Aquella madrugada, según el relato del propio Nobel de la Paz, llegó a resignarse y entregarse al Dios, pero después de dos horas de espera en el aeródromo se le informó que sería trasladado a la Unidad Penal 9 de La Plata. Leer más Navegación de entradasMelconian: “Con superávit no se come, no se cura y no se educa” Irán respondió a Trump: “Si atacan nuestras plantas de energía, atacaremos la infraestructura de toda la región”