Trump revirtió en menos de 24 horas la pausa que su propio gobierno había ordenado en las paradas de vehículos de agentes de inmigración, una herramienta de detención que en dos semanas dejó dos hombres muertos y encendió protestas en tres ciudades de Estados Unidos.El miércoles 15 de julio, el presidente publicó en redes sociales: “Debemos ser fuertes, duros e inteligentes, y NO PODEMOS renunciar a una de las herramientas más importantes y efectivas de ICE para combatir el crimen: ¡LA PARADA DE TRÁFICO!”.La declaración llegó apenas un día después de que funcionarios de su administración anunciaran la suspensión de esa práctica en todo el país.La pausa que duró un díaEl martes 14 de julio, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ordenó a sus agentes suspender la mayoría de las paradas de vehículos en todo el territorio nacional. La medida respondió a dos tiroteos fatales ocurridos con seis días de diferencia.Tom Homan, el zar fronterizo de Trump, intentó encuadrar el anuncio como algo menor. “No es un cambio de política, es una pausa temporal”, dijo ante Fox News Channel, según informó Reuters. Agregó: “Será una revisión de corto plazo para asegurarse de que los agentes de ICE estén seguros y actúen de forma correcta”.Menos de 24 horas después, Trump anuló ese mensaje con una sola publicación.Qué son las paradas de tráfico de ICE y por qué importanLas “paradas de tráfico” o vehicle stops son intervenciones en las que agentes de ICE detienen un vehículo en movimiento para identificar a sus ocupantes y, si corresponde, proceder a su detención por razones migratorias. A diferencia de un arresto en un domicilio o lugar de trabajo, estas paradas ocurren en la vía pública y pueden escalar con rapidez.Para las comunidades inmigrantes, esta táctica representa uno de los puntos de mayor vulnerabilidad en su vida cotidiana: cualquier trayecto en automóvil puede convertirse en el inicio de un proceso de deportación, incluso si el conductor no era el objetivo de la operación. Eso fue exactamente lo que ocurrió en los dos casos que desencadenaron la crisis.Dos muertos que no eran el objetivoEl lunes 14 de julio, un agente de ICE mató a un conductor colombiano identificado como Johan Sebastián Durán Guerrero en Biddeford, Maine, localidad costera a unos 24 kilómetros (15 millas) al sur de Portland.El 7 de julio, un agente de ICE en Houston mató a un ciudadano mexicano durante un intento de detener su vehículo.El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supervisa a ICE, calificó a ambos hombres como “extranjeros ilegales”, pero reconoció que ninguno era el objetivo previsto de las operaciones de deportación que derivaron en su muerte. Las autoridades federales no presentaron prueba alguna de que alguno de los dos representara una amenaza para los agentes o para el público en general.Desde enero de 2025, cuando Trump lanzó su campaña de deportaciones masivas al regresar a la Casa Blanca, al menos siete personas han muerto durante operaciones de control migratorio federal, según señaló la agencia Associated Press.Protestas y el debate sobre las cámaras corporalesLos dos tiroteos desencadenaron protestas en Maine, Houston y Boston, y reabrieron un debate que ya había surgido el invierno pasado: la ausencia de cámaras corporales en los agentes de ICE.AP señaló que esa controversia cobró fuerza tras la muerte de Alex Pretti y Renee Good en Minnesota, dos casos que generaron condena generalizada. El DHS recibió USD 20 millones para equipar a sus agentes con ese dispositivo, pero los agentes involucrados en el tiroteo de Houston no llevaban cámara.Sin registro de video, la reconstrucción de los hechos depende exclusivamente de la versión oficial, lo que alimenta la desconfianza en comunidades donde ICE opera con frecuencia. Navegación de entradasEstos son los estados bajo alerta por la calidad del aire mientras el humo de Canadá afecta a millones de personas La fuga de un niño de 5 años destapó un horror: vivía encerrado entre excrementos y basura