“Yo soy una chica Paparazzi. Le debo mucho a la revista en mis inicios y me da miedo A solas con Paparazzi porque me conocen más que mi marido. Me conocen en todas mis versiones”, se sinceró Belén Francese a segundos de comenzar la entrevista. Animándose a esta sección, lejos de prejuicios y abriendo su corazón, la actriz y exvedette no solo repasó su carrera y recordó sus inicios en el ambiente artístico sino que, además, profundizó sobre su dura batalla para salir de una relación tóxica, se refirió a las propuestas indecentes y a la llegada del amor, pasando de ser madre por primera vez a tener tres hijos como familia ensamblada.Escribió dos libros, participó de alrededor de 50 espectáculos, fue parte del Bailando, se desempeñó como conductora, productora… ¡y hasta sacó un disco para el Mundial 2010! Multifacética, emprendedora y carismática, Belu ya se postula para ser la próxima diva argentina.Mirá También¡Exclusivo! Las lágrimas de Roberto Parra al revelar el drama que sufre desde Gran Hermano: “Que Dios no me dé más batallas…”—¿Qué significa haber sido esa chica de tapa hace casi 20 años?—Pensaba que tengo 22 años de carrera ininterrumpidos, de trabajar y trabajar. Era en ese momento el boom. Tenías que estar en la tapa de Paparazzi y de ahí te llamaba Gerardo Sofovich y todos los grandes productores. Estar en la tapa para todas las chicas de mi generación era el trampolín para todo lo demás, como ShowMatch y las obras de teatro.—¿Siempre te gustó lo artístico?—Siempre me gustó, desde muy pequeña. A los 10 años hice de Tita Merello en el colegio con la peluca y dije: “Esto es lo que quiero”. Después una tiene oportunidades y se va capacitando, sino, no hay vigencia. Booms o fenómenos vimos pasar miles, pero hay que mantenerse. —En esa búsqueda hiciste de todo. Actuación, baile, escándalos… ¿Cuál fue el más mediático?—Uno de los primeros y que aún la gente me lo sigue mandando es un hit, el de “Boby, troly, Loly”. Hay grupos de WhatsApp que se llaman así. Fue buscar el humor en un lugar que vas perfeccionando. Los escándalos eran, en mi caso, inocentes, no fueron intencionados. Estabas dentro de una televisión más mediática, mucho más que ahora. ¿Me arrepiento? No, de nada, porque todo me sirvió de experiencia. —Tenías esa combinación de femme fatal y la inocencia que remarcás.—Creo que nunca renegué de la Belu sexy ni de la graciosa. Me fracciono en varias, las voy explotando y alimentando. Ser tan versátil me sirvió y todavía me sirve.—También sacaste libros de poesías y hasta un disco para el Mundial donde cantaste con colaboraciones.—Sí. Fue para el Mundial del 2010: cantaron Carlos Tévez, Ale Fantino, Moria, entre otros. Siempre que tenía una idea la llevaba a cabo. Obvio, las etiquetas, prejuicios y misiles te vienen de todos lados. Pero es un mérito. ¡No me privé de nada! ¿Qué persona que no se arriesga no está en el ojo de la tormenta o no es criticada? Siempre va a haber alguien que critica o comenta. A esta altura de mi vida es una mediocridad. Si no me gusta algo no lo consumo. Me fortaleció no parar en una crítica destructiva. Me considero una actriz que fue jugando roles, estudié con Lito Cruz y Marcelo de Bellis. Hice de todo. Saqué libros, tuve un hijo… me falta plantar el árbol.—¿Tu familia siempre te acompañó?—Cuando arranqué como vedette por ahí no le copaba mucho, sobre todo a mi mamá. Después todo se fue acomodando.—Siempre existió el mito de que las famosas que estaban tan expuestas en las tapas de las revistas recibían propuestas, dinero, regalos. ¿Qué fue lo más raro que te pasó?—Hasta el día de hoy me pasan cosas desopilantes. Me pasó de recibir ofrecimientos hasta estando embarazada. ¡Y era una persona casada esperando un bebe! ¡Dale! Siempre hay desubicados que confunden las cosas. Me amo, me gusto y no tengo prejuicio con mostrarme en paños menores. Mi cuerpo es un instrumento que va pasando lugares y trascendiendo. Lo más loco fue que alguien muy muy famoso me mandó a llamar porque quería encontrarse conmigo. No juzgo a la gente que lo hace pero en el medio todo se sabe: quién trabaja de ciertas cosas extras y quién no. Entonces, en mi caso quedó sellado que no curto esa onda. Resisto cualquier archivo. Después se cortó. Pero embarazada, con morbos, me trató de buscar. Mirá También¡Qué momento! El show de caras de Jésica Cirio cuando Moria Casán le preguntó al aire por el embarazo de Sofía Clerici—¿Y tu marido qué dice?—Yo le muestro. Está acostumbrado. Es quien tenía que ser mi marido, porque he visto con colegas que ellos después quieren a otra persona. Pero si aceptás a alguien lo amás antes, después y en el futuro. Y él tiene esa magia.—¿En qué momento de tu vida apareció ese compañero?—Cuando tenía que aparecer. Me vino a salvar. Estaba un poco desilusionada. Venía de una relación tóxica. Siempre fui noviera y muy Susanita. Pero creía que la maternidad era para cuando lo sienta de otra manera especial y que solo me pasó con él, con mi marido. Tuve dos noviazgos largos antes de conocerlo a él. Estuve un tiempo soltera y dije: “Voy a estar sola”. Fueron casi tres años. No quería conocer a nadie porque eran fiascos. Y venía de la última relación que fue un horro: una relación tóxica, perturbadora, posesiva. —¿Esa toxicidad fue mutua o de él hacia vos?—Con terapia entendí que me crucé con una persona psicópata, narcisista. Todos somos posibles víctimas de algo así. —¿Llegaste a sufrir golpes y violencia?—Es difícil salir de eso porque una vez que estás adentro lo ven todos menos vos. Llegó a cosas feas, muy feas. Tenía el miedo que te genera este tipo de personas, porque era del medio artístico y me decía: “Vos no vas a trabajar más”´”. Y yo soy conocida antes que él. Son psicopateadas que te hacen.—¿Cómo lograste salir?—Con mucha terapia. Me ayudó Bernardo Stamateas. Gracias a Dios pude salir. No era sano. La cabeza me hizo click.—Muchas veces uno no puede salir por miedo o por una toxicidad mutua.—Se hace una cadena. La persona que es así te termina llevando a ese terreno. Pero si tenés una moral o integridad marcada en algún momento te cae la ficha. —Llamó la atención que pusiste en tus redes algo así como: “No fue fácil, fue renacer mil veces, me rompí y reconstruí”. ¿Tenía que ver con esto?—Bueno, un poco eso. La maternidad me hizo madurar en un montón de cosas. Entonces, mirás para atrás y ves cómo fue esa búsqueda, el llegar hoy a un lugar que me siento plena y feliz. No me importa que me encasillen o lo que digan porque estoy segura de quién soy y qué logré. Lleva un trabajo, lo hice y es impagable. Estoy feliz con mi presente.Mirá TambiénFutbolistas, prostitución VIP y escándalo: se filtraron las fotos de las fiestas que una agencia organizaba para estrellas del deporte—¿Cómo es mantener un matrimonio que lleva seis años y un hijo?—También están las hijas de él, que las crio yo. Ya son grandes pero están conmigo hace tiempo. Desde el afuera cada pareja es un mundo y eso las hace únicas. Lo que vivo es felicidad, me gusta él, estar con él. Esa pasión, si hay amor, creo que nunca se muere. Y nos divertimos mucho. El humor es fundamental. —¿Sos de revisarle el celular?—Todo. Pero en frente de él. Me da risa. Igual es muy ocasional, cuando estoy con el cortisol alto. Tenemos nuestras claves pero no lo hago siempre.—En esta etapa de tu vida, ¿es distinto el sexo?—Ahora me siento una geisha total. Súper experimentada. Todo depende de qué tenés del otro lado, qué te genera. Pero nada que ver con la Belu de 20 con la de 40. Me quedo toda la vida con la de 40. Sumamente más libre y desprejuiciada en lo sexual soy hoy.—De las chicas que compartiste, ¿cómo te llevaste con Jésica Cirio?—Tuve buena relación al principio. Mi primer trabajo fue en 2005 y ella estaba. Pero nuestra carrera es tan ocasional y no podés ser amiga de todo el mundo. Hice 50 y pico de espectáculos y un proyecto de Zumba (con ella), pero no es mi amiga. —En esto de elección de pareja, muchos opinan de su reincidencia con algo turbio.—Hay una realidad. Hay un estigma de que la chica que mostró el cuerpo tiene que estar con un poderoso o alguien de guita. ¡Y eso es una mentira! No es así. A ver… convengamos que la gran mayoría de personas que trabajaron conmigo sí estuvieron con gente de plata, entonces se generaliza. Buscan un hombre por la cartera que le regalan, el auto que tiene… . Y para mí eso es un fracaso asegurado. Tampoco el otro extremo como yo, que soy una boluda, que tenía un tipo viviendo en mi casa. Hay que buscar un equilibrio. Todo lo que entra por lo material va a ser efímero no va a terminar bien. La mayoría de las chicas de mi generación siempre se relacionó con tipos millonarios, porque me lo han dicho, y no les vi un futuro tan dichoso. Entró por lo material.—¿Cómo es Moria Casán como madrina de Vito?—Genial. Todos los 29 me manda saludos por el cumple mes. Le manda audios. Súper presente. Es mi comadre. Descubrí una persona maravillosa, una gran amiga. La amo, es de la familia. Tengo solo palabras de elogio y agradecimiento. Desde que fue una excelente compañera de trabajo, de vida, embarazada estuvo muy presente porque yo tenía miedo, fue en la pandemia. Un 100.Mirá TambiénGonzalo Valenzuela habló de Ringo, el bebé de Juana Viale que murió por llegar tarde al hospital: “Hay algo positivo en la muerte”—¿Cómo te llevás con la maternidad?—Es todo nuevo, leo y estudio mucho sobre el tema. Estoy de acuerdo con cosas y con otras no. Siento que se romantiza mucho y tiene su lado B: la cesárea, que Vito tiene 4 años y no vuelvo a mi cuerpo. Padecemos cosas que nos ponían de chicas que es lo más lindo del mundo y todo es color de rosa. ¿Es lo más lindo del mundo para mí? Sí. pero padecí otras cosas. La pasé heavy. —¿Sufriste depresión post parto?—A mi me pasó que Vito tenía un año, estaba recién mudada, con un marido, todo nuevo, y de repente vienen las hermanas de él, que lamentablemente vivieron una tragedia porque falleció su mamá. Y de repente era madre de tres de diferentes edades. Creí enloquecer. Tenía una familia de cinco con tres hijos, no solo un bebé. Una chica de 12 y otra de 14. Fue todo muy fuerte. Me regaló la vida, el amor y lo veo anecdótico. Hoy me da risa pero en su momento busqué armas para ver cómo manejarme con eso. Ponerle amor a todas las circunstancias de la vida acomoda todo.—Decías que no recuperaste el cuerpo. ¿Te preocupa el paso del tiempo?—Soy… ¿Cómo decirlo? Me gusta verme bien. El paso del tiempo lo amo porque te da sabiduría, te da lo que no se puede comprar. Si no pasa el tiempo no pasa la vida. Le pido a Dios larga vida porque quiero ver crecer a mis hijos. Sí soy coqueta y me gusta verme bien. Soy temerosa, sobre todo con lo que le pasó a Silvina Luna, de las operaciones pasadas de mambo. Me da miedo. Mejor trabajar la aceptación.—En cuanto al país, muchos están críticos y acusan no llegar a fin de mes. ¿A vos la economía te afectó?—No hay persona con la que hable hoy que no esté con problemas económicos. O sea, somos una familia numerosa, en mi hogar trabajamos ambos, mi marido y yo, y puedo decir que llegamos justos. No recuerdo una Argentina tampoco de tirar manteca al techo. Creo que hay un gobierno que está tratando de acomodar las cosas, pero cuesta. Cuesta muchísimo acomodar algo que quedó totalmente roto. —¿Cómo te ves dentro de 20 años?—Una diva de la Argentina. Me veo porque, obviamente, las divas van a tener que ir rotando. Por más que serán eternas en nuestros corazones. Que nos den el paso. Sigo trabajando y generando. Apostando a lo artístico. Y devolviendo. Me llena de gratitud el amor de la gente. Es un ida y vuelta. El ser popular y querida. —Por último, ¿qué mensaje le dejarías a tu hijo si esto lo ve a tu edad actual?-¡Que fuerte! A Vito le diría que es la luz de mis ojos, que lo amo con todo mi corazón y que estoy orgullosa de él.Mirá También¡Tristeza infinita! La desgarradora despedida de Paula Chaves a su perro Moro: “Uniste a esta familia”Mirá TambiénEl impactante retoque estético de Topa en su cara que causó reaccionesThe post ¡Exclusivo! Belén Francese habló de la maternidad, el sexo en el matrimonio y su futuro: “En 20 años, me veo como una diva de la Argentina” appeared first on Revista Paparazzi. Navegación de entradasVero Brunati y el día que recibió la noticia en pleno Mundial: la muerte de su marido, sus hijos y el camino para reconstruirse