Tras quebrar la racha histórica de 121 años sin títulos, el capitán de Belgrano palpita el exigente semestre que incluye el torneo local, la Copa Argentina y la final de diciembre. Además, habla a corazón abierto sobre su salud, el estrés y la necesidad de bajar la intensidad. Leer más Navegación de entradasCómo saber si una herida emocional está cicatrizando El Mundial y los algoritmos pendencieros