Kate y William. Salen al rescate de la corona británica en pleno escándalo del caso Epstein: detalles ocultos de su aparición en los BAFTA
Kate y William. Salen al rescate de la corona británica en pleno escándalo del caso Epstein: detalles ocultos de su aparición en los BAFTA

Los oficiales recorrieron los 200 kilómetros de distancia entre el cuartel central de policía en Oxfordshire y la residencia Wood Farm, en Sandringham, para llevarse detenido a Andrés, el hermano del rey Carlos III, el 19 de febrero pasado. El operativo policial fue una sorpresa aun para el monarca, según lo que él mismo aseguró en un comunicado oficial: “Me he enterado, con profunda preocupación, de la noticia sobre Andrés Mountbatten-Windsor y la sospecha de conducta inapropiada en un cargo público”.

En efecto, el ex príncipe y ex duque de York –liberado once horas más tarde, en el mismo día en que cumplía 66 años– sumó ese cargo a los que ya enfrentaba por sus vínculos con Jeffrey Epstein y su red de tráfico y abuso de menores. Lo que se investiga ahora es si, además de mantener relaciones con menores, Andrés compartía información confidencial de Reino Unido con Epstein mientras se desempeñaba como enviado comercial de su madre, la reina Isabel II, entre 2001 y 2011.

En la ceremonia de los premios BAFTA, el domingo pasado,
Kate y William se lookearon a tono, en morado, para dar una ima gen de unidad y solidez, según analizó el diseñador español Juan Avellaneda

LOS MÁS QUERIDOS

El escándalo –que no ha parado de crecer desde que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos desclasificó tres millones de documentos y correos electrónicos de Epstein, el financista muerto en prisión en 2019– produjo una crisis no sólo puertas adentro del Palacio de Buckingham, sino que está sacudiendo los cimientos de la propia monarquía británica, que hasta hoy ha sido tan sólida como para sobrevivir por siglos a guerras y revoluciones. La estrategia de Carlos ante ese panorama es mantener distancia de su hermano y encarar las noticias desfavorables con una actitud serena: “Mi familia y yo continua remos con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes”, manifestó el Rey ese mismo jueves, mientras asistía a un evento de la Semana de la Moda de Londres y se sentaba en primera fila junto a la diseñadora Stella McCartney.

La presencia de William y Kate en los BAFTA no estaba en la agenda  oficial, aunque el príncipe es presidente honorario de la Academia
Británica de Cine y Televisión. Acá, en el momento en el cual el príncipe brinda su discurso en el escenario del Royal Festival Hall

El operativo de la familia real para proyectar una imagen de respeto por la ley y, a la vez, de unión y armonía en medio de la tormenta no podría estar completo ni ser efectivo sin la participación de las mejores armas que poseen los Windsor: los príncipes de Gales, que son los royals con mejor imagen en Reino Unido. Según una encuesta publicada en enero pasado por el periódico británico Daily Mail –que confirma lo que ya anunciaban otros sondeos–, William, el hijo mayor del Rey, tiene una imagen positiva del 77 por ciento y su mujer, Kate, del 74 por ciento, frente al 60 por ciento de aprobación con que cuenta Carlos. La percepción general sobre los príncipes es que son el futuro sano de la monarquía y que se relacionan con valores positivos como la familia, la honestidad y una espontaneidad que los acerca al pueblo sin romper el protocolo.

Algunas versiones aseguran que el domingo 22 asistieron para demostrar que el escándalo de Andrés no afecta las actividades ni la imagen de la familia real

Su aparición sorpresiva –no figuraba en la agenda oficial– el domingo pasado en la ceremonia de los BAFTA, los premios de la Academia Británica de Cine y Televisión, cumplió su cometido: en estos días oscuros, William y Kate brillaron más que las propias estrellas de las películas. La princesa, que no asistía a los BAFTA desde 2023, debido al tratamiento por cáncer que siguió hasta hace poco más de un año, eligió para la gala en el Royal Festival Hall de Londres un vestido que ya había usado hace siete años en otro evento: un Gucci de estilo “old Hollywood”, de línea romántica en gasa drapeada con un degradé en la gama del rosa y un cinturón de terciopelo morado que hacía match perfecto con el smoking de su marido. Nada en ese look fue escogido al azar. “Fue una forma muy sutil de verse alineados visual mente, como pareja y como institución”, dijo a ¡HOLA! el reconocido diseñador es pañol Juan Avellaneda, quien analizó el mensaje detrás del vestuario de los príncipes: “No intentan ser tendencia, sino tener una imagen más eterna”, agregó.

En la gala, William le entregó un premio especial a Donna Langley, una de las ejecutivas más influyentes de
la industria

El contexto de la ceremonia ayudó, además, a que pudieran hablar de temas más amables que los policiales que atormentan a Buckingham. Kate sonrió, encantadora como de costumbre, y brindó declaraciones sobre sus emociones, sus hijos y el cine. “Los chicos están empezando a interesarse por las películas y es una forma fantástica de tener algunas de las conversaciones difíciles con ellos”, dijo la nuera del Rey. Y, en tren de confidencias, reveló que lloró con Hamnet, la película que ella considera como “poderosa” y que narra la vida familiar del autor William Shakespeare y la muerte de su hijo: “Terminé con los ojos muy hinchados”, contó. En tanto, su marido confesó que aún no ha visto el film. “Necesito estar en calma total, y no lo estoy ahora. Lo haré más adelante”, prometió El glamoroso paso de los príncipes de Gales por la alfombra roja no alcanzó, por supuesto, para bajarle la intensidad al grave escándalo de Andrés, pero sí sirvió para que enviaran un mensaje a los británicos y al mundo: que ellos no son iguales al ex duque de York y que con ellos la monarquía tiene una posibilidad de cambiar para sobrevivir.

Kate y William aplauden desde la
platea del Royal Festival Hall de Londres, en otro momento de la gala. Junto con ellos está Donna Langley, quien recibió un galardón en la velada

LA GALA MÁS ESPERADA DE LONDRES

Talento, pasión y glamour. Todo eso se combina en la alfombra roja de los BAFTA, una de las más esperadas en el calendario de la industria del cine. Es que, luego de las ceremonias de los Golden Globes, de los Critics Choice Awards y de los Emmy –que se realizan en los Estados Unidos y que, habitualmente, tienen lugar en enero–, la entrega de estos premios reúne en una noche única de fines de febrero no sólo a las estrellas más destacadas del cine y de la televisión, sino también a miembros de la realeza e invitados de lujo, y enciende los motores para la esperada entrega de los Oscar.

La actriz estadounidense
Emma Stone, nominada a Mejor
Actriz por su papel en Bugonia, lució un diseño con escote en
forma de lágrima by Louis Vuitton, firma de la que es embajadora
 Sadie Sink, protagonista de
Stranger Things, impactó con un
vestido de Prada con corte a la
cintura y falda en línea A al estilo de los años 50

Esta nueva edición de los premios en Londres –que comenzaron a celebrarse en 1949 y que se los conoce como “los Oscar británicos”– no fue la excepción: el domingo 22 de febrero, en el Royal Festival Hall, en el Southbank Centre de la capital británica, hubo discursos emotivos y homenajes a Diane Keaton, Terence Stamp, Catherine O’Hara, Rob Reiner, Eric Dane y James Van der Beek, que murieron recientemente. Pero también out fits imperdibles, muchos nervios y bromas, reencuentros memorables y amor…

Kate Hudson, la actriz de Song
Sung blue: Canción para dos llega al Royal Festival Hall, con el músico Danny Fujikawa, su pareja desde 2016 Hudson, con un diseño de Prada,
entallado, con sobrefalda y
cola, inspirado en el glamour
clásico de la época dorada
de Hollywood. Las joyas, de
ChaumetPara muchos, Kirsten Dunst fue la mejor vestida de la noche: la actriz, quien asistió acompañada por su marido, el
actor Jesse Plemons, optó por un original conjunto de Valentino compuesto por una falda recta, top con escote en
“V” y chaqueta con mangas globoLa italiana Monica Bellucci volvió a los BAFTA tras una década de ausencia y lo hizo con un modelo escotado y de corte sirena de Stella McCartney. Llevó, además, un importante collar de
diamantes de Cartier

UNA NOCHE DE SORPRESAS

La presencia de William y Kate, los príncipes de Gales, quienes cautivaron con sus sonrisas y sus looks coordinados en bordó, no fue la única sorpresa de esta noche mágica. Paul Mescal, el actor de Hamnet, dejó a todos sin pala bras al asistir a esta red carpet junto con la cantante y compositora estadounidense Gracie Abrams. Si bien los rumores del romance ya habían surgido en 2024, Mescal y la hija del conocido director de cine J. J. Abrams no habían posado juntos públicamente… hasta ahora.

Paul Mescal, el actor de Hamnet, junto a Gracie Abrams

En tanto Timothée Chalamet, nominado por Marty Supreme, evitó posar en la alfombra roja con la modelo y empresaria Kylie Jenner, pero sí se dejó fotografiar con ella una vez que ingresaron al teatro y durante la ceremonia.

Timothée Chalamet y Kylie
Jenner, una de las parejas más
fotografiadas de la gala. Mientras el actor de Marty
Supreme apostó por un smoking de Givenchy by Sarah Burton, su amor optó por un diseño vintage con pedrería de la colección primavera verano 1999 de
Thierry Mugler

Sin embargo, fue el actor Robert Aramayo el que protagonizó la mayor sorpresa del evento: minutos después de haber ganado el BAFTA en la categoría Estrella Emergente –que se entrega por votación del público– recibió de manos de Alan Cumming el galardón al Mejor Actor, desplazando a Timothée Chalamet y a Leonardo DiCaprio, que eran los dos grandes favoritos de la no che. El protagonista de I Swear se llevó un aplauso interminable y la preciada estatuilla de bronce que diseñó la escultora Mitzi Cunliffe y que fusiona las dos máscaras más conocidas de la antigua Grecia: la tragedia y la comedia.

Robert Aramayo, ganador
de dos estatuillas, posa con Ethan Hawke. El actor norteamericano, que aparece en
público por primera vez tras la boda de su hija Maya, fruto
de su matrimonio con Uma Thurman, estaba nominado como Mejor Actor por el film
Blue MoonAdam Long y Aimee Lou
Wood, que fue una de las presentadoras de la noche, con una creación de Emilia
Wickstead y joyas de TiffanyLa actriz y directora Maggie Gyllenhaal, con una propuesta full black y gran escote, y su marido, el actor Peter Sarsgaard, llegan al Royal Festival HallLa diseñadora de joyas Sabine
Getty, en la red carpet de los BAFTALa actriz Gillian Anderson, con un diseño de la colección primavera verano 2026 de Roksanda Acompañada por su marido, Bobby Cannavale, la actriz Rose Byrne lució un diseño sofisticado de Miu Miu
con bordados de cristalesPara la gala, la actriz y modelo Jenna Coleman lució un vestido transparente con flores rojas
en relieve de Armani Privé 2023 Tilda Swinton con un smoking Chanel, en la fiesta de Warner
Bros después de la gala de los BAFTALa actriz de Una batalla tras otra, Teyana Taylor, con un lookazo creado por Daniel Lee, de Burberry: un trench con un cuello teatral y muchos pliegues. El accesorio: un broche de TiffanyEl irlandés Cillian Murphy, vestido por Ferragamo, y la ganadora a Mejor Actriz por Hamnet, su compatriota Jessie
Buckley, con un diseño de inspiración griega en terciopelo, de ChanelUna postal del Royal
Festival Hall de Londres, a sala
llena, en el momento en el cual
Jessie Buckley recibe su galardón como Mejor Actriz por HamnetLa tapa de revista ¡Hola! de esta semana.