Con una agenda cargada de compromisos laborales y personales desde el amanecer hasta llegada la medianoche, el ex diputado Roberto García Moritán, quien supo ser marido de Carolina Ardohain, se hizo un espacio entre sus ocupaciones para pasar por el edificio de Atlántida. Sin condicionamiento previo, abierto al diálogo y predispuesto a contar todo en cuanto a su vida personal, García Moritán aceptó sumarse al A solas con Paparazzi. Aquí se expresó como nunca antes: dio detalles sobre su separación de Pampita, confesó sus ganas de volver a encontrar el amor y se refirió a su enemistad con Diego Brancatelli. Pero también habló de la decisión de internarse.Dejando al paso una estela de un perfume exquisito, con un look casual pero prolijo y acorde para la ocasión, el exmarido de la modelo más popular de Argentina, lejos de intimidarse o ponerse nervioso, se sentó con un café y , fue contundente: “Me comí los cachetazos y acá estoy, más fuerte que nunca. ¿Volver con Caro? No digo nunca, pero lo veo muy difícil por motivos que no tiene sentido meterme”.Pero el hombre también es un profesional, con las aspiraciones muy claras. “Soy un empresario pyme, vengo de la economía real, demostré que puedo entrar en la política y salir. Volver al sector privado no me molesta ni me cuesta. No dependo de lo público. Estuve en diversas industrias, se lo que es contratar, pagar sueldos, levantar cortinas, cerrar, que te vaya bien, que te vaya mal…”, asegura García Moritán.—¿Cuándo te nació el deseo de hacer política?—En un momento tuve un agotamiento temático. Estaba muy metido en la gastronomía, en la industria textil y algo en la de tecnología, pero sentía que tenía que hacer algo más. En 2017 fundé Asociar, que tenía un propósito: ir a los barrios más pobres de la Ciudad de Buenos Aires y decirles a las personas que no necesitaban del Estado para vivir, que tenían la potencialidad para salir adelante. Una lógica inversa al asistencialismo. Los capacitamos, consiguieron trabajo y así ayudamos a un montón de familias a salir adelante. —Pasaste por varios rubros. ¿Podés entender entonces cómo está hoy el país, con algunos sectores, como la industria textil, tan perjudicados?—Está en un momento de reconfiguración de reglas de juego. El universo tiene tres fotos: una vinculada al pasado, que era de enorme esfuerzo para soportar una enorme estructura de gasto público que pesaba en la espalda de quienes trabajamos. Mucho impuesto y burocracia absurda, con una ley laboral que hacía imposible dar trabajo. Una foto del momento actual, donde estuvimos al borde de una hiperinflación y, al reconfigurarse las reglas de juego, estamos en un momento donde la cosa se empieza a rediseñar, hay transferencia de recursos de un sector a otro y generación de oportunidades. Hay industrias que están siendo castigadas, sí. Pero lo más importante es la foto del mañana: estamos creando las condiciones a partir de la estabilidad macroeconómica, reglas de juego claras y seguridad jurídica. Se van a crear posibilidades para que la Argentina puede crecer y salir de la pobreza generando riquezas.Roberto García Moritán.—Algunos quieren un cargo en la política porque sí, no porque deseen ayudar a la sociedad.—Mi objetivo de competir como Jefe de la Ciudad de Buenos Aires no tiene tanto como objetivo ganar, porque las posibilidades son bajas. Yo vengo de un partido chiquitito, el PDP, que al lado de los monstruos como el PRO, el peronismo o La Libertad Avanza, es difícil. Mi lucha es importante para aportarle al debate una mirada que tenga que ver con la defensa real de la clase media y de la pyme.—Mencionás al PRO y a La Libertad Avanza. ¿De cuál te sentís más cerca?—Tengo un poco de los dos, o los dos tienen un poco de lo mío: una mirada liberal de la economía, de respeto mutuo, de defensa de la propiedad privada. Cada uno hizo un gran porte. Mauricio Macri volvió a poner sobre la mesa los valores y la familia, y arrancó la lucha de la reivindicación del sector privado. Y nos enseñó que contra algunos sectores de la política no se puede negociar con blandura; eso lo tomó muy bien Javier Milei. Para muchos fue de una manera agresiva, pero cuando te atacan de la misma manera, hay que responder con firmeza. Macri fue un camino necesario para llegar a Milei.—¿Sentís que la exposición y tu presencia en los medios te jugó a favor en tu carrera política, o fue al revés?—Por ahí, en otro momento de mi vida no me hubiera sentado a esta entrevista, pero hoy estoy decidido a jugar. No tengo los elementos, la infraestructura, ni el presupuesto de otros partidos: utilizaré la creatividad. Y esto, que me da la posibilidad de llegar a la casa de personas a las que no les interesa la política, hablándoles de política pero por otros canales. Por mucho tiempo luché, tratando de separar mi condición de político con el mundo del espectáculo. Hoy pienso aprovecharlo todo lo que sea para tratar de llegarle a la gente que no le interesa la política.Roberto García Moritán y Pampita, el día de su casamiento.—El último año fue de muchos cambios en lo personal. ¿Cómo estás hoy?—Quiero hacer una aclaración: nunca estuve internado. Fui a descansar unos días porque me volvían loco: bajaba al kiosco a comprar chicles y tenía paparazzis en la puerta de mi casa. Estaba sobresaturado. Escuchaba todo porque no eran maldades solo de mí: eran sobre mis hijos, mis hermanos, mis padres, amigos, mis socios. Siendo la víctima de un ataque político muy brutal, a través de los medios, tenía que estar atento a lo que pasaba con la gente que estaba alrededor mío. No me podía desconectar completamente, hasta que en un momento dije: “Me voy a descansar de todo”.—En ese lugar al que fuiste, ¿no había televisión y ni manera de comunicarse?—Mentira. Es un lugar donde podés hacer lo que querés. Estás con tu celular, hacés vida sana, te levantás temprano, comés sano, tenés un sanatorio espectacular donde me hice todos los chequeos para ver cómo estaba. Pero nada que ver: nunca en mi vida tuve problema de adicciones. No tomo ni alcohol, no fumo cigarrillos. Nada. Soy un tipo recontra sano. Fui a descansar. Todo lo trataron de instalar los chimenteros. Hay mucho mentiroso en tu mundo. —En mi rubro, no. Hay que ver quién tira esa información tuya y con qué fin.—Gente mala, que tiene ganas de lastimar. Seguro que a alguien le servía. Otros le agregaban IVA, comisión y propina. Y los tengo más o menos identificados. Fui a descansar unos días y cuando tuve ganas de volver, volví. Estuve con el celular y no tengo problema de adicciones. Sí es verdad que cuando tenés ese asedio mediático, es intenso. Creo que lo manejé bastante bien y hoy estoy mejor que nunca.—Alguien de la política me dijo recientemente que quienes se dedican a eso, lloran más por un perder elección que por amor.—No. Para mí, por encima de todo siempre está la familia. No solamente perdí mi amor sino que, además, vi sufrir a toda mi familia: a mis hijos, a mis padres… Para algunos la política es la vida entera; para mí es un momento, donde uno tiene que hacer su aporte y saber retirarse con humildad cuando ese aporte ya no es necesario. No es una carrera y no me define. La familia, sí. Me importa mucho más qué legado dejo en los amores y afectos. En ese momento, me tocó perder en los dos universos: en el laboral y en el personal. La vida es así. Me tocó perder y me la comí como un duque. Me comí los cachetazos y acá estoy: más fuerte que nunca. Soy una versión superadora de lo que era en ese momento: mejor preparado, más conectado y más humilde. Entiendo mejor las razones por las cuales hago las cosas. Hay un momento donde uno está en esa vorágine y da las cosas por sentadas, , y hay que ser más agradecido. Ese político que yo era me parece que no entendió cuál era su rol en ese lugar, que tiene que ser de entrega y vocación de servicio. —Decís que perdiste. ¿Está cerrada completamente la posibilidad de volver con Pampita?—No digo nunca más, pero lo veo muy difícil por un montón de motivos donde no tiene sentido meterme. Me gusta la idea de pareja, de familia. En un tiempo razonable, me gustaría volver a estar con alguien, pensar un proyecto de amor.—¿Estás solo en este momento?—Sí, si. -¿Sos romántico?-Sí, me gusta que alguien esté pensando en mí, pero por sobre todo, me gusta estar atento.—Por lo que pasó con Pampita, te hicieron fama de infiel.—Creo que no es justa. Primero, porque yo no siento haber sido el motivo por el cual nos separamos. Y segundo, nadie debería estar tirando piedras cuando desconoce la interna. Me parece que es injusto, pero bueno, me toca bancármela… Me comí cada mote en este tiempo que ese ya me importa muy poco. Quiero que me juzguen las personas que me tienen que juzgar. —El tiempo cura todo. Y en su momento ayudaste a que Pampita, Benjamín Vicuña y la China Suárez puedan compartir, todos juntos.—Hice mucho por la familia, por la unidad, por los chicos. Estuve en todas las difíciles. No me siento responsable, siento que las cosas no salieron como hubiera querido. Pero yo, por ese amor di todo. Roberto García Moritán con sus hijos: Delfina, Ana y Santino.—Cuando sucedió la separación, tu mamá salió a defenderte. A un hombre de 40 y pico como vos, ¿eso le da orgullo o un poco de cosita?—Mi mamá reaccionó como una madre. Le pedía por favor que no se metiera y les pedía por favor a los noteros que no fueran a la casa de mi madre, porque ella la estaba pasando mal. Cuando uno no está en equilibrio emocional, no sé qué puede llegar a decir. Además, alimentaba a que el tema se siguiera hablando y yo lo único que quería es que no se hablara más. Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa.—Estás con ganas de tener pareja. ¿Qué tiene que tener una mujer, qué te atrae?—Me gusta que sea muy femenina, muy compañera, cariñosa. Y además, que entienda el propósito que tengo en este momento de mi vida.—¿El hecho de estar en el medio, te lleva a que esa compañera siempre sea de ese ámbito?—No. ¿Por qué? Se dio algún caso después de Carolina (por Priscila Crivocapich), pero siento que, en término de conocimiento, yo era más conocido. ¿Qué hay después de Carolina?—Mientras tomás un café, se me vino a la mente la cafetera en el baño, que tan viral fue en el reality. ¿Qué manías de ese estilo tenés?—Entre mi primer matrimonio con Milagros (Brito) y el segundo con Carolina, viví 11 años solo y soy muy eficiente en relación a los tiempos. Tengo un cronograma y una agenda muy rigurosas. Me levantaba de la cama, prendía la ducha y me hacía el café, todo en el metro cuadrado entre la cama y la ducha. Optimizaba los tiempos. Tenía mi taza y la lavaba después del café. —¿Optimizás el tiempo porque hacés muchas cosas en el día?—Sí. Arranco el día muy temprano.—¿Qué es temprano? Porque se hizo viral un reel que resume tu día.—No sé, quería mostrar un poco. Porque es esto como decía antes: así como los medios me utilizaron a mí y se divirtieron conmigo, yo pienso hacerlo al revés. Ir jugando, viendo, tratando de llegar a la casa de las señoras que, por ahí, no les interesa la política.—¿Y sos coqueto?—Lo que hice ahí es lo que hacemos todos. Soy muy básico para vestirme: camisa, pantalón; la mayoría de las veces me pongo traje. No tan coqueto, diría. Si me preguntás cómo me vestiría todos los días, te diría camisa blanca y traje azul y saldría así. No pensaría mucho más. No perdería el tiempo pensando en eso.Roberto García Moritán con Diego Brancatelli, en una edición muy polémica de PH.—Cambiando de tema. En el 2022 coincidiste con Diego Brancatelli en PH y él dio a entender que ser el marido de Pampita te ayudó. Hace unos meses, lo repitió. ¿Por qué sentís que tiene esa pica con vos?—Porque soy todo lo que él no es: un tipo que no depende de otro, que no tiene que ponerse de rodillas ante nadie para poder vivir, ni ser alcahuete de nadie. Represento a la gente que labura, porque tengo valores distintos a los de él. Porque soy mejor persona. Y lo dejo en evidencia, me parece. No sé qué opinarás vos… Por ahí tenés una opinión formada. En general, él me busca, Y lo terminé ubicando en su lugar.—¿Cuál de las mujeres de la política te parece más atractiva: Carolina Losada, Lilia Lemoine, la diputada Juliana Santillán, Virginia Gallardo, Leila Gianni?—En lo estético, no lo sé. En lo que me parece que presenta más oportunidades: Virginia Gallardo. Es muy empática, genuina y terrenal en sus formas. Va a ser una buena gobernadora de Corrientes. En ella sí apuesto a un crecimiento exponencial que la va a llevar a un lugar ejecutivo.—Se te vinculó con Virginia.—Sí. Pero dicen muchas cosas. La realidad de fondo es que tenemos buena onda, ideas que compartimos y un camino parecido. Además, es inteligente y maneja muy bien los medios. Por eso nos fuimos acercando en el tiempo. —Por último, ¿cómo te ves en 20 años?—Muy cerca de mi familia, espero que con nietos. Varios, muchos. A los 40, si no me hacen abuelo los mato. Ayudando a nuevos perfiles, jóvenes, a encaminarse para ser los líderes del mañana. Es lo que me gusta: formar líderes, tomar talentos, desarrollarlos y potenciarlos.Roberto García Moritán, con Paparazzi.The post ¡Exclusivo! Roberto García Moritán revela qué pasó en su separación de Pampita: “Me la comí como un duque, no es justa la fama de infiel” appeared first on Revista Paparazzi. Navegación de entradasPaul Rudd: la incomodidad de la fama, el desafío de su nueva película y cómo el humor siempre lo saca a flote