Los empleadores de Estados Unidos sumaron 172.000 puestos de trabajo en mayo
Los empleadores de Estados Unidos sumaron 172.000 puestos de trabajo en mayo

En mayo, el mercado laboral de Estados Unidos sorprendió a economistas y analistas con una creación de 172.000 puestos de trabajo, una cifra que superó ampliamente las expectativas. Las previsiones recogidas por FactSet indicaban que se esperaban 105.000 empleos para el mes, lo que deja en evidencia la solidez del mercado laboral en un contexto de incertidumbre económica y presión inflacionaria. El dinamismo en la generación de empleo se mantuvo pese a los crecientes temores sobre el enfriamiento de la economía estadounidense.

El informe de empleo publicado recientemente confirma que la tendencia positiva no es aislada. El Departamento de Trabajo revisó al alza las cifras de creación de empleo correspondientes a los dos meses previos. Para marzo, la revisión elevó el total a 214.000 puestos de trabajo, mientras que en abril la cifra ajustada alcanzó los 179.000 empleos. Estos datos refuerzan la percepción de una racha sostenida en la contratación, que ha sorprendido incluso a los analistas más optimistas.

Durante los meses de marzo, abril y mayo, el promedio de nuevos empleos creados se ubicó en casi 190.000 al mes, un incremento considerable respecto al promedio de 63.000 registrado en el mismo periodo del año anterior. Este ritmo acelerado de contratación ha sido interpretado como una señal de resiliencia en el mercado laboral, a pesar de factores adversos como la inflación y la desaceleración del crecimiento económico en otros sectores.

El Departamento de Trabajo revisó al alza la creación de empleo y ubicó marzo en 214.000 puestos y abril en 179.000 (AP Foto/Michael Dwyer, File)

En cuanto a la tasa de desempleo, el informe de mayo la situó en 4,3%, sin variaciones respecto a abril. Esta estabilidad en el porcentaje de desempleados refleja que, si bien la economía continúa generando puestos de trabajo, el número de personas que buscan empleo se mantiene constante. La falta de cambios en la tasa sugiere que las nuevas oportunidades están siendo absorbidas por quienes ya están activos en la búsqueda laboral, sin que se produzcan desplazamientos significativos en la población económicamente activa.

El motor principal del crecimiento del empleo en mayo fue el sector del ocio y la hostelería, responsable de 70.000 nuevos puestos de trabajo. Esta cifra destaca al compararse con la media mensual de 14.000 empleos que este sector había reportado en los últimos doce meses. Por su parte, la administración local contribuyó con 55.000 nuevos empleos, mientras que el sector sanitario —que en meses previos lideró la creación de puestos de trabajo— añadió 35.000 empleos en mayo. Estos datos revelan una diversificación en los impulsores del mercado laboral, en contraposición a periodos anteriores donde el crecimiento se concentraba en menos sectores.

El robusto desempeño del empleo se produjo en un escenario de inflación creciente, impulsada en gran parte por el conflicto abierto con Irán. La guerra en Oriente Medio ha reducido el suministro mundial de energía, lo que ha llevado la inflación de Estados Unidos a su nivel más alto en casi tres años. El encarecimiento de los precios afecta tanto a consumidores como a empresas, y añade presión sobre la Reserva Federal para tomar decisiones que frenen la escalada inflacionaria.

Según los expertos, los datos de empleo de mayo marcan el tercer mes consecutivo de fuerte contratación, lo que sugiere una estabilización del mercado laboral. Sin embargo, esta tendencia también complica las perspectivas de una reducción de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal. Los economistas prevén que el organismo se vea obligado a retrasar cualquier recorte de tasas para evitar que la inflación se descontrole aún más.

La creación de empleo promedió casi 190.000 puestos entre marzo y mayo, por encima de los 63.000 del mismo período del año anterior (Imagen Ilustrativa Infobae)

Olu Sonola, jefe de economía estadounidense de Fitch Ratings, calificó el informe como “espectacular” y destacó que “la solidez general es suficiente para que la Reserva Federal mantenga su atención en la inflación”. Sonola advirtió que, con la inflación acelerándose, el riesgo principal es el aumento de la presión inflacionaria y no un debilitamiento sostenido de la demanda laboral. En su opinión, este contexto “dificulta mucho más defender una bajada de los tipos de interés en un futuro próximo”.

No obstante, no todos comparten la visión de un mercado laboral boyante. Para Laura Ullrich, directora de investigación económica de Indeed, las cifras de nómina podrían sobrestimar la fortaleza real del mercado. Ullrich afirmó que “este sigue siendo un mercado con poca contratación y poca actividad, y la calma en la superficie refleja una quietud subyacente, en lugar de un impulso real”. Su análisis sugiere que, aunque los números globales son positivos, el dinamismo real podría estar limitado a ciertos nichos o sectores.

El aspecto salarial también presenta matices importantes. El crecimiento de los salarios en mayo fue saludable, con un aumento anualizado del 3,4%. Sin embargo, la inflación del mes anterior se situó en un 3,8% anualizado, lo que implica una pérdida de poder adquisitivo para la mayoría de los trabajadores. Según una encuesta reciente de CBS News, tres de cada cuatro estadounidenses consideran que sus salarios no mantienen el ritmo de la inflación. Esta percepción se traduce en un ambiente donde “cada vez es más fácil encontrar trabajo, pero no un trabajo que ofrezca aumentos salariales superiores a la inflación”, explicó Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union.