Antes de completar su participación en la etapa de grupos este sábado frente a Jordania, la selección argentina ya conoce su rival para los 16avos. de final del Mundial 2026: el viernes próximo, en Miami, jugará con la sorprendente Cabo Verde, que este viernes en Houston empató 0-0 con Arabia Saudita y le arrebató a Uruguay el segundo lugar en la zona H. Sin triunfos, con tres empates en tres fechas, uno de los debutantes en el certamen se pellizca en este sueño que está viviendo y estará en el camino de Lionel Messi y compañía.Los dos equipos parecían entender qué estaba en juego desde el primer instante. Nació áspero el duelo, sin que transcurriera ni un minuto hasta que se produjo la primera falta. Antes de los 10, los dos laterales derechos ya tenían una tarjeta amarilla. Pierna fuerte, nervios y mucha voluntad para maquillar ciertas limitaciones técnicas.Contra la lógica deportiva que tantas veces termina contra las cuerdas, Cabo Verde y Arabia Saudita llegaron a la tercera y última fecha dependiendo de sí mismo para conseguir la clasificación, tras medirse con España y Uruguay, dos selecciones fuertes que parecían tener un camino amigable. Cuando la pelota comenzó a rodar en tierra norteamericana, los resultados les abrieron una hendija a la ilusión. Los del archipiélago cercano a Portugal lograron atravesarla, tras igualar además 0-0 y 2-2 con aquellos, respectivamente.Con una acción individual, Willy Semedo fue protagonista de la primera llegada de peligro, casi a los 20. Encaró en velocidad y marcó cuál podía ser el mejor camino para los africanos. Su remate al primer palo encontró alerta al arquero saudí Mohammed Al-Owais para sacarla al córner. Cabo Verde hizo de los primeros 45 minutos casi un monólogo, con el jugador nacido en Francia intentando incluso desde afuera del área.Fue en el tiempo agregado cuando los árabes tuvieron su primer motivo para entusiasmarse, con Mohamed Kanno buscando definir de cabeza por encima de Vozinha, que le adivinó la intención, volvió hacia el arco y controló. Fueron instantes de ida y vuelta, al ritmo de la motivación más que la precisión.La segunda etapa ofreció algo más intensidad. Arabia mostró poca ambición, con su adversario más enfocado en atacar. Primero lo tuvo Jamiro Monteiro, que definió cruzado pero algo débil. Luego, Kevin Pina le sacó astillas a la unión de los palos con un potente tiro de media distancia.Los cambios fueron una apuesta a recuperar oxígeno, a darle más fortaleza a los ataques de Cabo Verde. Al-Owais agigantó su imagen al taparle con una pierna un mano a mano a Deroy Duarte, en una jugada que había nacido en el área propia con un despeje transformado en un gran pase largo.¡CABO VERDE SE PERDIÓ UNA CHANCE DE ORO!Nuno Da Costa corrió con la pelota y dejó el pase para que defina Laros Duarte, pero Al Owais tapó el remate.#MundialEnDSPORTS | #FIFAWorldCup pic.twitter.com/x1uzUvawei— DSPORTS (@DSports) June 27, 2026En los minutos finales, la tensión ganó la escena. Nuno da Costa, que ingresó desde el banco, se convirtió en el jugador más peligroso con su habilidad y velocidad, pero a les seguía faltando la puntada final. Tener puntería para acertar a los tres palos fue una materia pendiente. Uno, por impericia. Otro, porque nunca supo cómo hacer para animarse, más allá de unos centros y alguna pelota que se llevaba por delante.El esfuerzo y la voluntad se convirtieron en la bandera de Cabo Verde, que en la última jugada tuvo otra oportunidad clarísima, pero Da Costa le erró al arco vacío. Así, el grito que no pudo dar por su impericia para convertir lo terminó sacando de adentro después del pitazo final, con sus jugadores viendo en teléfonos móviles el final del triunfo de España sobre Uruguay que necesitaban para asegurarse la continuidad en el torneo.Lo mejor de Cabo Verde vs. Arabia SauditaCabo Verde, cuyo último censo refleja poco más de medio millón de habitantes, es la tercera nación con menor población en clasificar para un Mundial, después de Islandia, que participó de Rusia 2018, y Curazao, que tuvo su debut en esta Copa. Y aparece en el camino de la Argentina, que tiene al rival menos pensado. Navegación de entradasReseña. Misticismo, de Simon Critchley La muerte de Ernestina Pais: la reacción desesperada del maquinista del tren y la cámara de seguridad que registró todo