El envejecimiento rápido de la población sitúa a los países nórdicos en el centro del debate sobre la viabilidad de los sistemas de bienestar y el futuro de sus modelos económicos.Si bien la región es reconocida por sus políticas sociales y su respuesta al desafío demográfico, el caso de Finlandia expone tensiones internas que matizan el supuesto equilibrio del llamado modelo nórdico. Así, Finlandia emerge como ejemplo destacado dentro del avance de la economía silver en Europa, según análisis de Fiftiers y Sweden Herald.Los países nórdicos han construido sistemas de bienestar sólidos que les permiten enfrentar el reto del envejecimiento mejor que otras naciones europeas. Han implementado políticas activas de empleo dirigidas a personas mayores de 50 años, fomentando su permanencia y reintegración laboral. Además, la migración laboral ha sido esencial para reforzar la fuerza de trabajo y mantener la productividad.Sumar trabajadores extranjeros y ajustar el mercado a una fuerza laboral de mayor edad ha contribuido a reducir el impacto negativo del cambio demográfico. Como resalta Sweden Herald, aunque las finanzas públicas de la región muestran estabilidad general, existen diferencias marcadas entre los países del norte.La economía plateada no solo refleja el aumento del consumo entre adultos mayores, sino que está impulsando una transformación en la dinámica laboral. Según el análisis de Fiftiers, en los países nórdicos se observa una prolongación de la vida laboral acompañada de oportunidades para el reentrenamiento profesional en edades avanzadas.La participación activa de los adultos mayores en sectores productivos aporta experiencia valiosa y los consolida como recurso fundamental para la economía. En palabras del editorial, “el envejecimiento no es visto como carga sino como activo económico”. Este enfoque diferencia a la región de otras partes de Europa y posiciona a los países nórdicos como referencia en la gestión del cambio demográfico.Finlandia experimenta una presión mayor sobre su economía. A pesar de los pilares compartidos del modelo nórdico, el país muestra síntomas de menor crecimiento y una caída en la población activa, lo que genera tensiones fiscales y productivas.El informe indica que, en comparación con Suecia, Noruega y Dinamarca, Finlandia ya evidencia una desaceleración económica y posibles revisiones a la baja en su calificación crediticia. Estas situaciones reflejan que la resiliencia del sistema nórdico puede verse comprometida ante condiciones adversas específicas.La experiencia del norte europeo contrasta con lo que sucede en la Europa central y mediterránea, según Fiftiers. En estas zonas, el aumento de la cantidad de adultos mayores ejerce presión directa sobre los sistemas de pensiones y el empleo, lo que dificulta la sostenibilidad a largo plazo.Mientras tanto, las políticas públicas nórdicas han permitido mantener tanto la productividad como el consumo senior, erigiendo a la región como un auténtico “laboratorio de la economía plateada”. Esta experimentación ofrece aprendizajes pero también revela límites, especialmente frente a desafíos como los que enfrenta Finlandia.Aunque la región nórdica es reconocida por anticipar y responder con fortaleza al desafío del envejecimiento poblacional, el caso finlandés pone en evidencia que la adaptación presenta obstáculos significativos cuando el crecimiento decae y la base fiscal se reduce. Navegación de entradas¡Sorpresa! En plena ausencia de Mauro Icardi, Wanda Nara apareció en el casamiento de su hermano Kim Jong-un consolidó su control total sobre Corea del Norte tras ser reelecto en el congreso del partido gobernante