La repentina evacuación de un rascacielos en Manhattan puso en el centro del debate la seguridad en las grandes obras de reconversión inmobiliaria en Nueva York. El edificio de la calle East 42nd, antiguo cuartel general de Pfizer y hoy en proceso de transformación a residencias de lujo, sufrió esta semana un fallo estructural que obligó a desplazar a trabajadores y vecinos, cerrar accesos y desencadenar una investigación penal.El suceso reavivó las dudas sobre los controles y la responsabilidad de las empresas en proyectos de reconversión, en un momento en que la ciudad impulsa la transformación de oficinas en viviendas para paliar la crisis habitacional, detalló la cadena CNN.Origen y desarrollo del incidente estructural en el edificio de East 42nd StreetEl incidente se desató cuando varios trabajadores detectaron columnas dobladas y grietas en losas superiores del edificio, en plena remodelación para convertirse en un complejo residencial de 1.600 apartamentos.La obra implicaba la adición de 11 pisos y la ampliación de 18.000 pies cuadrados (1.672 metros cuadrados) en las plantas superiores, lo que aumentó notablemente la carga sobre elementos estructurales clave. Según Nathan Berman, de MetroLoft, las columnas cedieron por soportar un peso excesivo debido a refuerzos insuficientes o errores en el proceso de refuerzo.La deformación de las columnas provocó una flexión de hasta 10 centímetros en algunos pisos y obligó a una evacuación inmediata por el riesgo de colapso parcial. Según los testimonios de obreros, la evacuación comenzó tras detectar las primeras grietas en la losa del piso 22 y comprobar la condición de las columnas adyacentes. La emergencia derivó en la instalación de soportes de acero y gatos hidráulicos para estabilizar la estructura y evitar daños mayores.El origen del incidente en el edificio de East 42nd Street fue la sobrecarga de peso en columnas críticas durante la conversión a viviendas, lo que generó deformaciones y grietas visibles en pisos superiores. La intervención inmediata permitió estabilizar la estructura, pero el episodio evidenció fallas significativas en el control de la obra.Reacción y acciones inmediatas de autoridades y trabajadoresLa detección del fallo estructural movilizó tanto a trabajadores como a las autoridades municipales. Los obreros, al identificar el riesgo, organizaron la evacuación de la obra, evitando así una posible tragedia. Equipos de emergencia y bomberos acudieron al lugar para reforzar los puntos débiles y supervisar la seguridad general.Las autoridades municipales ordenaron el desalojo de cinco edificios cercanos, incluidas oficinas, viviendas y una escuela con 400 alumnos, y establecieron un perímetro de seguridad.El tráfico en la zona quedó paralizado, mientras equipos de ingenieros y el Department of Buildings de Nueva York evaluaban el estado del inmueble y monitoreaban en tiempo real la estabilidad de la estructura. La rápida respuesta incluyó la imposición de una zona de colapso formal y la exigencia de refuerzos temporales hasta asegurar la total estabilización del edificio.Investigación oficial y alcance de las pesquisasTras el incidente, el Departamento de Investigación de Nueva York abrió una pesquisa formal, en colaboración con la fiscalía de Manhattan, para determinar las causas del fallo y posibles responsabilidades penales o administrativas.La investigación contempla el análisis de documentación de obra, entrevistas a testigos y la revisión de registros visuales tomados en el sitio, además de la contratación de un ingeniero independiente para una evaluación forense.El alcance de la investigación abarca tanto la actuación de contratistas y responsables de la obra como el rol de las agencias privadas de inspección. Las pesquisas podrían prolongarse durante años, dada la complejidad del proyecto y la cantidad de actores involucrados. No se descartan acciones legales si se detectan delitos o negligencias graves.Antecedentes y trayectoria de las empresas involucradasEl proyecto está liderado por MetroLoft y David Werner Real Estate, con la participación de la firma Domani Inspection Services como agencia de inspección especial. MetroLoft ya enfrenta una demanda civil superior a USD 300 millones por supuestos defectos de construcción en otro edificio de lujo en Tribeca y otra demanda laboral por un accidente en la misma obra de East 42nd Street, aunque ambos casos son ajenos al fallo estructural actual.Por su parte, Domani Inspection Services fue objeto de varias sanciones en el pasado por incumplimientos en inspecciones, incluidas multas por no detectar daños en obras y por declaraciones falsas en informes técnicos.Si bien muchas denuncias fueron desestimadas, la empresa fue multada por incidentes previos, como el colapso de un muro de hormigón en 2019 y problemas en otras obras de Manhattan. La dependencia de agencias privadas de inspección quedó nuevamente bajo escrutinio tras el incidente.Impacto en la ciudad y cuestionamientos sobre los procesos de conversiónEl incidente generó un debate sobre la seguridad y la regulación en los proyectos de conversión de oficinas en viviendas, una estrategia clave para enfrentar el déficit habitacional en Nueva York.La evacuación y cierre de calles en pleno Midtown interrumpieron la vida cotidiana y afectaron a cientos de personas, además de provocar protestas de sindicatos y vecinos alarmados por los riesgos de la obra.El alcalde Zohran Mamdani defendió la política de reconversión, pero subrayó que la seguridad y la rendición de cuentas son prioritarias. El caso ha puesto en entredicho el sistema de inspecciones privadas y los mecanismos de control municipal, a la vez que inversores y entidades financieras reconsideran su participación en futuros proyectos de este tipo. 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