Portugal le ganó a Croacia y se clasificó a los octavos de final del Mundial 2026
Portugal le ganó a Croacia y se clasificó a los octavos de final del Mundial 2026

Gonçalo Ramos, el 9 campeón de la Champions que asiste desde el banco de suplentes a la larga despedida de Cristiano Ronaldo de su selección, le dio a Portugal el pase a octavos de final en el tercer minuto de descuento con un salto extraordinario entre dos defensores de Croacia y un cabezazo esquinado que hubiera firmado el ídolo luso, que por entonces ya había sido sustituido. Fue el 2-1, imprevisto, inmerecido, incluso injusto para Luka Modric, el otro ilustre veterano protagonista de un partido que vivió alternativas para todos los gustos, incluyendo un tanto anulado a los balcánicos por un discutible fuera de juego de Mario Pasalic en el minuto 102.

El acierto de su sustituto natural prolongó la permanencia en el Mundial de Ronaldo, cuya actuación estuvo acorde a lo que viene realizando, aunque esta vez pudo sumar dos participaciones destacadas. Le anularon un gol definido con la categoría de antaño a los 15 del período final, luego de descolgar del aire un largo pase de Cancelo y tocar sobre la salida de Livakovic casi en el mismo movimiento, pero tuvo revancha cinco minutos más tarde. El VAR llamó al noruego Espen Eskas, invitándolo a ver penal en una sujeción de Vlasic a Renato Veiga a la salida de un córner. Lo ejecutó el goleador al medio, puso el 1 a 1 y se quitó la espina de no marcar en las etapas decisivas de un Mundial.

Publicitado como el choque de dos de los ilustres veteranos que, se supone, gastan en esta Copa sus últimos cartuchos mundialistas, el primer tiempo ya había demostrado las diferencias entre ambos que habían podido vislumbrarse en los partidos de la primera fase.

Luka Modric, a partir de su ubicación como 5 en la mitad de cancha croata, recorrió sin desmayo el ancho de la cancha mostrándose como receptor para darle continuidad al juego de los suyos e incluso se atrevió con alguna carrera larga en diagonal. Sus compañeros reconocieron hasta la jugada que cerró el encuentro su categoría para ser eje del circuito ofensivo y el ex del Real Madrid no les falló. Junto a su inseparable escudero Mateo Kovacic lideraron la resistencia en los 45 iniciales, esterilizando el mayor porcentaje de posesión de los lusos; y se adueñaron del timón del partido en los segundos 45 (que fueron 58), cuando Croacia dominó, creó varias ocasiones para marcar y convirtió al arquero Diogo Costa en la figura de su equipo con cuatro notables atajadas.

Cristiano Ronaldo, por el contrario, fue un condicionante negativo para el ataque portugués, un factor que viene despertando polémica desde Qatar 2022 y que habrá que ver cómo gestiona Roberto Martínez en el duelo ibérico que le espera ante España en octavos de final.

Ivan Perisic, de Croacia, la apertura frente a Portugal; al final, todo fue decepción para la selección croata, que quedó eliminada en los 16os de final

El fútbol de hoy es ingrato con los centrodelanteros que no ofrecen alternativas a sus volantes o a los compañeros que ocupan las alas. La actualidad del astro luso recorre ese camino. Instalado entre los centrales rivales, su tarea se limita a retroceder unos pasos y rebotar toques cortos, siempre hacia atrás y de frente a su propio arco. No ensaya diagonales ni desmarques, no gira para encarar hacia el que en teoría debería ser su principal objetivo. La pausa de hidratación lo vio recibiendo algunas pautas de Vitinha y Nuno Mendes; la salida antes del segundo tiempo repitió la imagen con Joao Neves y Cancelo. Pocas cosas cambiaron después de esas charlas.

La inactividad del número 7 -que tampoco llegó a tiempo para rematar dos muy buenos centros desde la derecha de Cancelo y Pedro Neto– tiene consecuencias en toda la estructura del juego portugués. Obliga a Bruno Fernandes a adelantar su posición para buscar algo de sorpresa en los últimos metros, restándose a sí mismo participación permanente en la circulación de la pelota, que de esa manera pierde fluidez. Los más perjudicados por ese movimiento son, sin duda, Vitinha y Neves, que se encuentran sin receptores cercanos y pierden la frescura que los hace brillar en el París Saint Germain. A 10 del final y con el encuentro 1 a 1, Martínez decidió quitar a Ronaldo -se fue muy disgustado- para tratar de emparejar las fuerzas en mitad de cancha.

Con esa desventaja a cuestas Portugal sobrevivió merced a las fugaces apariciones de Rafa Leao -imparable en los instantes iniciales y autor de un remate lejano que sacudió el travesaño croata a los 12 de la segunda parte- y las trepadas por dentro de Mendes.

TORONTO, ONTARIO - JULY 02: Nelson Semedo #2 and Joao Neves #15 of Portugal console Duje Caleta-Car #5 of Croatia after the FIFA World Cup 2026 Round of 32 match between Portugal and Croatia at Toronto Stadium on July 02, 2026 in Toronto, Ontario.   Buda Mendes/Getty Images/AFP (Photo by Buda Mendes / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / Getty Images via AFP)

Croacia fue mucho más en esa etapa, y plasmó su superioridad con oportunidades de todos los colores: el 1-0 que concretó Iván Perisic con un zurdazo cruzado a los 7; dos remates de Kovacic que devolvieron entre Costa y el palo, sendas tapadas del arquero a Susic y Matanovic, y el gol anulado en la última jugada.

El partido anunciaba una inevitable despedida de los Mundiales para uno de los tres excepcionales veteranos que animan el torneo (no hace falta aclarar que el restante es Lionel Messi). Le tocó a Modric, aunque jugara mejor y su equipo hubiese merecido seguir adelante. Cristiano Ronaldo sumó una vida más cuando ya no estaba en la cancha. Lo espera España y deberá estar pendiente de la elección de su técnico: apostar por el mito o mejorar un funcionamiento que no termina de carburar.