Los aliados de Estados Unidos se mantienen al margen de la misión naval en el Estrecho de Ormuz
Los aliados de Estados Unidos se mantienen al margen de la misión naval en el Estrecho de Ormuz

El presidente Donald Trump insiste en que los aliados de Estados Unidos están listos para ayudarlo en el Estrecho de Ormuz. No están ni cerca de hacerlo.

El Reino Unido y Francia celebrarán una cumbre el viernes para discutir el asunto mientras Trump bloquea el crucial paso marítimo frente a la costa de Irán.

Sin embargo, se ha avanzado poco en la formación de una misión naval y los aliados no quieren desplegar recursos hasta que exista un alto el fuego permanente, según funcionarios europeos familiarizados con el tema que solicitaron anonimato para describir conversaciones privadas.

Hasta ahora, las conversaciones se han centrado más en los esfuerzos diplomáticos para resolver la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán que en soluciones militares, añadió uno de los funcionarios, incluso cuando Washington presiona por compromisos navales concretos.

El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha intensificado la tensión regional (AFP)

El Reino Unido y Francia tampoco coinciden plenamente sobre cómo funcionaría una operación naval, según otro funcionario, incluyendo el papel que desempeñaría Estados Unidos.

Por el momento, los diplomáticos quieren observar cómo evolucionan las frágiles negociaciones de paz antes de definir una misión concreta.

Eso significa que Trump permanece en gran medida solo en su intento de reactivar el tráfico comercial en el estrecho, una vía vital para el suministro de energía, fertilizantes y otras materias primas esenciales.

Donald Trump aseguró que otros países están dispuestos a colaborar, pero ninguno ha confirmado (EFE)

Hasta que el presidente presente un plan viable para lograrlo y poner fin a la guerra, los aliados estadounidenses probablemente tendrán dificultades para planear su apoyo, según las fuentes consultadas.

“Hay muchos aspectos complicados en esto”, declaró el presidente finlandés Alexander Stubb el lunes, horas después de que entrara en vigor el bloqueo estadounidense. “Irán tiene muchas cartas en este momento”.

El presidente finlandés Alexander Stubb advirtió que “Irán tiene muchas cartas en este momento” (Reuters)

Irán cerró inicialmente el paso —con la excepción de los petroleros que transportan su propio crudo— después de que Estados Unidos e Israel comenzaran a bombardear el país a finales de febrero. La medida disparó los precios globales de la energía y sacudió los mercados.

Como respuesta, Trump exigió que los aliados estadounidenses, incluidas las principales potencias navales europeas de la OTAN, ayudaran a reabrir el estrecho, una petición que rechazaron de manera unánime.

En su lugar, el Reino Unido y Francia pusieron en marcha una iniciativa para empezar a planificar una posible misión posterior a la guerra que ayude a garantizar la seguridad del tráfico marítimo por el estrecho. Ese esfuerzo ya suma cerca de 40 países.

Emmanuel Macron y Keir Starmer convocan a una videoconferencia para analizar la situación en Ormuz (AP)

No obstante, la planificación sigue en sus primeras etapas, según los funcionarios.

La prioridad actual del Reino Unido es evaluar el despliegue de sistemas autónomos para localizar minas que ya están en la región, en lugar de enviar buques de guerra para escoltar petroleros a través del estrecho, dijeron los funcionarios. Por su parte, Francia ha hablado reiteradamente de un “sistema de escolta”.

El presidente francés Emmanuel Macron afirmó que el objetivo es formar una “misión multinacional pacífica destinada a restablecer la libertad de navegación en el estrecho”, aunque recalcó que sería “estrictamente defensiva” y solo “desplegada cuando la situación lo permita”.

El presidente francés insiste en coordinar cualquier operación con Irán para evitar provocaciones (Europa Press)

La participación de Estados Unidos en este esfuerzo, discutida en una reunión de ministros de Exteriores del G-7 en marzo, también ha dividido a los aliados.

Los ministros de Exteriores del G7 abordaron la posible participación internacional en el estrecho (Saul Loeb, Pool Photo via AP)

Trump ha complicado aún más la planificación con su decisión de bloquear el estrecho, una maniobra para presionar las exportaciones petroleras de Teherán y obtener concesiones en las negociaciones de paz.

Aseguró que otros países están dispuestos a ayudar, pero ninguno se ha presentado. El presidente estadounidense ha dicho que dará más detalles el martes.

La estrategia de bloqueo de Trump busca presionar a Irán para obtener concesiones en las negociaciones (Europa Press)

El viernes, Macron y el primer ministro británico Keir Starmer celebrarán una videoconferencia desde París con la coalición ampliada para analizar los últimos acontecimientos. Starmer señaló que los países presionarán a Estados Unidos e Irán para que continúen las negociaciones y abordarán posibles planes militares para después de un alto el fuego concluyente.

Por ahora, la mayoría de los diplomáticos espera. Aunque muchos consideran que el bloqueo de Trump es una táctica de negociación más que un preludio de ataques contra petroleros, persiste la preocupación por una escalada.

Incluso la incautación de embarcaciones iraníes podría llevar a Teherán a reanudar los ataques contra países del Golfo o a presionar a los aliados hutíes en Yemen para que interrumpan el tráfico marítimo en el mar Rojo.

El bloqueo de Ormuz ha incrementado el riesgo de ataques y sabotajes en el Mar Rojo

“Esto es, en gran medida, una guerra de elección”, dijo Stubb. “Todos estamos intentando encontrar una salida”.

(Bloomberg)