A solo 30 minutos de Roma, se ubican los Castelli Romani: una región de colinas y pueblitos históricos que eligen quienes buscan un estilo de vida más tranquilo, lejos de la ciudad. Rodeada de vegetación, se encuentra esta casa de los años sesenta que el estudio italiano Studio Tamat reinterpretó para una familia contemporánea.Ubicada estratégicamente a 20 km de Roma, entre las ciudades medievales de Grottaferrata y Frascati, el lote tiene unos 3.200 m² y fusiona el encanto y la tranquilidad de la vida rural, con vistas privilegiadas a la ciudad eterna.Rescatar lo esencialCon la premisa de preservar y resaltar determinados elementos de valor arquitectónico, el desafío se centró en reacondicionar la vivienda a los usos contemporáneos de una familia de cinco que buscaba sentar raíces en las afueras de la ciudad.“Aplicamos un diseño sensible que honra la identidad histórica de la casa y la reinterpreta con una voz fresca y auténtica”, cuentan Tommaso Amato, Matteo Soddu y Valentina Paiola, socios de Studio Tamat.Durante toda la renovación, destacamos los detalles arquitectónicos originales que inspiraron algunos de los muebles a medida. Fue un ejercicio de equilibrio: esta casa tiene espacios estimulantes y relajantes en partes iguales.Matteo Soddu, cofundador de Studio TamatArmonizar los ambientesDesde el punto de vista estructural, una de las primeras intervenciones se centró en eliminar pasillos y pequeños cuartos de servicio para ganar en luminosidad y generar una circulación más fluida entre los ambientes.“Cada detalle contribuye a una narrativa coherente, como los ventanales de la cocina que llevan un motivo romboidal en el centro, un guiño a la herrería original de los años 50 que se encuentra en toda la casa”.La decisión fue hacer una cocina de estilo americano con isla a medida. Con paneles laterales se ocultaron los artefactos eléctricos, despensa y accesos secretos al área de servicio y escalera secundaria.Interiores con personalidadCon una delicada selección de piezas vintage y elementos de diseño contemporáneo, todo el mobiliario de la casa se orientó a “reflejar la personalidad ecléctica de los propietarios”.“Conservamos y reinterpretamos materiales auténticos como piedra, madera y hormigón visto, mediante la yuxtaposición de elementos que realzan la luz natural y aportan vitalidad a los espacios”.Un recurso que se repite en varios ambientes son los empapelados. En el dormitorio principal se aplicó en una de las paredes y oculta la entrada al baño en suite. Los pisos de parqué de roble también tienen su guiño: un patrón simétrico que conecta todos los dormitorios en planta alta.En clave infantilEn los dormitorios de las tres hijas del matrimonio, se propuso un lenguaje juvenil que fuera en sintonía con el clima sofisticado que recorre todo el proyecto.“Sumamos papeles pintados con motivos de Disney y camas tapizadas en terciopelo de algodón que añaden un toque divertido y reflejan sus personalidades”, aseguran.En la misma habitación, se diseñó un mueble a medida con tiradores en forma de nube.Área de trabajo con vistas al verdeEscaleras arriba, cerca a los dormitorios, encontramos el estudio de Sara, con vistas privilegiadas al verde de las colinas romanas.Aquí se retoman las líneas simples y algunos guiños y elementos de la planta baja, como el motivo de rombos en el ventanal que vimos también en la cocina. El cielorraso en terracota aporta calidez y dialoga con el gran ventanal de madera restaurado. Navegación de entradasAlarmante resultado de un estudio: uno de cada cuatro adolescentes participó al menos de un reto viral en el último año Yanina Latorre contó la verdad de la crisis de Antonela Roccuzzo y Messi: “Discuten y…”