Stephanie Gollmer relató por primera vez el naufragio del crucero Volare cerca de Alcatraz y contó cómo vio desaparecer a su madre, Carol Boisa, cuando intentaba escapar del agua helada de la bahía de San Francisco. La sobreviviente habló en CBS News Bay Area mientras continúa la búsqueda de Carol y Jackie Boisa.El operativo permitió rescatar a 16 de las 20 personas que iban a bordo. Dos personas fallecieron. Según CBS News Bay Area, el pasajero Clifford Boisa, de 78 años, murió en la escena y el cuerpo de Tondra Miller, de 58 años, también conocida como Tondra Madruga, fue hallado el jueves.Gollmer, enfermera de Palo Alto, dijo al medio que antes del vuelco no había señales de peligro: “Todos estaban alegres, conversando, pasándola bien. No había nada fuera de lugar, nada”.La navegación era para homenajear a un pariente fallecido. La familia disfrutaba del recorrido, miraba el paisaje y grababa videos. Uno de esos registros mostró a Carol Boisa mientras acariciaba al bulldog de un amigo apenas 30 minutos antes de que la embarcación de 49 pies (14,94 metros) se diera vuelta a unas 600 millas (965,6 km) al oeste de la isla.El vuelco ocurrió pocos minutos después de que madre e hija entraran a la cabinaGollmer detalló que ella y su madre estaban primero en la cubierta, pero decidieron entrar después de recibir varias salpicaduras de las olas: “Mamá y yo estábamos sentadas en la cubierta un rato, disfrutando la vista. Nos salpicó varias veces y decidimos entrar”.Poco después, la situación cambió de golpe. “Hubo una inclinación muy grande hacia un lado, y todos dijimos ‘oh’, y después todos empezamos a ir hacia el otro lado. Entonces nos dimos cuenta de que mi mamá se fue hacia abajo. Mi tía se deslizó junto a mí en una silla y ahí entendimos que no íbamos a volver”, explicó.Cuando el agua comenzó a llenar la cabina, Gollmer escapó por una ventana. Bajo el agua perdió la orientación y golpeó su cabeza varias veces mientras intentaba encontrar la superficie.Al salir, advirtió que sangraba por la cabeza, pero de inmediato empezó a buscar a su madre entre los sobrevivientes: “Empecé a mirar uno por uno y dije: ‘No veo a mi mamá. No veo a mamá’”. Aunque el operativo de búsqueda sigue en marcha, la mujer dijo que ya no cree que su madre haya sobrevivido.La última conversación de Carol Boisa fue sobre el orgullo que sentía por su hijaCarol Boisa había dedicado su vida al cuidado de otras personas, tanto como madre como en su trabajo de asistencia domiciliaria, señaló Gollmer.Su última conversación conocida fue con Tondra Madruga, otra de las víctimas, y giró en torno al orgullo que sentía por su hija enfermera. “Compartió una historia sobre lo orgullosa que estaba de mí por ser enfermera y vivir su sueño. Siempre voy a guardar eso muy cerca”, afirmó.Mientras las autoridades siguen buscando a Carol y Jackie Boisa, Gollmer hizo un pedido final en homenaje a su madre. Después de la muerte de uno de sus antiguos clientes, Carol había adoptado a una gata anciana llamada Miss Tina para asegurarse de que el animal tuviera un hogar.Ahora su hija espera que alguien haga lo mismo. Stephanie pidió en CBS News Bay Area: “Si hay alguien ahí afuera que quiera recibir en su casa a una gatita anciana, dulce y cariñosa, por favor comuníquese y vea si encajan”.Para Gollmer, encontrarle un hogar a Miss Tina sería otra forma de honrar a una mujer cuya vida giró alrededor del cuidado de los demás: “Muchos de sus recuerdos favoritos eran pasar tiempo con la familia. La familia lo era todo para ella”.Solidaridad en la bahía: el papel de los testigosTras el incidente, testigos y voluntarios llegaron antes que los equipos de emergencia y empezaron a rescatar a los ocupantes. El capitán Jarod Toczko, de la Guardia Costera de Estados Unidos, agradeció en una rueda de prensa citada por The New York Times a los “buenos samaritanos” que alertaron del accidente y se lanzaron al rescate: “Ustedes salvaron vidas”.Stephanie Gollmer atribuyó su supervivencia a un kitesurfista llamado Jason, que permitió que varios náufragos se sujetaran de las manijas de su tabla, y a otro hombre llamado Jeff, que la subió a su embarcación y la cubrió con mantas hasta la llegada de los rescatistas.La superviviente afirmó: “Le debo todo a Jason y Jeff. Si de alguna manera pudiera encontrarlos y darles un gran apretón de manos, un abrazo, lo que les resulte cómodo”. Navegación de entradasPedro Pascal, el actor de Hollywood que fue cuestionado en redes tras reaccionar a un posteo contra Argentina El Mundial 2026 deja un impacto de USD 20.000 millones en Estados Unidos: bares, hoteles y consumo récord en las ciudades sede