Cinco celebridades que crecieron en entornos familiares tóxicos
Cinco celebridades que crecieron en entornos familiares tóxicos

Detrás del brillo de Hollywood, muchas celebridades arrastran historias familiares atravesadas por el dolor y el sufrimiento. Infancias marcadas por el abandono, la presión excesiva, las críticas permanentes o la falta de contención emocional dejaron huellas profundas en figuras que, con el tiempo, se convirtieron en íconos de la industria.

Desde Drew Barrymore, que debió emanciparse legalmente cuando tenía apenas 14 años, hasta Marilyn Monroe, cuya niñez transcurrió entre familias adoptivas y orfanatos debido a la enfermedad mental de su madre, un repaso por los casos de algunas estrellas que crecieron en entornos tóxicos.

Drew Barrymore

Si bien Drew Barrymore pudo reconstruir el vínculo con su madre, durante años fue víctima de una relación tóxica y traumática. Tras debutar en la pantalla grande a los 7 años con el film E.T, Jaid Barrymore comenzó a oficiar de manager de su hija, ejerciendo una presión sobre ella en búsqueda de nuevos papeles. “Mi madre no me dejaba comer azúcar. Studio 54, la marihuana y el alcohol le parecían bien, pero no me dejaba ni tocar el azúcar. Todos los demás hábitos podía hacerlos a la vista de todos, pero el azúcar era algo que solo podía hacer en el armario”, contó la intérprete en un episodio de su podcast.

Los otros hábitos a los que la actriz se refería eran las drogas y las fiestas. Con tan solo 10 años, Drew ya fumaba marihuana. A los 12 probó la cocaína y pasaba más tiempo en el boliche que en la escuela. Tras un intento de suicidio, la adolescente fue internada en un centro de rehabilitación durante 18 meses.

Drew de pequeña junto a su madre, Jaid, y su medio hermano, John Blyth Barrymore

Su madre, consciente de que también necesitaba ayuda, comenzó un programa de terapias que duró seis semanas. “En ese momento, Drew no debería haber estado en esos lugares a esas horas. Eso estuvo muy mal por mi parte. Pero pensé que si estaba conmigo o en el mismo lugar, al menos sabría dónde estaba y qué estaba haciendo. Pero, en retrospectiva, ese no era un buen ambiente para ella. Ahora sé que estaba tomando malas decisiones”, le dijo Jaid a The Angeles Times.

A los 14 años, y tras ser dada de alta, Barrymore se emancipó legalmente de su madre para proteger su carrera. Aquella ruptura supuso “el peor dolor” para ella, según reveló en The Howard Stern Show. “No tenía idea de cómo manejar un apartamento a los 14. Había hongos creciendo por todos lados, era un desastre. Era un vecindario peligroso y me daba miedo dormir”, reconoció en diálogo con The Guardian. Sobre su madre, le dijo a Marie Claire: “Nunca me he enojado con ella. Siempre he sentido culpa, empatía y una profunda sensibilidad. Pero ahora mismo no podemos estar juntas”.

Drew Barrymore a los 14, junto al actor Corey Feldman

Cuando Drew se convirtió en madre, su perspectiva cambió: “No puedo darle la espalda a la persona que me dio la vida. No puedo hacerlo. Me dolería muchísimo. Me parecería muy cruel. Pero hay momentos en los que me he dado cuenta de que nuestra química y comportamiento despiertan en mí una sensación que me lleva a decir: ‘Bueno, necesito un respiro’”, reveló quien con el tiempo encontró una nueva forma de relacionarse, más respetuosa.

Con su padre tampoco tuvo relación. El hombre, que también tenía problemas con las drogas y el alcohol, además de ejercer violencia doméstica, abandonó el hogar cuando ella aún no había nacido. Sin embargo, cuando este estaba a punto de morir a causa de un cáncer, ella pagó sus gastos médicos. “Él era como un pájaro que vuela y nunca se lo puede alcanzar. Estoy segura de que afectó a mi relación con los hombres”, admitió en una entrevista con la revista W.

Judy Garland

Judy Garland en la prueba de cámara de El mago de Oz

La recordada Dorothy de El mago de Oz también vivió una infancia tormentosa. En su caso, su madre –Ethel Gumm– le administraba pastillas para sostener la exigencia profesional: anfetaminas por la mañana para mantenerla activa y delgada, y sedantes por la noche para proporcionarle un buen descanso. Esto hizo que la actriz sufriera trastornos alimenticios y adicciones hasta su muerte, algo que también repercutió en la relación con su propia hija Liza Minnelli.

Liza Minnelli contó cómo la dura infancia de su madre repercutió en su vínculo madre e hija

Si bien su vínculo estuvo muy alejado del que Garland tuvo con su madre, la cantante reveló que desde muy joven se transformó en un pilar emocional para ella. “Todos tienen problemas con su madre. No solo yo”, aseguró quien en su libro Kids, Wait Till You Hear This! reveló cómo con tan solo 13 años tuvo que vivir situaciones no propias de una niña. “Perdí la cuenta de las veces que llamé a médicos para decir que se le habían acabado las pastillas. Decía: ‘¡Soy una niña, por favor, llenen la receta de mi mamá!’”, rememoró.

La actriz de El mago de Oz vivió una infancia con mucha presión por parte de su madre

Minnelli también recordó “las críticas mordaces” que, a menudo, recibía de su madre sobre su carrera. “Años después, me pregunto si lo he superado por completo”, se sinceró. “Su empuje, su fuerza competitiva, no la dejaban en segundo plano ante nadie. No importaba que yo fuera su hija. Me llevó varios años… No, décadas comprender que su competencia conmigo era un complemento a la artista en la que me estaba convirtiendo”, escribió en alusión a esa presentación que hicieron juntas en 1964 en el London Palladium, donde su madre le pidió a un productor que la retirara del escenario.

Jennifer Aniston

La actriz de Friends se distanció definitivamente de su madre, Nancy, cuando ésta publicó un libro contando detalles de su infancia y su vida

Jennifer Aniston ha calificado la relación con su madre de “tóxica” y “emocionalmente desgastante”. Según su relato, Nancy Dow era crítica y exigente con ella, generándole una sensación de insuficiencia y baja autoestima. “Ella era modelo, bellísima, maravillosa. Yo nunca lo fui. No fui la niña modelo que ella había esperado (…). Esta pequeña niña solo quería ser vista y quería ser amada por una madre que estaba demasiado ocupada con cosas que, en realidad, no eran importantes”, contó la actriz.

La tensa relación se incrementó tras el divorcio de sus padres cuando ella apenas tenía 9 años. “Creo que el divorcio de mis padres arruinó mi crianza. Mi casa no era un lugar divertido para vivir”, dijo en 2022 en una entrevista con Allure. Sin embargo, la ruptura definitiva llegó en 1999 cuando Dow publicó un polémico libro (From Mother and Daughter to Friends: A Memoir) sin el consentimiento de su hija. En él, la mujer reveló detalles de la infancia y vida de Jennifer con la única intención de ganar fama y dinero.

El libro publicado por Nancy Dow, la madre de Jennifer Aniston

El enojo fue tal que Aniston no la invitó a su boda con Brad Pitt. “Esto ha sido tremendamente doloroso para mí. Pasas todo el tiempo criando una hija, con muy buenas intenciones, y sientes que has fracasado. Esto te hace sentirte muy apenada”, dijo Dow en diálogo con Hola! allá por 2001.

Su distanciamiento persistió hasta dos semanas antes del fallecimiento de Dow, en 2016. Tras años enferma y luego de sufrir tres infartos, Anniston decidió dejar las rencillas de lado y acercarse. “Jennifer se dio cuenta de que, más allá de los problemas que ha tenido con su madre, era importante verla una vez más antes de que muriera. Para ella era importante despedirse y dejar el pasado atrás para encontrar la paz”, reveló una fuente cercana a la familia.

Aniston junto a su padre, en 2012

La relación de la protagonista de Friends con su padre tampoco fue de las mejores, aunque la actriz siempre lo describió como un amigo. “Mi padre y yo somos amigos. Mi madre y yo no nos hablamos, repetía para marcar la diferencia. Fue la pandemia del coronavirus lo que los unió mucho más hasta la muerte de Yannis Anastassakis en noviembre de 2022. “Jen perdonó a su padre por haberse marchado hace mucho tiempo. Pero su relación ha tenido altibajos”, le dijo otro allegado a The Mail on Sunday.

Leighton Meester

La protagonista de Gossip Girl nació en una cárcel de Texas, mientras su madre cumplía una condena por narcotráfico

La estrella de Gossip Girl también tiene una historia de vida dura y resiliente. Leighton Meester, la encargada de interpretar a Blair Waldorf en la exitosa serie, nació en una cárcel en Texas, mientras su madre, Constance Meester, cumplía una condena por narcotráfico. La mujer estaba involucrada en un contrabando de marihuana desde Jamaica hacia los Estados Unidos junto a su pareja Douglas, el padre de Leighton, y otros dos familiares, incluida su hermana.

Leighton fue criada por sus abuelos paternos

Si bien la actriz nació en un hospital fuera de la prisión, su madre pudo amamantarla los primeros meses hasta dársela a los abuelos paternos para que la cuidaran mientras ella cumplía su condena. “Mi historia me hace ser una persona sin prejuicios y de mente abierta. Y creo que me hace apreciar las cosas que tengo ahora”, dijo en 2008 en una entrevista con Us Weekly.

La actriz decidió finalizar su vínculo con su madre cuando descubrió que ésta se gastaba todo el dinero que la joven le daba para su hermano en cirugías estéticas

Tres años después, Meester demandó a su madre por gastar la mensualidad que le pasaba para su hermano menor, Alexander, en cirugías estéticas y extensiones para el pelo. Constance le respondió con una demanda millonaria por “daños y perjuicios”; sin embargo, tras una intensa batalla legal, el conflicto decantó a favor de la mujer de la actriz. Desde entonces, no tiene relación con ella.

Marilyn Monroe

Marilyn Monroe pasó su infancia entre una familia adoptiva y orfanatos

Norma Jeane, conocida mundialmente como Marilyn Monroe, casi no tuvo vínculo con su madre, Gladys Pearl Bakerella. Durante sus primeros años de vida, la mujer -diagnosticada con esquizofrenia paranoica- decidió dejarla al cuidado de una familia religiosa, ya que no se sentía capaz de hacerse cargo de su hija.

Así fue como su infancia transcurrió entre orfanatos y hogares adoptivos, generándole problemas de autoestima e inestabilidad emocional en el futuro. “Fui un error. Mi madre no quería tenerme y me interpuse en su camino, debí ser una desgracia para ella. Me gustaría que me hubiera querido”, confesó la diva de Hollywood.

Norma Jeane antes de adoptar el cabello rubio y el nombre con el que se convertiría en leyenda

“Tenía siete años, pero me tocaba trabajar en la casa. Lavaba platos, fregaba suelos y hacía mandados”, recordó sobre cómo era vivir con su familia adoptiva en un manuscrito descubierto 12 años después de su muerte. “Mi madre apareció al día siguiente. Era una mujer muy guapa que nunca sonreía. La había visto a menudo, pero no sabía exactamente quién era. Cuando le dije ‘Hola, mamá’, me miró. Nunca me había dado un beso, nunca me había sostenido en sus brazos y apenas me había hablado”, reveló.

El sueño de vivir juntas se dio durante su adolescencia; sin embargo, no duró mucho tiempo. Un día, Marilyn regresó de la escuela y su madre ya no estaba. Había tenido una crisis y la habían internado en un hospital psiquiátrico, donde permaneció hasta el día de su muerte, en 1984.