La puesta de sol del Manhattanhenge tendrá este fin de semana su última edición de 2026 en Nueva York, con dos alineaciones que harán coincidir el ocaso con la cuadrícula de calles de Manhattan antes de que el fenómeno desaparezca hasta el año próximo.La cita central será entre el sábado 11 y el domingo 12 de julio, cuando el Sol se recorte entre los rascacielos y convierta las avenidas transversales en corredores de luz.La última ventana del año llega después de la edición de mayo. El fenómeno volvió a la ciudad el miércoles 28 y el jueves 29 de mayo, con una alineación que también combinó las dos variantes —“medio sol” y “sol completo”— en noches consecutivas.Quienes no pudieron verlo en esas fechas, tendrán ahora la última fecha de 2026: el sábado 11 de julio habrá “sol completo” y el domingo 12, “medio sol”, antes de que el fenómeno vuelva a ocurrir recién el año próximo.La alineación solo ocurre cuatro días al año porque la cuadrícula de Manhattan, trazada en el Plan de los Comisionados de 1811, está inclinada 30 grados al este del norte geográfico. Esa disposición impide que el Sol coincida con las calles durante los equinoccios y desplaza el efecto a dos fines de semana breves del verano.Según el Museo Americano de Historia Natural, el momento de sol completo será el sábado 11 de julio de 2026 a las 20:20h EDT. Al día siguiente, el domingo 12, el llamado medio sol ocurrirá a las 20:21h EDT, cuando la mitad del disco ya haya quedado por debajo del horizonte.La imagen buscada suele aparecer con margen acotado y no admite demoras. En la edición de mayo, el texto indicó que la ventana para observar y fotografiar la alineación es breve, por lo que recomendó llegar con anticipación y prever que el interés masivo puede saturar veredas y enlentecer el tránsito cerca del atardecer.El museo recomienda buscar una calle transversal ancha, de doble sentido y con vista despejada hacia el oeste, en dirección al horizonte de Nueva Jersey. Cuanto más al este se ubique el observador dentro de Manhattan, más marcado será el llamado “efecto cañón” entre los edificios.Entre los puntos sugeridos aparecen la calle 14, la 23, la 34, la 42 y la 57. La 34 permite encuadrar el Empire State Building, mientras que la 42 concentra las vistas junto a Grand Central y el edificio Chrysler, aunque también suele ser la zona más concurrida.En el rango entre esas calles se concentra buena parte de los cruces más buscados porque el trazado rectilíneo ofrece una línea de visión larga hacia el oeste.Para evitar frustraciones por la multitud, el criterio operativo es contar con alternativas dentro del mismo corredor: si un cruce está saturado, moverse a otra calle en el mismo rango puede resolver el problema sin cambiar el tipo de vista. El texto de mayo también sugirió pensar en dos o tres opciones cercanas y llegar con la idea de adaptarse, en lugar de depender de un único punto.Miradores alternativos fuera del damero urbanoPara quien busque una perspectiva distinta a la del damero urbano, el texto señaló el paso elevado de Tudor City en Manhattan y Hunter’s Point South Park en Long Island City, en Queens. Desde ese parque, la caída del sol puede verse a través de toda la línea del horizonte, lo que permite sumar al encuadre el perfil de la ciudad en conjunto.El artículo también remarcó que la experiencia varía según el objetivo: quien quiere mirar unos minutos suele priorizar un lugar con espacio para retroceder y ver el “corredor” completo; quien quiere fotografiar, en cambio, tiende a necesitar una posición estable y tiempo para preparar el encuadre sin que otras personas tapen el ángulo.Por qué ocurre dos veces al año y qué significa “medio sol” y “sol completo”El texto explicó que Manhattanhenge suele ocurrir dos veces al año: a fines de mayo y otra vez en julio. No se trata de un evento organizado por la ciudad, sino de una coincidencia geométrica: en fechas específicas, el Sol se pone en una dirección que coincide con el eje de las calles transversales de Manhattan y el disco queda enmarcado por la línea de edificios.La repetición en noches consecutivas responde a que el Sol cambia su punto de puesta de manera gradual día a día. Esa transición crea dos variantes cercanas: la de “medio sol”, cuando la alineación deja el disco visible de forma parcial, y la de “sol completo”, cuando se lo ve entero encajado entre las fachadas antes de descender bajo el horizonte.Recomendaciones para fotografía y seguridad vialPara fotografiarlo, la recomendación es evitar el teleobjetivo y optar por un lente gran angular o un encuadre estándar, para incluir la escala de la ciudad y no solo el disco solar. También conviene desactivar el flash, ya que puede alterar la exposición y generar reflejos en señales o ventanas cercanas.En teléfonos móviles, la indicación es tocar la zona más luminosa del cielo junto al sol para reducir la exposición. Ese ajuste ayuda a conservar la silueta de los rascacielos y evita que los colores del atardecer queden lavados en la imagen.En materia de seguridad, la regla se mantiene aunque el público mire hacia el oeste: permanecer en la vereda y prestar atención al tránsito.El texto de mayo advirtió que el propio carácter del fenómeno —personas detenidas, cámaras, cruces llenos— aumenta el riesgo de que alguien baje a la calzada por un mejor ángulo. También recogió la recomendación de usar transporte público, porque estacionar cerca puede resultar difícil y los desvíos o demoras son frecuentes en las horas previas.La inclinación de la cuadrícula y el origen del nombreManhattanhenge ocurre por una combinación de astronomía básica y diseño urbano. El texto indicó que la cuadrícula de Manhattan está inclinada aproximadamente 29° respecto del eje exacto este-oeste, una orientación que hace que, en fechas puntuales, la dirección de la puesta del Sol coincida con el eje de las calles y el disco aparezca alineado entre los edificios durante unos minutos.El nombre combina “Manhattan” y “Stonehenge”, en referencia al monumento prehistórico del Reino Unido asociado con alineaciones solares. Según el texto de mayo, el término fue popularizado por Neil deGrasse Tyson, director del Planetario Hayden del Museo Americano de Historia Natural. Navegación de entradasPor qué acusan a Christian Pulisic de ‘falta de compromiso’ y qué respondió el capitán de Estados Unidos tras la eliminación del Mundial Minutas de la Fed muestran que algunos miembros ven razones para subir tasas