La tarjeta SUBE continúa siendo el principal medio de acceso al transporte público en la Argentina y el sistema de saldo negativo se mantiene como una herramienta clave para garantizar la movilidad diaria de millones de usuarios.Este mecanismo permite viajar aun cuando la tarjeta no tenga crédito disponible, siempre que el valor del pasaje se encuentre dentro del margen de descubierto habilitado. Actualmente, el saldo negativo máximo permitido es de $1200 para los colectivos de todo el país, el subte de la Ciudad de Buenos Aires y el transporte fluvial del Delta bonaerense.El dispositivo que muchos ponen en el parabrisas, pero puede costar una multaEn el caso de los trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires —Mitre, Sarmiento, Roca, San Martín, Belgrano Norte y Belgrano Sur—, así como el Tren del Valle que opera en Neuquén, el límite continúa siendo de $650.El funcionamiento del sistema es automático. Si el valor del boleto entra dentro del margen habilitado, el viaje se valida normalmente. Luego, al realizar una recarga, el sistema descuenta en primer lugar el monto adeudado antes de acreditar el nuevo saldo disponible.De esta manera, la SUBE permite sostener el acceso al transporte público incluso cuando el usuario se queda sin crédito, una situación frecuente en contextos de aumentos tarifarios o viajes imprevistos.En paralelo, el sistema incorporó el año pasado nuevas alternativas de pago que apuntan a modernizar la experiencia de viaje. Entre ellas se encuentra la posibilidad de abonar el pasaje apoyando el celular sobre el lector mediante tecnología NFC o, en los dispositivos que no cuentan con esa función, generando un código QR para ser escaneado directamente en el validador.La aplicación oficial de SUBE también permite cargar saldo mediante tarjeta de débito o billeteras electrónicas, consultar el crédito disponible en tiempo real y elegir si los beneficios —como la Tarifa Social o los descuentos por combinación— se aplican sobre la tarjeta física o sobre la versión digital.En el subte porteño, además, ya se encuentra habilitado el pago con tarjetas bancarias y billeteras virtuales, modalidad que también comenzó a extenderse en múltiples líneas de colectivo, en línea con una tendencia internacional que busca diversificar los medios de pago y reducir la dependencia del plástico tradicional.El sistema de saldo negativo no se limita al Área Metropolitana de Buenos Aires, sino que funciona en todas las ciudades del país donde opera la tecnología SUBE. Sin embargo, en aquellas localidades donde la tarifa mínima supera los $1200 debido a actualizaciones recientes, el margen de descubierto puede resultar insuficiente para cubrir un viaje completo.Aun así, la política oficial mantiene criterios uniformes en todo el territorio nacional, mientras el sistema continúa avanzando hacia un esquema donde las soluciones digitales ganan protagonismo y el uso de la tarjeta física comienza, de manera gradual, a perder centralidad. Navegación de entradas¿A qué velocidad se debería tomar con el auto una loma de burro? Patente 2026: qué autos no la pagan y quiénes deberán hacerlo desde este año