En los Estados Unidos, la circulación del hantavirus, un patógeno capaz de provocar un síndrome pulmonar letal en humanos, reveló nuevos focos gracias a recientes investigaciones científicas.Tradicionalmente, la mayoría de los casos se concentraban en regiones áridas del oeste, pero ahora, datos aportados por la Universidad Virginia Tech, institución pública de investigación, identifican la aparición de zonas críticas también en el este del país, lo que amplía la preocupación epidemiológica sobre la exposición al virus y las posibilidades de brotes diversos, más allá del ocurrido recientemente en un crucero internacional.Según la investigación publicada en la revista Ecosphere, publicación científica revisada por pares y citada por NBC News, Virginia, Colorado y Texas encabezan la lista de estados con la mayor variedad de roedores portadores del virus. Mientras en Virginia la presencia del virus en roedores es significativa, los casos humanos siguen siendo excepcionalmente bajos.El profesor asociado Luis Escobar, de la Universidad Virginia Tech, señaló a NBC News que, aunque los casos humanos en el este es escasa, la alta prevalencia en roedores puede anticipar nuevos riesgos sanitarios.El hantavirus: cifras de casos y letalidad en Estados UnidosDesde 1993, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) registró 890 casos de hantavirus en el país. La distribución es marcadamente desigual: el oeste concentra la abrumadora mayoría de episodios, mientras que hasta el momento, en el este sólo se observan casos aislados.Estados del oeste con mayor cantidad de casos:Nuevo México: 122Colorado: 119Arizona: 92California: 79Washington: 47Montana: 41Texas: 42Idaho: 26Utah: 30Nevada: 20Oregón: 19Wyoming: 16Nebraska: 11Dakota del Norte: 9Dakota del Sur: 8Kansas: 7Oklahoma: 7En el este, la situación es diferente:Virginia: 2Illinois: 1Maine: 1Kentucky: 1Luisiana: 1West Virginia: 1Minnesota: 1Iowa: 1Wisconsin: 1La letalidad del hantavirus en Estados Unidos ronda el 35%, lo que lo convierte en una de las enfermedades infecciosas de transmisión ambiental más graves del país.La atención pública sobre el hantavirus aumentó en marzo de 2025, tras el fallecimiento de Betsy Arakawa, esposa del actor Gene Hackman, en Nuevo México, y por otros tres decesos en Mammoth Lakes, California, un mes más tarde. Según NBC News, estos casos ejemplifican el potencial letal de la infección y su persistente amenaza en el país.Los científicos identificaron que el virus Sin Nombre (SNV) es el principal responsable de los cuadros pulmonares graves en el país.A pesar de reportes recientes sobre brotes en cruceros vinculados a la cepa Andes (más habitual en Sudamérica), ni esa variante ni situaciones de transmisión persona a persona se confirmaron en el territorio estadounidense.El CDC comunicó que no existen indicios de que estos eventos constituyan el inicio de una pandemia y destacó que las cepas circulantes en Estados Unidos no se demostraron transmisibles entre humanos.Nuevos “hot spots” y especies portadorasLa investigación dirigida por Escobar incluyó el análisis de más de 14.000 muestras sanguíneas de roedores recolectadas entre 2014 y 2019. Los resultados permitieron reconocer a seis nuevas especies como posibles portadoras del virus, extendiendo la preocupación a territorios orientales donde históricamente los casos humanos fueron excepcionales.Escobar expuso ante especialistas del CDC la importancia de anticipar riesgos emergentes en zoonosis y advirtió que la alta mortalidad de algunas cepas —hasta el 50%— hace necesario reforzar la vigilancia y la prevención.El estudio fue motivado, en parte, por la pandemia de coronavirus. Según expuso Escobar en NBC News, el objetivo es entender mejor los elementos que favorecen el salto de virus de animales a humanos y, eventualmente, entre personas.El investigador considera que el hantavirus, dadas su letalidad y potencial para la transmisión entre humanos en determinadas cepas, “emerge como candidato para una próxima pandemia, algo que queremos evitar o por lo menos estar preparados para afrontar”.Factores de riesgo ambiental: aridez, temperaturas y presión humanaEl reciente trabajo de Morgan Gorris, científica del Laboratorio Nacional de Los Álamos, centro de investigación del Departamento de Energía de Estados Unidos en Nuevo México, respalda el predominio del problema en zonas áridas del oeste.En entrevista con NBC News, Gorris precisó que “el virus puede persistir en el ambiente al menos varias semanas” y que la combinación de escasas precipitaciones y altas temperaturas favorece la dispersión aérea de partículas contaminadas por excrementos de roedor.Gorris señaló además que el riesgo para los humanos se incrementa cuando se invade el hábitat natural de los roedores y cuando estos animales se encuentran bajo estrés, aumentando la cantidad de virus liberado. Destacó que “existe una relación estrecha entre humanos, animales y el entorno; cuando surge una nueva enfermedad emergente, es crucial analizar el papel de cada elemento en ese contexto”.Medidas preventivas frente al hantavirus y situación actual en IllinoisEl martes pasado, el Departamento de Salud Pública de Illinois informó que investigaba un caso sospechoso tras la limpieza de una vivienda con presencia de excrementos de roedor.Según NBC News, la persona afectada experimentó síntomas leves y se encuentra en recuperación. Las autoridades reiteraron que la prevención depende de evitar el contacto con roedores y su excremento.Durante una rueda de prensa reciente, el especialista del CDC David Fitter enfatizó que los episodios estacionales de hantavirus en Estados Unidos no guardan relación con el brote registrado en el crucero MV Hondius, donde la transmisión se produjo por una cepa distinta. Entre las recomendaciones oficiales del CDC destacan:Evitar el contacto directo con roedores y sus excrementosExtremar la limpieza de campamentos, cobertizos y espacios cerradosVentilar adecuadamente los ambientes antes de limpiarUtilizar protección personal durante las tareas de limpiezaEl hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas de orina, saliva o heces de roedor contaminadas. Los expertos y el CDC insisten en la importancia de extremar las precauciones en las zonas donde estos animales residen, especialmente durante la primavera y el verano, cuando crece la actividad humana en hábitats rurales y naturales. Navegación de entradasLas peores inundaciones en décadas arrasan cultivos en Hawái: menos verduras en el mercado y pérdidas por USD 50 millones El impactante video de una avioneta que aterrizó de emergencia sobre una transitada calle de Phoenix