Las publicaciones científicas prestigiaron el saber, hasta que la revolución de internet lo monetizó. “El problema de la IA es la pereza intelectual con la que la usamos”, advierte el autor, pero podríamos estar en el umbral de una auténtica “ilustración digital”, si el conocimiento recobrara su lugar. Leer más Navegación de entradasUna mujer encontró una serpiente de casi dos metros en la cocina en una capilla de Chaco Por segundo año consecutivo, Real Madrid deberá jugar los playoffs de la Champions League