76 89 23: un documental sale al rescate de una película argentina de culto
76 89 23: un documental sale al rescate de una película argentina de culto

76 89 23 (Argentina/2025). Dirección: Federico Benoit. Guión: Federico Benoit, Diego Belsito y Ezequiel Mendoza. Fotografía: Maxim Vasiliev. Música: 9 Disparos. Edición: Diego Belsito. Duración: 98 minutos. Distribuidora: Moving Pics. Calificación: solo apta para mayores de 13 años. Nuestra opinión: regular.

Hace casi 26 años, en mayo de 2000, se produjo el estreno en los cines argentinos de 76 89 03, de Flavio Nardini y Christian Bernard. La película tuvo en su momento un lanzamiento destacado y salió arriesgadamente a conquistar al público local con un lanzamiento en salas paralelo al de Plata quemada, de Marcelo Piñeyro, una de las producciones nacionales más ambiciosas de ese tiempo.

La apuesta de 76 89 03 se conectaba con su condición de “película de culto”, que no dejó de crecer desde el momento en que la desaparecida revista Film la programó en 1999 dentro de un ciclo de cine argentino inédito. Un espíritu parecido inspira este documental dirigido por Federico Benoit, pero ese posicionamiento en realidad funciona como un trampolín desde el cual se apunta a objetivos mucho más ambiciosos.

76 89 23 no solo quiere hacer un rescate reivindicatorio de una película que sus defensores más entusiastas califican por lo menos de políticamente incorrecta, audaz, provocadora y hasta imposible de filmar en este momento por múltiples razones, empezando por la presencia constante de un personaje femenino (menor de edad, para más datos) encerrado todo el tiempo en una jaula y por la encarnación del llamado “ser nacional” en la conducta nihilista, xenófoba, cínica, misógina, machista y degradante del trío protagónico.

Demasiado para un relato que quiere reivindicar a “la primera película argentina sin mensaje”. Varios de quienes la reivindican señalan que es la mejor aproximación que hizo el cine argentino a los años del menemismo y que la sombra de ese período, retratado en la trama, también adelanta el tiempo político actual dominado por la primera experiencia libertaria en el poder.

Esa búsqueda abarcadora le quita desde el vamos al documental un foco preciso y claro. Como si no alcanzara con recuperar la complejidad de una película que desde su lanzamiento marcó diferencias por su propuesta radical y provocadora, 76 89 23 cuestiona frontalmente al llamado “nuevo cine argentino”, se pelea con un sector de la crítica, pretende ser el tamiz desde el cual analizar la deriva política argentina de los últimos años y termina sumándose al debate sobre cuál debería ser el papel del Estado en el fomento a la industria audiovisual.

Benoit y su equipo aciertan casi siempre cada vez que observan en retrospectiva la estética de una película que “posee una cualidad impagable: es un poderoso cross a la mandíbula”, según se lee en la crítica de LA NACION al momento de su estreno. Lo más interesante es el hallazgo de todas las influencias que ejercen varias escuelas del cine independiente norteamericano (de Cassavetes a Scorsese y de Perdidos en la noche al Coppola de La ley de la calle) en el retrato urbano y nocturno de Buenos Aires en los tres momentos clave de la acción.

Pero al mismo tiempo tropiezan al aventurarse en ciertos calificativos contra los supuestos “críticos de derecha” relacionados con la revista El Amante, observados desde una pretendida superioridad moral sin que esos dichos encuentren al menos una puesta en discusión. El descrédito se extiende a otras reseñas que en el momento del estreno fueron poco favorables, sin darles a sus autores el derecho a defenderse.

El documental, por querer abordar demasiadas cosas a la vez, también expone una mirada superficial y arbitraria sobre lo que genérica y despectivamente denomina “cine contemplativo” como si quisiera identificarse con la apuesta extrema (de todo o nada) que 76 89 03 asumió un cuarto de siglo atrás. Lo que empieza (con algunos momentos muy logrados) como rescate de un cine libre, audaz y desprejuiciado termina por momentos cayendo en un manifiesto cargado de sesgos y preconceptos que en definitiva terminan negando esa misma apuesta por la libertad creativa.