Reformaron una casa de los años sesenta en las afueras de Roma para adaptarla a una familia joven
Reformaron una casa de los años sesenta en las afueras de Roma para adaptarla a una familia joven

A solo 30 minutos de Roma, se ubican los Castelli Romani: una región de colinas y pueblitos históricos que eligen quienes buscan un estilo de vida más tranquilo, lejos de la ciudad. Rodeada de vegetación, se encuentra esta casa de los años sesenta que el estudio italiano Studio Tamat reinterpretó para una familia contemporánea.

Ubicada estratégicamente a 20 km de Roma, entre las ciudades medievales de Grottaferrata y Frascati, el lote tiene unos 3.200 m² y fusiona el encanto y la tranquilidad de la vida rural, con vistas privilegiadas a la ciudad eterna.

Sara y Daniele, dueños de casa, disfrutan de su jardín junto a sus hijas Fiamma, Sole y Celeste.

Rescatar lo esencial

Con la premisa de preservar y resaltar determinados elementos de valor arquitectónico, el desafío se centró en reacondicionar la vivienda a los usos contemporáneos de una familia de cinco que buscaba sentar raíces en las afueras de la ciudad.

El living se conecta directamente al comedor principal, con quien comparte un mismo lenguaje a través del uso de materiales nobles como la piedra o el roble. Mesa ‘Big’ laqueada en verde (Punto Zero), sillas ‘Cesca’ (diseño de Marcel Breuer para Knoll) y luminaria colgante (Artemide).

Aplicamos un diseño sensible que honra la identidad histórica de la casa y la reinterpreta con una voz fresca y auténtica”, cuentan Tommaso Amato, Matteo Soddu y Valentina Paiola, socios de Studio Tamat.

La casa conserva dos chimeneas originales que fueron restauradas por el estudio e integradas a la pared con un revestimiento en piedra natural.

Durante toda la renovación, destacamos los detalles arquitectónicos originales que inspiraron algunos de los muebles a medida. Fue un ejercicio de equilibrio: esta casa tiene espacios estimulantes y relajantes en partes iguales.

Matteo Soddu, cofundador de Studio Tamat

Armonizar los ambientes

Desde el punto de vista estructural, una de las primeras intervenciones se centró en eliminar pasillos y pequeños cuartos de servicio para ganar en luminosidad y generar una circulación más fluida entre los ambientes.

Desde el comedor principal obtenemos un primer vistazo a la cocina, reservada detrás de una puerta corrediza con paneles lisos y acanalados, que permiten el paso de la luz.

“Cada detalle contribuye a una narrativa coherente, como los ventanales de la cocina que llevan un motivo romboidal en el centro, un guiño a la herrería original de los años 50 que se encuentra en toda la casa”.

Para las mesadas se eligió un travertino rojo persa que se combinó con tonos verde claro para el mobiliario

La decisión fue hacer una cocina de estilo americano con isla a medida. Con paneles laterales se ocultaron los artefactos eléctricos, despensa y accesos secretos al área de servicio y escalera secundaria.

En un rincón íntimo de la cocina, un banco empotrado bajo la ventana y una mesa pequeña ofician de comedor diario. Lámpara colgante ‘Giardino’ (Servomuto).

Interiores con personalidad

Con una delicada selección de piezas vintage y elementos de diseño contemporáneo, todo el mobiliario de la casa se orientó a “reflejar la personalidad ecléctica de los propietarios”.

Subiendo las escaleras, accedemos a los dormitorios. En la foto, la habitación del matrimonio con baño en suite.

“Conservamos y reinterpretamos materiales auténticos como piedra, madera y hormigón visto, mediante la yuxtaposición de elementos que realzan la luz natural y aportan vitalidad a los espacios”.

Pared revestida con papel pintado ‘Colony’ (Wallpaper Marly)

Un recurso que se repite en varios ambientes son los empapelados. En el dormitorio principal se aplicó en una de las paredes y oculta la entrada al baño en suite. Los pisos de parqué de roble también tienen su guiño: un patrón simétrico que conecta todos los dormitorios en planta alta.

Textiles (Stay Store Roma), mesa de luz (Millim Studio) y lámpara ‘Bikini’ (Servomuto).

En clave infantil

En los dormitorios de las tres hijas del matrimonio, se propuso un lenguaje juvenil que fuera en sintonía con el clima sofisticado que recorre todo el proyecto.

Respaldo de cama rojo y almohadones (L’Opificio). Revestimiento en papel tapiz de la colección (Disney Home).

“Sumamos papeles pintados con motivos de Disney y camas tapizadas en terciopelo de algodón que añaden un toque divertido y reflejan sus personalidades”, aseguran.

Respaldo de cama y almohadones (L’Opificio). Papel tapiz con motivos de Winnie Pooh (Disney Home), aplique de pared (Plato Design) y mesita de noche (Millim)

En la misma habitación, se diseñó un mueble a medida con tiradores en forma de nube.

El mueble se continúa con estantes sobre el mismo empapelado de la pared de la cama.

Área de trabajo con vistas al verde

Escaleras arriba, cerca a los dormitorios, encontramos el estudio de Sara, con vistas privilegiadas al verde de las colinas romanas.

Escritorio de los años 50 (Silvio Cavatorta), sillón ‘Cesca’ (Marcel Breuer), lámpara de techo ‘Dioscuri’ (Artemide).

Aquí se retoman las líneas simples y algunos guiños y elementos de la planta baja, como el motivo de rombos en el ventanal que vimos también en la cocina. El cielorraso en terracota aporta calidez y dialoga con el gran ventanal de madera restaurado.

El ventanal que el estudio decidió restaurar desdibuja los límites de interior y exterior