Talleres y Rosario Central empataron en un gran espectáculo, con el “duelo” entre Di María y Sampaoli como telón de fondo
Talleres y Rosario Central empataron en un gran espectáculo, con el “duelo” entre Di María y Sampaoli como telón de fondo

Talleres ganaba 2 a 0, pero a veces el factor psicológico suele jugar una mala pasada. Rosario Central olfateó la herida (primero, con un penal controvertido) y consiguió empatarlo 2-2. Los goles del equipo rosarino fueron marcados por Angel Di María, que volvió a demostrar su vigencia, más allá de la reciente eliminación de la Copa Libertadores.

Detrás del buen espectáculo (y los insultos de los hinchas de la T), hubo otro partido, el de Fideo contra Jorge Sampaoli, el entrenador del equipo cordobés. No se saludaron, casi ni se miraron. Hay rencores que duran toda una vida.

La historia es antigua.

Ángel Di María, un símbolo de la selección, se refirió tiempo atrás a lo sucedido en el Mundial de Rusia 2018. Sin vueltas, ni filtros, Fideo apuntó contra Jorge Sampaoli. “Me dijo cosas que después no eran así, me decía que era Leo (Messi), yo y… el resto, cada vez que venía a París. Me trataba como si fuese uno de los mejores, y después de un solo partido me deja en el banco, me limpia como si nada, sin explicaciones”, recordó, cuando todavía jugaba en PSG.

En la misma línea, contó paso a paso una relación sin retorno. “Al partido siguiente contra Croacia, que íbamos perdiendo, ni siquiera salí a calentar. Al tercer partido, contra Nigeria, vuelvo a jugar porque era obvio que iban a poner a los más grandes, porque se venía la catástrofe. Siempre terminan muriendo los mismos. Gracias a Dios salió bien, estuvimos a nada de que salga mal”, sostuvo, mucho antes de la gloria de Qatar y la etapa exitosa con Lionel Scaloni en la selección.

Otros tiempos: Sampaoli habla, Messi, Agüero y, sobre todo, Di María, prestan máxima atención

Evidentemente, el conductor nacido en Casilda no está entre sus preferidos. “Es una persona muy rara. Empezó con todos muy bien y terminó con todos muy mal. Pasaron muchas cosas en el medio entre él y Beccacece, no había nadie que te guiara de la mejor manera”, contó en una charla con TyC Sports.

De todos modos, Sampaoli nunca le contestó directamente. Hizo alusiones generales a la situación crítica que se vivió en Rusia. “Lo que pasó ahí fue que después del partido de Islandia pasaron un montón de cosas. De desencuentros, en realidad. Había mucho nerviosismo, descreimiento desde la proyección que era el entrenador al jugador y desde los jugadores al entrenador, porque no encontrábamos la razón del porqué había acontecido que no le ganáramos a Islandia”, sostuvo Sampaoli, sobre el debut en la cita mundialista que finalizó 1 a 1.

Una imagen de otra vida: Sampaoli, Di María y Beccacece

Fue la segunda vez que Di María y Sampaoli se encuentran luego de ese fatídico Mundial. La anterior fue el 0-0 en octubre de 2021 en el Velodrome, un choque entre Marsella y PSG por la Ligue 1.

¿El partido?

Fue un muy buen espectáculo. El empate, de todos modos, no le sirve a ninguno de los dos. Ezequiel Unsain, el arquero del equipo local, fue la figura,

Un zurdazo de Di María tenía destino de ángulo, pero Unsain voló y sacó el balón al córner. Era mejor Central, hasta el penal que convirtió el uruguayo Agustín Álvarez, luego de una leve infracción sobre Valentín Depietri en el área. El desarrollo fue entretenido: Copetti volvió a fallar (como en la Copa Libertadores frente a Corinthians), las piernas de Unsain salvaron otra vez a la T.

En el arranque de la segunda mitad, parecía que se resolvía el misterio. Se lo perdió otra vez Copetti, que pidió una infracción que no existió, y en la siguiente jugada Valentín Depietri definió como clásico número 9 un centro punzante. El desarrollo pasó mágicamente de la hipótesis de un 1-1 al 2-0.

La intensidad seguía. Santiago Fernandez tomó a Ignacio Ovando en el área, el VAR llamó a Sebastián Martínez Beligoy, que cobró penal. Sampaoli, en llamas, fue amonestado, antes del remate de Di María desde los once metros. Al rato, el arquero de la T, surgido en Newell’s, le tapó otra pelota bárbara a Fideo.

Sin embargo, Di María estaba intratable. No lo paraba nadie. Y hasta marcó un gol de número 9, un toque a la red. Sampaoli no lo podía creer, no solo porque Talleres ganaba 2-0, también por la actuación de Di María. Y faltaban 30 minutos… Hasta hubo una acción insólita: ya en tiempo de descuento, Talleres tenía un lateral, pero Sampaoli, al borde del campo, tomó la pelota con la mano antes de que saliera por completo y el árbitro cobró infracción para los rosarinos.

Pudo ganarlo Central, con el envión. También Talleres, que se despertó en el tramo final, pero no le alcanzó y continúa en el sótano del grupo A, con apenas un triunfo en seis partidos. El juez cortó abruptamente el partido cuando Central tenía una opción de pelota parada. Al final, fue 2 a 2. Y el fútbol goza de buena salud, más allá de viejas rencillas.