“El desaparecido habita un no-lugar, una zona de excepción donde el Estado se permitía operar más allá de cualquier límite jurídico”, por eso esa cifra “se ofrece como el único lenguaje posible frente a lo inefable”: la tortura, la muerte y el asesinato de ciudadanos y pobladores argentinos. Leer más Navegación de entradas¿Cereal con cuchara y tenedor? El “método” de un experto en protocolo genera debate en redes Desaparecido, la palabra que la dictadura argentina cambió para siempre