Un pez pipa fantasma descubierto en arrecifes del Pacífico sudoccidental llamó la atención de los científicos por su cuerpo cubierto de filamentos integumentarios, similares a pelos, que le dan una apariencia “desgreñada”, y por su tonalidad naranja rojiza, similar a las macroalgas entre las que habita. La especie fue bautizada como Solenostomus snuffleupagus en homenaje a Mr. Snuffleupagus, conocido como Snuffy, ya que su aspecto “peludo” recuerda al popular personaje de Plaza Sésamo.La historia del extraño pez peludo comenzó hace décadasAunque la descripción formal se publicó recién el 10 de mayo en Journal of Fish Biology, los primeros registros del animal se remontan a décadas atrás. El material más antiguo corresponde a dos especímenes recolectados en 1993 en el norte de Queensland, Australia.Los ejemplares quedaron almacenados en colecciones de museos, pero en ese momento nadie detectó que pertenecían a una variedad diferente. Durante años, el animal fue confundido con Solenostomus paegnius, otra variedad similar que también posee filamentos sobre el cuerpo.El siguiente hito ocurrió en 2003, cuando el biólogo marino David Harasti, coautor del artículo, logró fotografiar por primera vez al pez en su hábitat natural, en Papúa Nueva Guinea. Sobre aquel hallazgo, el ictiólogo Graham Short, autor principal del nuevo estudio publicado, afirmó a Science News que Harasti “reconoció de inmediato que se trataba de una especie aún no descrita”.El estudio que confirmó de forma definitiva las sospechas combinó análisis anatómicos, tecnología micro-CT y pruebas de ADN mitocondrial. Los especialistas examinaron ejemplares recientes junto con los peces recolectados en Queensland.Gracias a esa comparación, demostraron que el llamado “pez peludo” pertenecía a un linaje independiente. El análisis del gen COI mostró una distancia genética del 22% respecto a Solenostomus paegnius.Los especialistas estimaron además que ambas líneas evolutivas se separaron hace aproximadamente 18,3 millones de años durante el Mioceno temprano. Con esos datos, el pez dejó de confundirse con S. paegnius y fue descrito como especie nueva.La ciencia ciudadana ayudó a documentar la presencia del pez peludo en arrecifesA partir de 2005, buceadores recreativos comenzaron a registrar regularmente a este pez en la Gran Barrera de Coral. Las fotografías circulaban en plataformas como Facebook e iNaturalist, aunque la mayoría de los registros aparecía bajo el nombre erróneo.Con el paso de los años, estas imágenes permitieron ampliar el mapa de distribución geográfica y detectar variaciones de coloración en distintos puntos del Pacífico sudoccidental.La especie habita arrecifes coralinos del Mar del Coral, Australia, Papúa Nueva Guinea, Nueva Caledonia, Fiyi y Tonga. Los ejemplares suelen aparecer en sectores inferiores de estructuras coralinas conocidas como “bommies” y en áreas con escombros cubiertos por algas rojas filamentosas entre cinco y 31 metros de profundidad.Rasgos anatómicos que diferencian al nuevo pez pipa fantasmaEl pez pertenece a la familia Solenostomidae, dentro del orden Syngnathiformes, el mismo grupo que incluye a los caballitos de mar. El animal presenta abundantes filamentos integumentarios distribuidos principalmente en el hocico, las mandíbulas, la cabeza y los extremos de las aletas y la cola.Esa cobertura le otorga un aspecto “peludo” y desordenado. También posee 36 vértebras, una cifra superior a las 31 a 34 registradas en Solenostomus paegnius. Las primeras cinco son más robustas que el resto y las tres iniciales aparecen unidas por sutura.Otra diferencia aparece en la estructura de las aletas blandas. S. snuffleupagus posee dos osículos modificados en forma de ancla, mientras que S. paegnius presenta tres.Cómo se camufla Solenostomus snuffleupagus y cuál es su comportamientoLos investigadores describieron una capacidad de cripsis excepcional. El pez imita tanto la forma como los movimientos ondulantes de las macroalgas rojas filamentosas presentes en arrecifes coralinos. Short señaló que “son simplemente impresionantes bajo el agua” y que “es increíble que realmente sean peces”.En estado salvaje predominan las tonalidades naranja y rojo brillante. Sin embargo, los científicos también documentaron ejemplares púrpuras en Papúa Nueva Guinea y uno verde en la Gran Barrera de Coral. Navegación de entradasSe aproxima una nueva masa de aire frío con marcas muy invernales e inestabilidad: las zonas afectadas Boca vs. Cruzeiro, en vivo: horario y formaciones confirmadas