Polonia prepara un reclamo de reparaciones de guerra contra Rusia durante la ocupación soviética
Polonia prepara un reclamo de reparaciones de guerra contra Rusia durante la ocupación soviética

Polonia ha iniciado los preparativos para presentar una reclamación formal de reparaciones de guerra a Rusia por los crímenes cometidos durante la dominación soviética del país. Esta iniciativa coincide con el reclamo aún no resuelto que mantiene contra Alemania por los crímenes nazis, y responde a una estrategia gubernamental que busca documentar el daño sufrido no solo durante la Segunda Guerra Mundial, sino también a lo largo de las décadas de influencia soviética, lo que podría amplificar considerablemente la magnitud de la demanda.

Bartosz Gondek, al frente del instituto encargado por el primer ministro Donald Tusk de investigar los crímenes históricos rusos, anticipó una investigación mucho más extensa que la realizada por los crímenes nazis, debido a los más de cuarenta años de control soviético tras el conflicto global. Según Gondek, su equipo compuesto por unos diez historiadores e investigadores polacos enfrenta obstáculos mayores que en el caso alemán: el acceso a archivos rusos resulta casi imposible y numerosos documentos relevantes fueron falsificados o destruidos durante la era soviética.

El acceso restringido a documentos históricos y la destrucción de pruebas durante la época soviética dificultan el cálculo preciso del monto que Polonia podría exigir a Rusia. Gondek calificó el proceso como “un proyecto a largo plazo” y consideró prematuro especular si la cifra podría superar la exigida a Alemania, que asciende a 1,3 billones de euros.

Desde Varsovia, el gobierno subraya el contexto de alta tensión con Moscú. Recientemente, las autoridades polacas detuvieron a personas bajo sospecha de espionaje para Rusia, mientras acusan al Kremlin de intensificar ataques híbridos contra Polonia. Como ejemplo, señalan la incursión de drones rusos en el espacio aéreo polaco en septiembre pasado.

Además, Tusk sostiene que Polonia es actualmente el país más atacado por ciberataques rusos.

Contexto diplomático y memoria histórica

El reclamo de Polonia a Alemania se ha mantenido sin resolución y genera debate también en el ámbito interno. Alemania argumenta que la cuestión de reparaciones quedó legalmente cerrada tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la oposición conservadora, encabezada por el partido Ley y Justicia (PiS), acusa al actual gobierno de no ejercer suficiente presión sobre Berlín y considera que la atención sobre Rusia pretende desviar el foco del “estancamiento” en las conversaciones con Alemania.

Arkadiusz Mularczyk, miembro del Parlamento Europeo por el PiS y líder del reclamo polaco ante Alemania en 2022, expresó al Financial Times: “Plantear ahora la cuestión de las reparaciones a Rusia es, en esencia, un intento de evitar el núcleo del asunto: la responsabilidad aún no resuelta de Alemania.” Mularczyk agregó que no le sorprendería que Tusk busque obtener rédito político exigiendo reparaciones a Rusia.

ARCHIVO: Una excavadora demuele un monumento postsoviético, cubierto de pintura roja tras la agresión de Rusia contra Ucrania, que conmemoraba a los soldados del Ejército Rojo que murieron en la Segunda Guerra Mundial, en Garncarsko, Polonia, el 20 de abril de 2022 (Reuters)

La negación histórica de Moscú respecto de atrocidades como la masacre de Katyn -donde aproximadamente 22 mil oficiales y civiles polacos fueron ejecutados por orden de Stalin– persistió hasta 2010, cuando el Parlamento ruso reconoció oficialmente la responsabilidad soviética.

Sin embargo, tras la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, Vladimir Putin ha impulsado una visión revisionista de la historia que incluye argumentos justificando la presencia soviética en Polonia. En 2023, Vyacheslav Volodin, entonces presidente de la Duma, sugirió que Polonia debería pagar USD 750.000 millones por “haber sido liberada” por la Unión Soviética tras la guerra.

El mes pasado, Andrey Artizov, jefe del archivo federal ruso, afirmó que un estudio encargado por Putin sostiene que Polonia minó la cooperación soviética con Reino Unido y Francia para tratar de impedir la guerra con Alemania, una acusación rechazada por las autoridades polacas.

Estrategia política y memoria nacional

Paweł Machcewicz, historiador polaco, interpretó los movimientos de Tusk como una táctica de doble finalidad. Por un lado, busca contrarrestar la campaña de desinformación que Moscú intensifica contra Polonia. Por otro, intenta evidenciar ante la opinión pública que la defensa de los intereses nacionales no es exclusiva de la derecha ni del PiS.

Mientras tanto, el presidente polaco Karol Nawrocki, designado por el PiS y también historiador, continúa presionando a Berlín para obtener reparaciones. Durante el aniversario de la liberación de Auschwitz en enero, Nawrocki declaró: “Hasta hoy, el Estado alemán no ha pagado reparaciones a Polonia por los crímenes de la Segunda Guerra Mundial. Así no se construye un mundo en paz”.

Aunque rechaza la demanda, el canciller alemán Friedrich Merz ha tomado pasos de conciliación, como comprometerse a erigir un memorial polaco en Berlín y devolver objetos saqueados. En diciembre, Merz señaló tras reunirse con Tusk: “Estamos discutiendo otras posibilidades de gestos humanitarios apropiados hacia el pueblo polaco. Les pido comprensión por no hablar de sumas, pero tengan la certeza de que el gobierno alemán es muy consciente de su responsabilidad histórica hacia Polonia”.

Al margen de las víctimas humanas, el instituto de Gondek también pretende analizar las pérdidas territoriales y demográficas producidas tras 1945, así como las consecuencias económicas y sociales de la hegemonía soviética durante la Guerra Fría.

Jakub Stefaniak, vicejefe de la cancillería de Tusk, explicó recientemente que Polonia está “al inicio de este camino” para documentar los crímenes soviéticos y advirtió que se trata de la “última oportunidad” para recoger los testimonios de quienes vivieron esos hechos, muchos de ellos ya en edad avanzada.