Cada vez más familias adineradas de California buscan residencia por inversión o ciudadanía fuera de Estados Unidos para asegurarse una vía alternativa para vivir, trabajar o estudiar en otros países.En los últimos cinco años, el interés por estos programas se disparó, según informó Los Angeles Times.El principal motor de este auge es el temor creciente a una posible inestabilidad política en Estados Unidos y la búsqueda de un “plan B” para la familia ante eventuales escenarios adversos.El mecanismo consiste en invertir grandes sumas, ya sea en propiedades, fondos o negocios, a cambio de un acceso más rápido a la residencia permanente o la ciudadanía.Para muchas de esas familias, el objetivo no es mudarse de inmediato, sino sumar una opción de salida si la situación se deteriora en su país.“Las familias adineradas están empezando a decir: ‘Esto es realmente bueno para tener junto con todas mis inversiones. ¿Por qué no diversificar también dónde puedo vivir?’”, dijo Basil Mohr-Elzeki, socio gerente de Henley & Partners, una firma de residencia y ciudadanía con oficina en Beverly Hills, citado por el diario.El temor político pasó a ser el principal motor de la demandaEric Major, director de Latitude, una firma especializada con oficinas en Denver, Miami y Nueva York, sostuvo que el mayor incentivo entre sus clientes estadounidenses es el miedo a la inestabilidad política. Según explicó, eso ocurrió en 85% de los casos procedentes de Estados Unidos.Major agregó que antes de 2019 menos de 5% de sus clientes en busca de residencia o ciudadanía eran estadounidenses. Ahora, los ciudadanos de Estados Unidos concentraron el 75% de su trabajo, al mismo tiempo que creció el volumen total de operaciones.El ejecutivo estimó que el patrimonio neto promedio de sus clientes californianos rondó los USD 250 millones. De esa cifra, alrededor de USD 1 millón solió destinarse a obtener un segundo pasaporte o una residencia en el exterior.“Lo quieren por si a Estados Unidos se le sale la rueda. Entonces necesito, igual que en la Segunda Guerra Mundial, un lugar al que ir”, afirmó Major al medio.También dijo que escucha inquietudes en votantes de ambos partidos: republicanos preocupados por un posible gobierno demócrata y demócratas alarmados por el mandato de Donald Trump.El salto en la demanda ya había comenzado en 2020, cuando las restricciones de la pandemia dejaron a muchos millonarios, según las firmas, con la sensación de haber quedado atrapados dentro de sus fronteras.Luego volvió a acelerarse en 2024, tras la segunda elección de Trump, con un impulso visible en estados de mayoría demócrata como California.Portugal y Nueva Zelanda figuran entre los destinos más buscadosLos estadounidenses con mayor patrimonio, y en especial los californianos, suelen priorizar la residencia en países europeos porque esa condición abre la posibilidad de vivir o trabajar en más de dos docenas de países de la Unión Europea. Entre los programas más demandados aparecen Portugal y Malta.En Portugal, una de las rutas habituales exige invertir 500.000 euros en un fondo de capital de riesgo o de capital privado.Algo más de la mitad de ese dinero debe terminar invertido en empresas portuguesas, y los solicitantes deben pasar al menos dos semanas en el país durante los primeros dos años de la visa de residencia.Ese camino puede llevar hasta cinco años para acceder a la residencia permanente y una década o más para obtener la ciudadanía. Además, los solicitantes deben demostrar cierto conocimiento del portugués.Existe otra vía más barata: iniciar un negocio e invertir alrededor de 175.000 euros. Esa es la opción que eligió Josh, un abogado de San Diego identificado solo por su nombre de pila porque teme que sus planes de obtener residencia fuera del país afecten su actividad profesional en Estados Unidos.Josh busca residencia portuguesa y, más adelante, ciudadanía para él, su esposa y sus dos hijos en edad escolar. Explicó que piensa sobre todo en las oportunidades educativas y laborales futuras para sus hijos, y señaló que su familia ya pasa algo más de un mes por año en Europa.En el caso de Nueva Zelanda, Mohr-Elzeki dijo que también capta interés entre sus clientes californianos porque ofrece un acceso más rápido a la residencia que muchos programas europeos.El esquema requiere invertir al menos NZD 5 millones (unos USD 3 millones) en fondos administrados o empresas, y puede permitir la residencia permanente en apenas tres años.Para muchas familias, la residencia funciona como una póliza de seguroPaul Williams, director ejecutivo y fundador de La Vida Golden Visas, una firma con sede en Londres, resumió la lógica de muchos clientes con una comparación directa: “Esto es un poco como tener una póliza de seguro. No sabes si tu casa se va a incendiar o si un avión se va a estrellar contra ella, pero contratas la póliza por si acaso”.Ese razonamiento aparece en la experiencia de Jae Kim y Annie Akin, una familia de San Francisco que espera convertirse pronto en residente de Portugal junto con su hijo de cuatro años.Para hacerlo, ya debieron notarizar certificados de nacimiento, registrar huellas dactilares ante autoridades europeas y transferir 500.000 euros a un fondo internacional de inversión.La pareja aseguró que no tiene planes inmediatos de mudarse, pero mantiene preocupación por la estabilidad política futura de Estados Unidos.“Tenemos algo de preocupación por eso. Que nuestro hijo esté en guerras futuras, cosas así”, dijo Akin a la publicación.También valoran otras ventajas: la posibilidad de jubilarse en Portugal y de que su hijo estudie en una universidad europea, donde las matrículas cuestan una fracción de lo que cuestan en Estados Unidos.Kim, abogado y arquitecto de inteligencia artificial en Microsoft, lo resumió así: “Una de las mejores cosas que el dinero puede comprar, en términos generales, son las opciones”.El diario señala que Peter Thiel, empresario tecnológico y exresidente de California, está tramitando la ciudadanía argentina debido a su preocupación por la situación en Estados Unidos y la posibilidad de que en California se apruebe un impuesto para multimillonarios, según informa The New York Times.Estados Unidos también tiene su propio programa de residencia para grandes patrimonios. En 2025, el presidente Trump presentó la Trump Gold Card, que permite solicitar residencia tras un aporte de USD 1 millón, aunque la iniciativa enfrenta actualmente un desafío judicial. Navegación de entradasEl FBI y la NCAA lanzan un plan para prevenir la sextorsión contra atletas universitarios Cubanoamericana de Miami declarada culpable de obtener la ciudadanía ocultando fraude a Medicare enfrenta hasta 10 años de prisión