Exiliada en España desde 1981, la líder peronista vivió protegida por fallos judiciales que bloquearon extradiciones por causas pendientes en Argentina. A esta altura de su vida, permanece aislada en la ciudad española, lejos de la política y rodeada de recuerdos de su presidencia, mientras recibe una jubilación de privilegio y pensión militar. Leer más Navegación de entradasEl día después de la Batalla de Caseros: el calvario de los soldados que perdieron la guerra y el suelo Qué santo se recuerda hoy, 4 de febrero: San Juan de Brito, el “Xavier portugués” que se hizo asceta para evangelizar la India