Argentina y España disputan una final que trasciende lo deportivo y pone en evidencia el poder del fútbol para generar pertenencia, empatía y encuentro. Desde la neuroeducación, podemos explicar por qué los grandes eventos compartidos fortalecen los vínculos y nos recuerdan la importancia del “nosotros”. Leer más Navegación de entradasSanta Cruz: continúa el acampe de policías y se profundiza la crisis que enfrenta Claudio Vidal Las seis experiencias de sushi y cocina fusión imperdibles para celebrar el Día del Amigo en Buenos Aires