Ante la falta de avances diplomáticos, Washington rediseñó su plan militar en el golfo Pérsico y ahora no sólo ataca las baterías de artillería en el estrecho de Ormuz, sino también puentes, aeropuertos y centros de distribución tranviarios. El próximo paso tiene como blanco las centrales eléctricas. Busca un colapso logístico y la asfixia de la economía iraní. El régimen persa responde con lanzamiento de misiles sobre Jordania, Kuwait y Barhéin. Leer más Navegación de entradasEEUU advirtió a sus ciudadanos que reconsideren sus viajes a Medio Oriente ante la posibilidad de una “escalada imprevista” en la guerra con Irán Dura respuesta de Armenia a Azerbaiyán por el tema Malvinas