Rusia lanzó un nuevo ataque masivo contra la región de Kharkiv: al menos 4 muertos
Rusia lanzó un nuevo ataque masivo contra la región de Kharkiv: al menos 4 muertos

Un nuevo ataque ruso con drones impactó sobre una zona residencial de la localidad de Bogodukhiv, en la región de Kharkiv, noreste de Ucrania. El bombardeo dejó esta madrugada cuatro víctimas mortales, incluidos tres niños, según informó el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania.

Entre los fallecidos se encuentran dos niños de un año, una niña de dos años y un hombre de 34 años, cuyos cuerpos fueron recuperados por rescatistas entre los escombros tras el ataque.

La vivienda impactada quedó completamente destruida y se originó un incendio en la zona de 60 m2, de acuerdo con el informe oficial. Además de las cuatro víctimas fatales, otras dos personas —una de ellas una mujer embarazada de 35 años— resultaron heridas.

Tras el ataque, equipos del Servicio Estatal de Emergencias, entre ellos zapadores y adiestradores caninos, participaron en las labores para eliminar los restos y asegurar la zona afectada. El servicio de rescate informó además que psicólogos estuvieron presentes en el lugar para brindar apoyo a los afectados por el suceso.

La fiscalía regional afirmó que inició una investigación “por la comisión de un crimen de guerra que ha provocado la muerte de civiles”.

Las llamas del incendio provocado por el bombardeo ruso en la madrugada del miércoles (Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania)

En Zaporizhzhia, la ofensiva dejó cerca de 11.000 usuarios sin electricidad, según informó el gobernador Iván Fedorov.

El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania informó que, durante la madrugada del 11 de febrero (a partir de las 18:30 del 10 de febrero), Rusia lanzó 129 ataques con drones de los tipos Shahed (de fabricación iraní), Gerbera, Italmas y otros modelos, desde las regiones de Bryansk, Kursk, Millerovo, Primorsko-Akhtarsk (todas en Rusia) y desde Donetsk, en territorio ucraniano. Alrededor de 80 de estos drones eran del tipo Shahed.

La ofensiva aérea fue enfrentada por la aviación ucraniana, tropas de misiles antiaéreos, unidades de guerra electrónica y sistemas no tripulados. Según los datos preliminares, hasta las 08:00 (horario local), la defensa aérea ucraniana logró derribar o neutralizar 112 drones enemigos.

Un bombero con su manguera, intentando apagar el incendio, en Kharkiv (Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania)

En las horas previas al reciente ataque, el presidente ucraniano Volodimir Zelensky anunció una reestructuración de su defensa aérea en varias regiones tras los continuos bombardeos rusos que dejaron a millones de personas sin electricidad ni calefacción durante el invierno.

La decisión del mandatario fue oficializada luego de reunirse con el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, el jefe del Estado Mayor y el ministro de Defensa. A su vez, ordenó transformar por completo el funcionamiento de los sistemas defensivos en las zonas más afectadas.

Zelensky explicó que la reorganización abarcará tanto a los interceptores como a los grupos móviles de fuego y toda la estructura de las defensas aéreas locales. El presidente agradeció el esfuerzo de los equipos de protección civil, la colaboración de los aliados internacionales que enviaron ayuda y el trabajo de los electricistas que siguen restableciendo el suministro.

En ciertas divisiones administrativas, la reorganización será casi total, con una nueva coordinación de interceptores, unidades móviles adicionales y la defensa de corto alcance. Además, se implementarán ajustes en la gestión y supervisión del suministro de drones, armamento y personal, con énfasis en la formación y refuerzo de brigadas como eje central del nuevo esquema defensivo.

Zelensky conmina a la Fuerza Aérea a repeler con

El comandante en jefe de Ucrania, coronel general Oleksandr Syrskyi, informó que la línea del frente actual se extiende a lo largo de unos 1.200 kilómetros en las regiones oriental y sur del país.

Syrskyi destacó que los avances tecnológicos en el uso de drones por parte de ambos bandos han ampliado la llamada “zona de muerte”, es decir, el área de mayor riesgo para las tropas, que ahora alcanza una profundidad de hasta 20 kilómetros.