A un mes del comienzo de la guerra, y con la cúpula de gobierno y militar devastada, la República Islámica comenzó a utilizar sus “proxies”, grupos que realizan acciones terroristas. Las potencias europeas reforzaron las medidas de seguridad en instituciones religiosas, gubernamentales y empresariales. Francia desbarató un atentado contra el Bank of America en París. Los analistas creen que el ingreso de los hutíes en la guerra puede provocar otro colapso en el mercado petrolero, ya que tienen capacidad suficiente como para bloquear el tráfico marítimo en el mar Rojo. Leer más Navegación de entradasLas protestas contra Trump se globalizan Kicillof: “Milei tendría que reconocer que estuvo bien la nacionalización de YPF”