Ante la presión de EEUU e Israel, el régimen iraní designó a un nuevo portavoz de la Guardia Revolucionaria
Ante la presión de EEUU e Israel, el régimen iraní designó a un nuevo portavoz de la Guardia Revolucionaria

La Guardia Revolucionaria iraní enfrenta un proceso de reorganización interna tras la muerte de su portavoz, en medio de la actual ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.

La agencia de noticias Fars informó que el militar Hosein Mohabi asumió de forma provisional la jefatura de la Subdirección de Relaciones Públicas y la vocería del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), luego del fallecimiento de Ali Mohamad Naini.

El nombramiento de Mohabi se realizó por orden de Hojatoleslam Haji Sadeghi, representante del Líder Supremo (Mojtaba Khamenei) en el cuerpo militar iraní. La designación responde al vacío dejado por Naini, cuya muerte fue confirmada por la Guardia Revolucionaria el pasado 20 de marzo y que fue descrita oficialmente como un “martirio”.

Poco después de conocerse la noticia, el Ejército de Israel reivindicó la autoría del fallecimiento de Naini. Las fuerzas israelíes difundieron en redes sociales el mensaje: “Eliminado”, y subrayaron que “el asesinato de Naini se suma a una serie de asesinatos de decenas de altos cargos del régimen en el marco de la operación”, en referencia a la ofensiva en curso junto con Estados Unidos.

El general de brigada Hossein Mohebbi (der.) fue nombrado nuevo portavoz de la Guardia Revolucionaria por el enviado del líder supremo, Abdollah Haji-Sadeghi (izq.) (Créditos: Irán International)

Entre las víctimas de la cúpula del régimen figuran altos funcionarios iraníes, incluyendo al ex líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Larijani; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadeh y Ismail Khatib.

En síntesis, la sustitución provisional de Naini por Mohabi refleja el intento del CGRI de mantener la continuidad institucional y comunicacional bajo una situación extraordinaria, marcada tanto por la pérdida de figuras clave como por el recrudecimiento de los ataques y la disputa geopolítica abierta en Medio Oriente.

El CGRI consolidó su control sobre las funciones gubernamentales esenciales en Irán, desplazando de facto a la administración civil encabezada por el presidente Masoud Pezeshkian. Esta situación se desarrolla en medio de una inestabilidad política profunda y la continua incertidumbre sobre el paradero y la situación del líder supremo Mojtaba Khamenei, según informó el medio Iran International.

El mando militar se convirtió en el eje real del poder en la república islámica, mientras en Washington, Donald Trump sostiene que Estados Unidos negocia con “un nuevo presidente” iraní menos radicalizado, aunque evita mencionar nombres. El CGRI, en los últimos días, frustró la capacidad de la presidencia para nombrar altos funcionarios, limitando así el margen de maniobra política del ejecutivo.

El presidente estadounidense, Donald Trump (EFE/ALEX BRANDON)

En respuesta a los recientes intentos de Pezeshkian por designar un nuevo ministro de inteligencia, el comandante Ahmad Vahidi intervino directamente y bloqueó cualquier avance, según el reporte del medio iraní. Ninguno de los candidatos propuestos —entre ellos el ex ministro Hossein Dehghan— recibió el visto bueno militar. Vahidi justificó la decisión al declarar que, debido a la situación de guerra, “los puestos de liderazgo más delicados seguirán bajo administración y supervisión del CGRI por tiempo indefinido”.

La maniobra representa una ruptura abierta con el procedimiento político tradicional del país, donde la elección de los ministros de inteligencia corresponde al presidente, tras recibir el aval del líder supremo. Sin embargo, la ausencia prolongada de Khamenei permitió al estamento militar bloquear las promociones impulsadas por el Ejecutivo y afianzar su dominio sobre el aparato de seguridad nacional.

En la práctica, el CGRI pasó a ejercer el control de las áreas estratégicas del Estado iraní, relegando a la presidencia a un papel secundario. A día de hoy, la autoridad de la Guardia Revolucionaria sobre los nombramientos clave revela la magnitud del cambio de poder en Teherán y el protagonismo absoluto de los mandos militares en la crisis actual.

(Con información de Europa Press)