Al menos tres ciudadanos estadounidenses continúan detenidos en Irán después de que el régimen de los ayatollahs autorizara la salida del país de Dena Karari, una mujer con doble nacionalidad iraní-estadounidense que estuvo más de un año sometida a una investigación por presunto espionaje, según informó el diario The New York Times.Uno de los estadounidenses que permanece preso es Kamran Hekmati, un joyero de 70 años. Según sus familiares, fue arrestado después de viajar a Irán en mayo de 2025 y posteriormente trasladado a la prisión de Evin, en Teherán, una instalación donde el régimen iraní suele mantener a detenidos por motivos de seguridad nacional.La familia de Hekmati indicó que el hombre recibió una condena de dos años de prisión. De acuerdo con esa versión, el proceso judicial estuvo relacionado con un viaje que realizó a Israel para participar en el bar mitzvá de su hijo.Otro de los casos es el del periodista Reza Valizadeh, quien cumple una condena de diez años de prisión en Irán. Valizadeh trabajó para Radio Farda, un medio en idioma persa vinculado a Radio Free Europe, una organización financiada por el Gobierno estadounidense. Su abogado señaló que fue condenado por cargos relacionados con la supuesta colaboración con un Estado considerado enemigo por Teherán.Además de Hekmati y Valizadeh, otra ciudadana estadounidense permanece detenida en Irán, aunque su nombre no ha sido revelado. Organizaciones de derechos humanos indicaron que la mujer fue recluida en la prisión de Evin. Según esos grupos, varios ciudadanos con vínculos con Estados Unidos fueron arrestados después de los enfrentamientos militares entre Teherán, Tel Aviv y Washington registrados en 2025.El Departamento de Estado estadounidense mantiene como norma no comentar públicamente casos individuales de ciudadanos detenidos en Irán debido a consideraciones de privacidad y seguridad. Sin embargo, organizaciones que representan a familias de estadounidenses retenidos en el extranjero han pedido que estos casos sean incluidos en las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán.La liberación de Karari ocurrió este miércoles, cuando el presidente Donald Trump informó que Irán había permitido su salida del país. La mujer, de 53 años y residente en California, había viajado a la ciudad de Shiraz en diciembre de 2024 para visitar familiares. Durante ese viaje, los iraníes confiscaron su pasaporte y le prohibieron abandonar el territorio.Según su abogado, Jared Genser, Karari no permaneció encarcelada, pero fue interrogada en varias ocasiones por funcionarios del Ministerio de Inteligencia iraní. La acusaron de espionaje y de colaborar con un gobierno considerado hostil, delitos que en Irán pueden implicar largas penas de prisión e incluso la pena de muerte.“Dena ya está libre y fuera de Irán, de camino a Estados Unidos”, declaró Genser tras confirmar la salida de su clienta. El abogado afirmó que la liberación fue posible por las gestiones realizadas por la administración estadounidense.Trump anunció la liberación a través de su red social Truth Social y calificó la decisión iraní como un “gesto de buena voluntad”. “Ahora está fuera de Irán y en buenas condiciones”, escribió el mandatario.No se informó si la salida de Karari formó parte de algún acuerdo entre Estados Unidos e Irán ni si su caso fue tratado durante las recientes conversaciones entre ambos países. Washington y Teherán han negociado anteriormente liberaciones de ciudadanos detenidos: en 2023, la administración de Joe Biden logró la salida de cinco estadounidenses retenidos en Irán como parte de un acuerdo que incluyó un intercambio de prisioneros y el desbloqueo de fondos iraníes.Las familias de los otros ciudadanos estadounidenses detenidos continúan reclamando avances para lograr su liberación. Neda Sharghi, hermana de un ex detenido estadounidense en Irán e integrante de una organización de apoyo a rehenes, afirmó que la salida de Karari representa una señal positiva para quienes aún permanecen bajo custodia iraní. Navegación de entradasAlerta en Nueva York: autoridades advierten aumento de intoxicaciones con marihuana Retiran más de 735.000 panecillos Pillsbury en EE. UU. por posible presencia de vidrio