Cuando se compra carne de vaca, uno de los detalles que más llama la atención es el color de la grasa. Algunos cortes tienen una grasa blanca o cremosa, mientras que otros muestran un tono más amarillento. Y aunque muchas veces se cree que una es buena y la otra es mala, la diferencia no siempre es tan simple.En general, la grasa blanca suele asociarse con animales más jóvenes o con sistemas de alimentación más basados en granos. También es la más buscada en muchos mostradores porque visualmente se percibe como más limpia, pareja y atractiva. Por eso, cuando alguien quiere un corte clásico para parrilla, milanesa o cocción rápida, muchas veces prefiere una grasa blanca o apenas cremosa.Mirá También¿Tu perro duerme pegado a la puerta de tu habitación? Qué puede estar queriendo decirteLa grasa amarilla, en cambio, puede aparecer por distintos motivos. Uno de los más comunes es la alimentación a pasto, ya que los pastos contienen carotenoides, pigmentos naturales que pueden acumularse en la grasa del animal. También puede vincularse con animales de mayor edad. Eso no significa automáticamente que la carne esté en mal estado.La clave está en mirar el conjunto del corte. Una grasa amarilla clara, firme y sin olor desagradable puede ser perfectamente normal. Distinto es si la carne tiene olor fuerte, textura pegajosa, aspecto baboso o colores extraños, señales que sí pueden indicar mala conservación.Mirá TambiénEl truco viral para limpiar zapatillas blancas sin meterlas en el lavarropasQué tener en cuenta antes de elegir un corte de carneLa grasa blanca suele ser la opción más aceptada visualmente.La grasa amarilla puede aparecer en carne de animales alimentados a pasto.El tono amarillo también puede relacionarse con mayor edad del animal.El color de la grasa no define por sí solo si la carne será tierna.Conviene mirar olor, textura, frescura y firmeza.La grasa debe verse firme, no babosa ni con olor raro.Para parrilla, importa mucho el marmoleo, es decir, la grasa infiltrada dentro del músculo.Entonces, ¿cuál conviene comprar? Si se busca un corte de sabor suave, apariencia clásica y buena aceptación general, la grasa blanca o cremosa suele ser una apuesta segura. Si la grasa es amarilla clara y la carne se ve fresca, también puede ser una buena opción, especialmente si proviene de animales criados a pasto y se busca un sabor algo más marcado.El mejor consejo es no elegir solo por el color. Una buena carne se reconoce por el aspecto general, el olor, la textura, el corte y el uso que se le va a dar en la cocina.Mirá TambiénPollo al horno con papas: el truco simple para que salga jugoso y sin complicarteThe post Cortes de carne con grasa blanca o amarilla: cuál conviene elegir y qué diferencias existen appeared first on Revista Paparazzi. Navegación de entradasCrisis total de la China Suárez y Mauro Icardi: Yanina Latorre confirmó que ella se fue de la casa Ekaterina, la mujer que detonó la crisis de la China Suárez y Icardi, contó el chat privado con Mauro: “Me escribió…”