pequeña capilla en cierto modo, dedicada a la obra”. Sobre el diseño del espacio, explicó: “Era conocido por sus magníficos efectos de luz y por crear paisajes atmosféricos. Queríamos respetar eso y crear un espacio que permitiera que las pinturas transmitieran esa sensación de tranquilidad”.Las historias como criterio curatorialMuchas galerías no siguen una organización estricta por artista, época o género. Algunas se concentran en el deporte y otras en el activismo cívico, bajo una estructura que prioriza las historias por encima de las categorías disciplinares.Linkof resumió ese enfoque con estas palabras: “Nos interesan las historias que cuentan, más que estas categorías un tanto artificiales definidas por la disciplina. La maravillosa idea de estos mitos, mitos de la vida cotidiana, las historias que nos contamos a nosotros mismos”.Esa amplitud permite incluir obras de Frida Kahlo, Diego Rivera y Andy Warhol. El criterio de la institución es que una pieza tenga capacidad para contar una historia.El edificio fue diseñado por el arquitecto Ma Yansong y comenzó a tomar forma hace ocho años en Exposition Park, junto a la Universidad del Sur de California, donde estudió Lucas. La firma de Ma fue elegida en 2014.El museo también cuenta con una galería de arquitectura que reúne maquetas de las propuestas evaluadas antes de que el creador de Star Wars eligiera Los Ángeles en lugar de San Francisco o Chicago.La arquitectura del museoLa forma exterior del edificio remite a una nave espacial, una asociación que el propio Ma reconoce. Según dijo a AP, esa impresión será particularmente visible frente a los grandes ventanales ovalados que ofrecen vistas de la ciudad desde distintos puntos del recorrido.El arquitecto buscó, al mismo tiempo, una sensación más orgánica que mecánica. La estructura parece flotar sobre el Los Angeles Memorial Coliseum y construcciones cercanas, como el California Science Center.“Para mí es como una nube o como la copa de un árbol que flota sobre ti. Parece casi informe. Pero uno quiere descubrirlo. Así que hay que emprender un viaje. Hay que empezar a caminar”, dijo Ma.Al observar el interior, el arquitecto expresó su expectativa por la reacción de los visitantes. “Diseñamos un espacio arquitectónico con emoción. Queremos ver la reacción de la gente ante esos espacios”.Cómic, fantasía y arte infantilLa sección dedicada a la ciencia ficción y la fantasía reúne obras de la colección de Lucas y piezas de otros artistas. Allí aparecen ilustraciones de espada y sandalia de Frank Frazetta, realizadas para cómics y novelas de bolsillo, junto a grandes pinturas épicas de tono heavy metal de Paul Raymond Gregory, inspiradas en J. R. R. Tolkien y enmarcadas con calaveras.El sector infantil incluye un retrato de Eloise, personaje de Eloise en la plaza, realizado por la ilustradora Hilary Knight.También exhibe una pintura de Pikachu, inspirada en un autorretrato de Van Gogh y firmada por la ilustradora de Pokémon Naoyo Kimura, además de salas dedicadas al anime y al manga.El cómic, núcleo original de la colección, ocupa varias salas. Allí se exhiben algunos de los primeros dibujos de Flash Gordon, señalado como inspiración de Star Wars; material de Buck Rogers, precursor de ese universo; viñetas anteriores a Peanuts, de Charles Schulz; y obras de cómic alternativo de artistas como Robert Crumb. Navegación de entradasLos médicos recomiendan actualizar las vacunas contra la gripe y el COVID-19 este otoño en Estados Unidos La propina se volvió un problema en Estados Unidos y algunos restaurantes decidieron eliminarla