Miles de fieles católicos de la región de East Bay, en California, recibieron la noticia de que 13 parroquias cerrarán sus puertas como parte de una reestructuración anunciada por la Diócesis Católica de Oakland.La medida responde a una combinación de factores —menor asistencia a misa, falta de sacerdotes, caída en las inscripciones escolares y dificultades económicas que arrastran desde hace años—, agravados por la escasez de vocaciones y una base de feligreses que envejece, según ha explicado el obispo Michael Barber.El proceso genera incertidumbre y tristeza entre quienes consideran su parroquia un segundo hogar, de acuerdo con la cobertura publicada por la cadena local ABC7 News y la televisora local KTVU.Qué iglesias cierran y dóndeLa lista de parroquias impactadas incluye 7 en Oakland y 6 en otras ciudades de East Bay. Las comunidades afectadas deberán integrarse a otros templos, mientras los párrocos decidirán el futuro de los edificios. Las parroquias son:Mary Help of Christians, OaklandOur Lady of Lourdes, OaklandSacred Heart, OaklandSt. Andrew Kim Korean Pastoral Center, OaklandSt. Augustine, OaklandSt. Paschal Baylon, OaklandSt. Patrick, OaklandSt. Albert the Great, AlamedaSt. Barnabas, AlamedaSt. Rose of Lima, CrockettSt. Stephen, Walnut CreekTransfiguration, Castro ValleyOur Lady of Guadalupe Site at Blacow Road, FremontPor qué se cierran estas parroquiasEl obispo Barber explicó que la Diócesis Católica de Oakland ya no puede sostener el funcionamiento de todas sus parroquias debido a la escasez de sacerdotes, la baja asistencia, la caída en las inscripciones escolares y las dificultades financieras. La edad promedio del clero aumenta y cada vez hay menos vocaciones.El proceso, denominado “Mission Alignment Process”, comenzó en 2021 para identificar las comunidades más vulnerables y reorganizar recursos, según información de la cadena internacional EWTN News y el medio local SFist.Sin embargo, el cierre no responde solo a problemas económicos recientes. En 2023, la diócesis se declaró en bancarrota para enfrentar más de 300 demandas por abusos sexuales cometidos por miembros del clero, aunque las autoridades eclesiásticas insisten en que la decisión de cerrar parroquias no se vincula directamente con esos litigios ni con el pago de indemnizaciones recientes.Cómo afecta a los fieles y a la comunidad hispanaMuchos fieles, como Agatha Leong de la parroquia Saint Barnabas, perciben el cierre como una pérdida emocional. “Pensé que era un rumor, pero después vi la carta del obispo”, relató a la cadena local ABC7 News. Para numerosos residentes que no asisten regularmente a misa, la iglesia representa un punto de referencia en el barrio y una tradición familiar.El cierre de parroquias afecta con fuerza a los hispanos, que representan una parte importante de la base en East Bay. Las parroquias ofrecen servicios en español, apoyo social y actividades comunitarias.El traslado forzado a otras iglesias puede dificultar la integración, sobre todo para personas mayores o con movilidad limitada.El obispo Michael Barber instó a las parroquias receptoras a acoger con generosidad a los nuevos fieles: “Abran su corazón, hagan espacio no solo en los bancos, sino en las actividades parroquiales. Todos somos uno en Cristo”, manifestó en su comunicado citado por la televisora local KTVU.Qué ocurrirá ahora y cuáles son los próximos pasosEl futuro de los edificios religiosos quedará en manos de los párrocos y de la administración diocesana. Por ahora, la diócesis garantiza que todos los fieles tendrán un lugar donde congregarse y practicar su fe. El proceso de cierre será gradual y las autoridades planean acompañar a las comunidades durante la transición.El caso de Oakland refleja una tendencia nacional en Estados Unidos, donde muchas diócesis enfrentan desafíos similares: menos sacerdotes, fieles envejecidos y recursos limitados. El impacto sobre la comunidad hispana es un signo de los cambios que atraviesa la Iglesia católica, tradicional pilar para inmigrantes y familias de origen latino.La noticia generó reacciones de sorpresa y tristeza, pero también llamados a mantener la unidad y la fe, aunque sea en nuevos espacios. Como sintetizó un feligrés entrevistado por SFist, el reto será “seguir siendo iglesia, más allá del edificio”. Navegación de entradasNueva York aprobó un paquete de leyes para informar sobre vacunación en escuelas públicas Desmantelan en Nueva York una banda acusada de robar más de 250 autos y autopartes por USD 1 millón