El entonces príncipe de Gales conoció a la socialite estadounidense en 1931 en una fiesta en Londres: ella estaba casada con Ernest Simpson. Su relación se intensificó en 1934, con Eduardo fascinado por su carácter fuerte y estilo americano, pese a rumores de infidelidades previas. Leer más Navegación de entradasAlerta roja por radiación extrema en Argentina: el índice UV alcanzará niveles críticos este jueves San Vicente, el diácono que resistió la tortura sin renunciar a su fe