Por primera vez desde la pandemia, los niveles de hambre e inseguridad alimentaria en Estados Unidos superaron los picos alcanzados en 2020, con un agravamiento sostenido entre fines de 2025 y febrero de 2026 que golpea de manera particular a familias de menores ingresos, hogares con hijos, menor nivel educativo y minorías raciales, según reportaron NPR, Reuters y CNN.Este fenómeno refleja la presión creciente sobre los sectores más vulnerables en un contexto de inflación persistente y reducción de ayudas estatales.Un nuevo pico de inseguridad alimentariaEn febrero de 2026, el 10% de los hogares encuestados aseguró no tener comida suficiente, frente al 4% que se registraba en junio de 2020, según la Encuesta de Expectativas del Consumidor realizada por la Reserva Federal de Nueva York y citada por NPR.Además, la proporción de familias que recurrió a donaciones de alimentos subió a 15,8%, la de quienes recibieron beneficios del programa SNAP alcanzó el 17,9%, y el 36,8% declaró haber utilizado sus ahorros para cubrir gastos, frente al 21,8% de 2020.Los incrementos fueron más marcados entre personas no blancas, hogares de bajos ingresos, con menor nivel educativo y con hijos, según destacó Reuters.El impacto en los hogares más vulnerablesNPR señaló que la encuesta de la Reserva Federal de Nueva York pregunta de forma periódica si las personas omiten comidas, dependen de donaciones o reciben ayuda federal para comprar alimentos. Las respuestas recogidas en febrero mostraron que el problema es ahora más extendido que en cualquier otro momento de los últimos seis años.Entre las familias con ingresos inferiores a USD 50.000 anuales, casi el 20% declaró haber tenido que saltear comidas o pasar sin alimentos, una tasa cercana al doble del promedio nacional. En ese mismo grupo, más del 38% recibe actualmente asistencia del programa SNAP, frente a cerca del 22% de hace seis años.NPR citó a Amy Breitmann, directora del banco de alimentos Golden Harvest Food Bank en Augusta, Georgia, quien describió: “Tenemos algunas distribuciones en las que la gente hace filas de entre dos y tres millas la noche anterior a que empiece la entrega. Están durmiendo en sus autos”.Cifras oficiales y discontinuidad estadísticaEl Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estimó que el 13,7% de los hogares nacionales sufrió inseguridad alimentaria en 2024, el nivel más alto en casi una década. El USDA suspendió la publicación de su reporte anual, lo que limita la disponibilidad de series históricas comparables.Por su parte, el reporte anual “Economic Well-Being of U.S. Households” de la Reserva Federal indicó que hacia fines de 2025 el 8% de los adultos reportó que su familia a veces o frecuentemente no tuvo suficiente para comer, lo que evidencia la persistencia del problema incluso antes del pico de 2026.Los datos de la Reserva Federal de Nueva York y del USDA muestran que el fenómeno afecta de manera desproporcionada a las minorías: el 19,1% de los hogares no blancos reportó inseguridad alimentaria en febrero de 2026, frente al 4,5% en 2020. Entre los hogares con menor nivel educativo, la tasa se estimó en torno al 21%.Factores económicos y percepción socialEl informe de la Reserva Federal de Nueva York identificó que la misma porción de la población que se volvió más vulnerable en materia alimentaria mostró un aumento del pesimismo respecto a su situación financiera y expectativas laborales.CNN precisó que los investigadores no establecieron una relación causal, pero señalaron que la coincidencia entre mayor inseguridad alimentaria y mayor pesimismo puede ayudar a explicar por qué la confianza del consumidor en Estados Unidos siguió deprimida incluso con indicadores macroeconómicos sólidos.Entre los factores señalados por los organismos oficiales figuran el fin de las ayudas públicas tras la pandemia, la presión del costo de vida y la inflación persistente. Según la Reserva Federal, el estrés financiero “se refleja en la preocupación por la asequibilidad debido al alto costo de vida, la inflación persistente y las altas tasas de interés, así como en las elevadas tasas de morosidad de las tarjetas de crédito y los préstamos para automóviles y estudiantes”.NPR informó que el Departamento de Agricultura, que supervisa el programa de asistencia alimentaria, interrumpió el año pasado su propia investigación sobre inseguridad alimentaria al sostener que esos estudios “no hacían más que infundir miedo”.La Reserva Federal de Nueva York recabó los datos antes de los ataques de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente, que luego derivaron en restricciones en la oferta de petróleo, un aumento en los precios de la gasolina y nuevas preocupaciones por la capacidad de los hogares para afrontar gastos básicos.Breitmann resumió el efecto: “Si está sumando otros USD 100 a su presupuesto mensual solo para cargar gasolina en el auto para ir a trabajar o llevar a sus hijos a la escuela y hacer lo que necesiten con el auto, ¿de dónde salen esos USD 100? Normalmente, tienen que sacarlos del presupuesto para alimentos”. Navegación de entradasCubanos deportados de Estados Unidos relatan “condiciones inhumanas” y un “limbo” sin papeles tras quedar varados en México Javier Milei y Luis Caputo exponen en el 12° Latam Economic Forum ante empresarios e inversores