La oficina del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, detalló que el Gobierno israelí condicionó la reapertura del paso de Rafah, que conecta la Franja de Gaza con Egipto, a la localización y recuperación de los restos del sargento mayor Ran Gvili.El propio Netanyahu comunicó que, tras completar este operativo, se autorizará un tránsito peatonal limitado por esta vía, bajo un estricto sistema de inspección israelí, en concordancia con el plan regional impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, informó Europa Press.Por su parte, el ejército de Israel lleva a cabo una “operación a gran escala” para localizar a Gvili en Gaza, indicaron autoridades israelíes al tiempo que Estados Unidos y otros mediadores presionan a Israel y a Hamas para avanzar a la siguiente fase de su cese del fuego.La operación se realiza un día después que altos enviados de Estados Unidos se reunieran con el primer ministro Benjamin Netanyahu para hablar sobre los próximos pasos.El regreso de los restos de Gvili ha sido ampliamente visto como la eliminación del último obstáculo para avanzar con la apertura del cruce de Rafah, lo que marcará la segunda fase del alto el fuego.El regreso de todos los rehenes restantes, vivos o muertos, ha sido una parte central de la primera fase del alto el fuego que entró en vigor el 10 de octubre. Antes del domingo, el rehén anterior fue recuperado a principios de diciembre.Aunque Israel ha llevado a cabo esfuerzos de búsqueda anteriormente para encontrar a Gvili, se revelaron más detalles de lo habitual sobre esta operación. El ejército de Israel dijo que estaba buscando en un cementerio en el norte de Gaza cerca de la Línea Amarilla, que delimita las partes del territorio controladas por Israel.Por separado, un oficial militar israelí dijo que Gvili podría haber sido enterrado en el área de Shujaiyya–Daraj Tuffah, y que rabinos y expertos dentales estaban en el terreno con equipos de búsqueda especializados. El oficial habló bajo condición de anonimato porque estaban discutiendo una operación aún en curso.La familia de Gvili ha instado al gobierno de Netanyahu a no entrar en la segunda fase del alto el fuego hasta que sus restos sean devueltos.Pero la presión ha ido en aumento, y el gobierno de Trump ya ha declarado en los últimos días que la segunda fase está en marcha.Israel ha acusado repetidamente a Hamas de retrasar la recuperación del último rehén. Hamás, en un comunicado el domingo, dijo que había proporcionado toda la información que tenía sobre los restos de Gvili y acusó a Israel de obstruir los esfuerzos para buscarlos en áreas de Gaza bajo control militar israelí.Quién era Ran GviliRan Gvili, de 24 años, era oficial de la unidad de élite Yasam de la policía israelí cuando el 7 de octubre de 2023 decidió acudir al combate pese a encontrarse de baja médica por una fractura en el hombro. Al escuchar los primeros reportes del ataque de Hamas, se dirigió hacia el festival de música Nova, pero en el camino se encontró con milicianos que asaltaban el kibutz Alumim, en el sur de Israel.Según testimonios de compañeros que sobrevivieron a la batalla, Gvili fue el primero en abrir fuego contra los atacantes. Las autoridades israelíes confirmaron su muerte cuatro meses después, en enero de 2024, y determinaron que había sido herido de gravedad durante los combates antes de ser trasladado a Gaza.La familia de Gvili ha mantenido una campaña activa para exigir que Israel no haga concesiones hasta recuperar sus restos. Cada viernes, sus padres, Itzik y Talik, encabezan una concentración frente al cuartel general militar en Tel Aviv.El jefe del Estado Mayor de las FDI, el teniente general Eyal Zamir, se acercó a ellos la semana pasada para transmitirles que existía “margen para el optimismo”. La madre de Gvili resumió la situación de su familia en una publicación en redes sociales tras conocerse que su hijo era el último rehén pendiente: “El primero en irse, el último en volver”. Navegación de entradasEl insólito método de Matías Palleiro para educar a Momo que Jimena Barón expuso sin filtros Un rayo cayó sobre una marcha pro Bolsonaro en Brasilia y dejó más de 30 heridos