Texas endurece las reglas del THC desde agosto, la industria del cannabis se reacomoda y los comercios redefinen qué productos pueden vender
Texas endurece las reglas del THC desde agosto, la industria del cannabis se reacomoda y los comercios redefinen qué productos pueden vender

El mercado del cannabis en Texas atraviesa una transformación significativa tras la entrada en vigor de una normativa que restringe severamente la venta y posesión de la mayoría de los productos derivados del THC.

Desde el 31 de julio, la posesión y comercialización de variantes como delta-8, delta-10, THCP y THCA se consideran delitos graves, con la única excepción de los productos que contienen delta-9 en baja concentración.

La decisión, que impacta tanto a comercios como a consumidores, marca un retorno a una política más restrictiva y reactiva el debate sobre el control estatal del cannabis.

Flores de cáñamo autorizadas por contener menos de 0,3% de delta-9 THC, el límite permitido por la regulación actual (WFAA)

Un fallo judicial que modifica el escenario legal

El origen de la nueva regulación se encuentra en una decisión de la Corte Suprema de Texas, emitida en mayo, que otorgó al Departamento de Servicios de Salud del Estado de Texas (DSHS) la potestad para reclasificar casi todos los derivados del THC como sustancias de la lista I.

Durante cinco años, una medida cautelar había impedido la aplicación de esta clasificación, permitiendo la comercialización de diferentes variantes de THC en el estado. La resolución judicial reciente puso fin a ese periodo de tolerancia y habilitó la entrada en vigencia de la prohibición.

De acuerdo con la cobertura de The Texas Tribune, la excepción principal recae sobre los productos con delta-9 THC que no superen el 0,3% de concentración por peso seco. Esta variante, considerada la más común y natural, permanece permitida en virtud de la definición federal establecida en la Farm Bill de 2018.

Variedades tradicionales de cannabis, dominadas por el delta-9 THC, persisten como única opción legal tras la prohibición (REUTERS/Shannon Stapleton/File Photo)

Esta ley considera legal la venta de cáñamo con bajo contenido de THC en todo el país y deja fuera de la regulación federal a otras variantes sintéticas.

Joao Mitchell, gerente de ATX Organics y director legislativo de Texas Cannabis Collective, explicó a The Texas Tribune que la aplicación de la nueva norma podría sacar entre el 60% y el 90% de los productos de THC de los estantes de muchas tiendas.

Comercios que no basan su oferta en el delta-9 anticipan tener que modificar gran parte de su inventario para evitar sanciones.

Numerosos locales debieron retirar grandes volúmenes de productos de sus góndolas para adecuarse a la normativa vigente (KVUE)

Cambios en la oferta y consecuencias legales

La prohibición es amplia y afecta todas las variantes sintéticas como delta-8, delta-10, THCP y flores de THCA. La venta de cigarrillos electrónicos con THC ya había sido restringida previamente en Texas.

Además, una excepción judicial temporal permite que el cáñamo fumable con delta-9 siga disponible, ya que una sentencia suspendió la entrada en vigor de la prohibición estatal sobre ese producto.

Los consumidores aún pueden acceder a comestibles, bebidas y tinturas que contengan delta-9 THC dentro de los límites legales.

La venta de flores listas para fumar se mantiene permitida por una suspensión judicial que impide la aplicación total de la prohibición (REUTERS/Adam Gray/File Photo)

La edad mínima para adquirir estos productos es de 21 años. En cuanto a las sanciones, la posesión de productos prohibidos constituye un delito estatal, penado con hasta dos años de prisión y multas que pueden alcanzar los USD 10.000.

Las tiendas que sean detectadas vendiendo estas sustancias pueden perder sus licencias y recibir multas adicionales por cada infracción, además de enfrentar cargos penales por fabricar o distribuir sustancias de la lista I.

La normativa afecta a aproximadamente 14.000 comercios minoristas habilitados para vender cáñamo de consumo, según datos del propio DSHS. Aquellos negocios que no adapten su catálogo a las nuevas reglas se arriesgan a sanciones económicas y administrativas severas.

La posesión o comercialización de derivados no autorizados puede derivar en procesos penales y fuertes sanciones económicas (KUT News)

Impacto social, económico y reacciones de la industria

El endurecimiento de la política sobre derivados de THC responde también a una preocupación por los efectos sociales y sanitarios vinculados al consumo.

De acuerdo con cifras de la Red de Centros de Envenenamiento de Texas, las llamadas relacionadas con intoxicación por cannabis aumentaron de 923 en 2019 a 2.669 en 2025, con la mayoría de los casos involucrando a menores de cinco años y adolescentes.

Esta tendencia fue utilizada por quienes impulsan la prohibición como uno de los argumentos principales para justificar la medida.

Sarah Todd, representante del Texas Cannabis Policy Center, sostuvo en diálogo con The Texas Tribune que la decisión representa “un golpe bastante grande” para la industria y que implica volver a criminalizar productos que fueron legales durante años.

Autoridades sanitarias advierten sobre el incremento de casos de intoxicaciones en menores y adolescentes desde la flexibilización previa (KVUE)

Cynthia Cabrera, directora de estrategia de Hometown Hero, advirtió que la falta de claridad en la nueva normativa añade dificultades para comerciantes y consumidores, aunque la empresa no planea impugnar el fallo judicial, otras compañías ya preparan demandas en los tribunales estatales.

Desde el sector que defiende una regulación más estricta, Aubree Adams, directora de Citizens for a Safe and Healthy Texas, celebró la nueva restricción y afirmó que era necesaria para proteger a las familias, señalando que “la industria no vende productos seguros”.

Por su parte, Mark Bordas, director ejecutivo del Texas Hemp Business Council, alertó sobre el daño económico que la medida puede provocar en cientos de comercios, y estimó que la caída de ventas podría alcanzar el 25% en algunos casos.

AJ Vazquez, propietario de Dooby’s Smoking Depot en Austin, relató que muchos comercios ya comenzaron a modificar su inventario y anticipó que el impacto económico no solo afectará a los dueños de tiendas, sino también a los empleados y proveedores del sector.

El nuevo marco legal genera incertidumbre y provoca respuestas dispares entre empresarios, asociaciones civiles y consumidores (REUTERS/Eduardo Munoz)

Un futuro incierto para la industria del cannabis en Texas

El nuevo marco legal para el cannabis en Texas pone en jaque a una industria que experimentó años de crecimiento y diversificación. Ahora, el futuro de cientos de comercios y miles de consumidores depende de la evolución de la legislación y de los recursos judiciales que varias empresas preparan para desafiar la reciente decisión estatal.

La criminalización de derivados de THC que fueron legales a nivel federal durante los últimos cinco años podría canalizar a más personas hacia el sistema penal y fortalecer el mercado ilícito, tal y como advirtió Mitchell, de ATX Organics.

Por el momento, la única forma de operar o consumir productos de cannabis legalmente en Texas es respetar el nuevo marco legal y mantenerse informado sobre futuras actualizaciones regulatorias.