Inflación mayorista en Estados Unidos: julio cerró sin subas y con caídas en la energía y los alimentos
Inflación mayorista en Estados Unidos: julio cerró sin subas y con caídas en la energía y los alimentos

La inflación mayorista en Estados Unidos se mantuvo estable en julio, con un índice de precios al productor que no registró variación mensual y dejó una suba interanual de 4,7%, menor a la prevista. Este dato alivió parte de la presión sobre la Reserva Federal y reforzó la idea de una moderación gradual de los costos antes de que lleguen al consumidor.

Según indicó la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos (BLS, por sus siglas en inglés), el índice de demanda final se mantuvo sin cambios el mes pasado, luego de una baja de 0,1% en junio y de una suba de 0,5% en mayo.

En términos desestacionalizados, el freno respondió a fuerzas opuestas: hubo incrementos en servicios y construcción, pero cayeron los precios de los bienes. Además, la agencia Associated Press repasó que el dato interanual quedó por debajo del 5,5% de junio.

La lectura central del informe es que los precios mayoristas se estabilizaron por la caída de la energía y de algunos alimentos, pese a que otros rubros siguieron en alza. Esa combinación suele funcionar como señal temprana para la inflación minorista, porque el PPI (Índice de Precios al Productor) mide los costos antes de que impacten en los precios que pagan los consumidores.

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos informó que el índice de demanda final quedó estable tras una baja de 0,1% en junio y una suba de 0,5% en mayo (REUTERS/Elizabeth Frantz)

Qué explicó la estabilidad del índice general

El BLS detalló que los precios de los servicios de demanda final subieron 0,2% en julio, mientras que los bienes de demanda final retrocedieron 0,7%.

A eso se sumó un avance de 2,2% en los precios de la construcción de demanda final, que compensó parte de la baja en otras categorías. Esa estructura dejó el índice general inmóvil en la comparación mensual.

El índice de precios al productor se mantuvo sin variación porque subieron los servicios y la construcción, pero bajaron los precios de los bienes (REUTERS/Mike Blake)

Dentro de los servicios, la principal presión al alza provino de los servicios excluidos comercio, transporte y almacenamiento, con un incremento de 0,6%. El rubro de gestión de carteras avanzó 6,5% y lideró las subas del mes.

También aumentaron los márgenes en comercio minorista de artículos de salud, belleza y óptica, de automóviles y autopartes, de equipos para jardín y campo y de alimentos y bebidas alcohólicas.

En sentido contrario, el transporte y almacenamiento cayó 1,8%, mientras que los servicios comerciales bajaron 0,1%. El transporte de carga por camión retrocedió 1,8%, y también descendieron los índices de comercio mayorista de maquinaria y vehículos y los servicios de corretaje, compraventa y asesoramiento en inversiones, según detalló la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos.

El transporte y almacenamiento registró un descenso de 1,8% en julio (REUTERS/Eduardo Munoz)

La energía y los alimentos empujaron la baja en bienes

La caída de los bienes respondió sobre todo a la energía. El índice de precios de energía para demanda final bajó 3,1% en julio y explicó buena parte del retroceso mensual. Los alimentos también cedieron 0,9%, mientras que los bienes sin alimentos ni energía registraron una leve suba de 0,1%.

También cayeron los precios de verduras frescas y secas, diésel, combustible para aviones, combustibles residuales y resinas termoplásticas. En contraste, los vehículos y equipos motorizados subieron 0,3% y también avanzaron la electricidad y los granos.

La energía y los alimentos explicaron la baja de los bienes, con una caída del 0,9% en determinados alimentos (REUTERS/Nathan Howard)

Entre los productos específicos, más de la mitad de la baja en bienes de demanda final se atribuyó a un descenso de 5,7% en la gasolina.

La baja del combustible ayudó a compensar el aumento de algunos servicios. Ante esto, la agencia AP agregó que los precios del combustible retrocedieron después del salto asociado a la guerra con Irán, aunque repuntaron más tarde en julio y a comienzos de agosto, un movimiento que podría influir sobre el próximo dato mensual.

El precio del combustible retrocedió 5,7% en julio, liderando la caída de los bienes y compensando parcialmente los aumentos en otros sectores (EFE/EPA/JIM LO SCALZO)

Qué pasó con la inflación subyacente y la demanda intermedia

El indicador subyacente que excluye alimentos, energía y servicios comerciales mostró una aceleración mensual mayor que la del índice general. Ese componente subió 0,4% en julio, tras un alza de 0,1% en junio, y acumuló también un aumento de 4,7% en los últimos 12 meses. Ese dato sugiere que la desinflación no fue uniforme en todos los segmentos de la cadena de precios.

En la demanda intermedia, el informe del BLS registró una baja de 0,6% en los bienes procesados y de 1,8% en los bienes no procesados, frente a una suba de 0,5% en servicios.

Entre los bienes procesados, el componente energético cayó 3,1%, con una baja de 6,7% en el diésel como principal factor. También descendieron el combustible para aviones, los químicos orgánicos básicos, la gasolina, las resinas termoplásticas y las carnes.

Mientras que en los bienes no procesados, el mayor arrastre vino de un desplome de 11,9% en el petróleo crudo. También retrocedieron los precios de vegetales frescos, minerales metalíferos no ferrosos, ganado bovino, leche cruda y cerdos para faena.

Del otro lado, avanzaron la chatarra de aluminio, los granos y el gas natural. Para los 12 meses cerrados en julio, los bienes procesados de demanda intermedia subieron 9,9% y los no procesados, 7,1%.

Los precios del ganado bovino, la leche cruda y los cerdos para faena disminuyeron, arrastrando a la baja los bienes no procesados (REUTERS/Joel Angel Juarez)

Impacto sobre la Reserva Federal y el consumo

La publicación llegó un día después del informe de inflación al consumidor y alimentó las expectativas de que la Reserva Federal pueda evitar una suba de tasas en su próxima reunión de septiembre.

Según Associated Press, varios analistas interpretaron que el enfriamiento mayorista da más margen al banco central para esperar y evaluar si la desaceleración de los precios se consolida sin un ajuste monetario adicional.

Ben Ayers, economista sénior de la compañía de servicios financieros Nationwide, dijo en AP que la lectura de julio apunta a una menor presión inflacionaria para las empresas en los próximos meses, aunque advirtió por el nuevo aumento de los combustibles.

Los operadores del mercado redujeron la probabilidad de una suba de tasas en septiembre tras la publicación del informe y desplazaron esas apuestas hacia octubre o diciembre.

La pausa de la inflación mayorista en Estados Unidos reforzó las expectativas de que la Reserva Federal evite una suba de tasas en septiembre, aunque persisten dudas por el consumo y el mercado laboral (REUTERS/Eduardo Munoz/File Photo)

El debate en la Reserva Federal sigue abierto porque su indicador preferido, el índice de gastos de consumo personal, todavía se ubicaría en torno a 3,3% interanual en su versión subyacente.

A la vez, el mercado laboral mostró señales de debilidad tras la pérdida de puestos de trabajo en julio y el aumento semanal de solicitudes de subsidio por desempleo a 209.000, una combinación que complica cualquier decisión sobre el costo del crédito.