Carmen Barbieri: sus primeros amores, los romances resistidos y la traición que terminó en escándalo
Carmen Barbieri: sus primeros amores, los romances resistidos y la traición que terminó en escándalo

“El amor de mi vida fue Jorge Porcel y el hombre de mi vida ha sido Santiago Bal”, confió Carmen Barbieri hace algunos años en PH: Podemos Hablar. Tuvo otras parejas y, aunque los escándalos la alcanzaron varias veces, siempre intentó mantener un perfil bajo. Su primer matrimonio fue con el actor y humorista Beto César y también tuvo romances tan apasionados como fugaces con Guillermo Francella y Daniel Scioli.

El amor de su vida

A Jorge Porcel lo conoció cuando era muy jovencita porque el humorista compartió trabajo varias veces con Alfredo Barbieri, padre de Carmen y popular cómico de los años de esplendor de la revista porteña. Justamente en una de ellas, El Maipo de gala, en 1977, se cruzaron por primera vez en un elenco y la chispita de amor se encendió en camarines.

La diferencia de edad (él le llevaba 18 años) no fue un impedimento para ellos, pero sí para Alfredo que cuidaba a su hija a sol y a sombra. Sin embargo, no pudo impedir las largas charlas de Porcel y Carmen antes de cada función. Ella, que recién empezaba, solía llegar al teatro dos horas antes para maquillarse, hacer los ejercicios de precalentamiento y brillar en sus números de danza. Porcel era cabeza de compañía y no estaba con tanta anticipación al Maipo, hasta que empezó a hacerlo para encontrarse con Carmen, que estaba fascinada porque Jorge era muy culto y sabía de arte, de literatura y de la vida.

“Llegaba temprano y me regalaba libros, hablábamos de pintura; era un hombre muy inteligente”, decía la actriz. Ella estaba soltera y él todavía seguía casado con Olga Gómez y ya tenía un hijo de seis años (Jorgito) con una peluquera, Norma De Mauricio. Empezaron la relación a escondidas hasta que Alfredo los descubrió y ardió Troya; el padre de Carmen nunca aprobó ese vínculo. Tenía varias razones: sabía que Porcel era “muy pícaro” con las mujeres, le molestaba mucho la diferencia de edad y, sobre todo, se sintió traicionado por su colega que había conocido a su hija de bebé y hasta la había tenido en brazos.

La manera en que se enteró de esa relación inició el escándalo que terminó con Carmen dejando la casa de sus padres. Dicen que un día Alfredo Barbieri llegó de una gira y vio estacionado frente a su casa el Mercedes Benz de Porcel. La leyenda cuenta que Barbieri ensartó siete disparos en las cubiertas del vehículo y que amagó con ir a matar a Porcel a la puerta del teatro Maipo, y fue Pepe Parada quien lo frenó. Pero eso es parte del mito porque, años después, Ana Caputo (mamá de Carmen) dijo que su marido nunca había tenido un arma. La cosa no pasó a mayores, pero la relación amorosa de su hija jamás fue aceptada en la familia.

Carmen Barbieri recordó sus épocas de amor con Jorge Porcel – Fuente: Telefe

Con ese hombre hubiese tenido hijos; si él no me hubiera dejado, porque volvió con su mujer, yo hubiese armado una familia con Porcel. Tenía todo lo que necesito para enamorarme: cantaba bien, era un gran músico, un buen escritor, un buen director, un excelente cómico”, contó alguna vez la actriz. Y también relató alguna anécdota: “La primera vez que fuimos a un albergue transitorio solamente dormimos la siesta porque era muy pudoroso y no se animó a desnudarse. Eso me enamoró más”.

Estuvieron juntos cuatro años, convivieron, compartieron trabajo y ella lo acompañó en un tratamiento para bajar de peso; gracias a su estímulo, el humorista llegó a bajar 80 kilos. La relación no fue fácil y terminaron separándose, a pedido de él.

El hombre de su vida

Carmen Barbieri y Santiago Bal estuvieron 26 años juntos y fruto de ese amor nació Federico Bal, único hijo de la actriz. Conformaron una de las parejas más estables del ambiente artístico hasta que una infidelidad de él, en 2011, terminó en escándalo y llevó a que no se hablaran durante algunos años.

Carmen Barbieri y Santiago Bal.
Mar del Plata, 29 de Dic. de 2010.
Foto: Mauro V. Rizzi

Se conocieron en la temporada de Villa Carlos Paz, en 1986, mientras compartían la comedia Lo que no se ve en TV. Fue amor a primera vista y Santiago fue quien dio el primer paso: aprovechó que su personaje le entregaba una nota al personaje de Barbieri y le declaró su amor. En plena función, ella atinó a sonreírle, cómplice. Empezaron a salir ese verano, a escondidas porque él estaba en pareja con Thelma del Río, y en la familia de Carmen, Santiago no era bien recibido. Si bien Alfredo Barbieri había fallecido el año anterior, la madre de Carmen no le dio la bendición a la pareja y remarcaba los 20 años que se llevaban. Finalmente, contra viento y marea siguieron juntos, él se separó, y Federico nació en 1989.

Compartieron muchas obras de teatro y ella lo apoyó durante las muchas internaciones que Bal tuvo por graves problemas de salud. Muchas veces era Carmen quien sostenía la economía familiar porque él, convaleciente, no podía trabajar. Durante años fueron un ejemplo de compañerismo, pero algo se rompió el verano del 2011 en Mar del Plata, mientras hacían Bravísima. Un día Carmen se enteró de que su marido le estaba siendo infiel con una de las bailarinas, Ayelén Paleo; la capocómica estalló de furia y el escándalo fue mediático.

Durante meses se habló del tema y la obra siguió, aunque con algunos cambios: Bal ya no era el director. “Cuando yo me separé, le quise reventar la tarjeta a Santiago para que le doliera cuando la tuviera que pagar. Me compré cuatro carteras Luis Vuitton y dos relojes Omega, con brillantes y todo. Habré gastado como unos 20 mil dólares, pero estaba a dos pesos el dólar… Igual hubo que pagarla. Santiago me llamó y me dijo: ‘Mirá que me van a sacar la tarjeta si vos no la pagás’. Y yo le dije: ‘No la voy a pagar, vos te fuiste casa, pagála vos’”, contó hace unos años en Mañanísima, ciclo que ella conducía en Magazine.

También reveló que hubo algunos intentos de reconciliación que no llegaron a buen puerto. “Mi madre, que era una mujer muy sabia, decía que la infidelidad se perdona cuando hay amor, si hay una familia bien constituida, si hay una pareja que son socios en todo, hay que olvidar”. Sin embargo, la reconciliación nunca fue definitiva porque el verdadero perdón no llegaba y un día él se fue de la casa. “Nunca pensé que él se iba a ir de casa… Me internaron porque me agarró un ataque, 29 de presión. Cuando volví, ya no estaba y se había llevado todo”.

A pesar de los esfuerzos de Federico por unir a sus padres, Carmen y Santiago no volvieron a estar juntos, pero ella lo acompañó y lo apoyó económicamente y también emocionalmente cuando él se enfermó. Se encargó de su alimentación, de la higiene de su casa y el buen estado de su ropa, contrató mucamas y enfermeras. “Éramos una gran familia sin ser familia”, decía. En 2018 volvieron a compartir escenario en Nuevamente juntos hasta que él desmejoró mucho; finalmente, Bal falleció en diciembre de 2019 y Carmen estuvo a su lado, sosteniéndole la mano.

Otros amores

Su primer amor fue Daniel Scioli y el noviazgo duró apenas un año. Se conocieron cursando el último año de la secundaria, en un grupo de amigos en común. Él la acompañó cuando ella empezó a trabajar en el Maipo e iba a buscarla para cenar juntos. Y ella lo apoyaba en las primeras carreras de navegación a motor. Ambos siempre hablan con mucho cariño sobre el otro.

En 1980, Carmen integraba el elenco de la revista Los años locos del Tabarís, cuando Guillermo Francella, que también daba sus primeros pasos en el medio, la buscaba en su camarín. “Nos divertimos mucho durante el año y medio que estuvimos juntos”, contó ella alguna vez.

Su primer matrimonio fue con Beto César, con quien se casó dos veces: una vez en la ciudad de Las Vegas y luego en Buenos Aires. Fue en 1982. “Hubo mucho amor, somos familia, éramos los dos muy chicos, trabajábamos mucho, luchando para salir adelante porque no teníamos un mango; yo vendía purpurina en frasquitos”, recordó la actriz. “Nos separamos porque dejó de ser él, por cuidarme tanto. Quería que yo fuese una estrella, y se terminó el amor”, aseguró.

Carmen Barbieri y Beto César

Estuvieron cuatro años juntos y, desde el principio, la relación tuvo la bendición de la mamá de Carmen que solía vetar a los candidatos de su hija. Durante ese tiempo conformaron un dúo que recorría teatros del conurbano y boliches de la comunidad gay. La situación económica no era buena y la relación se fue desgastando. Ella fue la primera en darse cuenta y planteó una distancia. Finalmente se divorciaron y mantienen hasta hoy una buena relación, tanto que han trabajado juntos varias veces. “Tenemos una muy buena relación laboral, nos conocemos mucho. Es un hombre que amé mucho como pareja y hoy lo amo como amigo porque es un tipo de bien”, detalló Barbieri cuando hicieron la revista Barbierísima, que ella dirigió, además.