El 19 de marzo de 1996, Keith Flint dejó de ser bailarín y se convirtió en la voz que incendió la electrónica global. Con furia punk y un big beat llevado a un nivel de agresividad y potencia desconocido hasta entonces, The Prodigy transformó la escena musical para siempre. Leer más Navegación de entradasSemana Santa: más argentinos cruzan fronteras en busca de precios y turismo Trump está enterrando su propia estrategia de seguridad