Faltan pocas semanas para la final de Gran Hermano y Emmanuel Vich es uno de los participantes que lograron hacerse un lugar en las últimas instancias. Un juego que durante siete meses Emma desarrolló a fuerza de adaptación, capacidad camaleónica, y que más de una vez lo hizo padecer. 

Emmanuel no sólo sufrió la abstinencia del cigarrillo, que lo llevó a tomar medidas desesperadas, o las agresiones de Furia, cuando durante más de una semana la rapada decidió que lo detestaba para luego reconciliarse. También, Emma se desmayó en la casa y debió ser asistido por médicos. 

Al menos, eso es lo que cuenta el cordobés y solo resta creerle. Porque, misteriosamente, nadie tiene registro de ese hecho porque las cámaras jamás lo mostraron, no se vio en DGO ni en los informes editados de GH. Pero así lo recuerda él, tal como se lo contó a su amiga La Gata Noelia cuando estuvo de visita. 

“Un día de prueba de líder, tuve que ir al súper a buscar una gaseosa, me tuve que agachar en un balde con un bloque de hielo y muchos hielos, me desmayé. Me tuvo que traer hasta acá Joel, me puso los pies para arriba”, contó Emma.

EL DÍA EN EL QUE EMMANUEL SE DESMAYÓ EN LA CASA DE GRAN HERMANO

“Tuvieron que venir los médicos, todo. Fue por tener la cabeza para abajo y los brazos congelados. No habíamos desayunado. Estaba congelado, me midieron el azúcar, todo. Los médicos acá son los más, te cuidan, la producción es lo más”, comentó Emmanuel a la cuartetera.

Otra de las cuestiones que destacó Emma es que gracias a la contención terapéutica que le dan fue que logró salir adelante en cada una de sus crisis nerviosas: “El psicólogo es de primer nivel. Por eso siento que puedo salir de muchas cosas gracias a eso. Son gente muy profesional”.

Por Prensa Pura Digital

DIARIO DE VILLA LA ANGOSTURA Y REGIÓN DE LOS LAGOS. NEUQUÉN.